Los coloretes del Príncipe Valiente

Siguen dando que hablar los colores del Príncipe Valiente, más que nada porque los aficionados andan despistados con el cambio (anunciado) de coloreado que tienen los últimos números. El polémico coloreado informático de los primeros números se acabó enseguida y Planeta ha seguido publicando el material de Fantagraphics, una edición también recoloreada. Comparando ahora ambos coloreados se puede entender porqué en su día comenté que ésta era la mejor edición de Príncipe Valiente que se había visto hasta la fecha en España. Pese a los muchos defectos del coloreado informático (¡esas nubes!, como bien apuntaba David Ramírez), la recuperación del trazo de Foster (aunque no fuese perfecto) permitía descubrir figuras donde antes sólo había pegotes. Ahora que la edición de Planeta está utilizando los mismos materiales que en su día utilizó Fantagraphics, se observa el desastre y chapuza de muchas de las páginas, con el negro empastrado, y unos coloretes en la mejillas de los protagonistas de lo más saludable.
En el caso de la edición de B/Tebeos SA, a partir de las planchas correspondientes a finales del año 51 el color utilizado es el original (el coloreado previo era Marta Cardona), pero con una calidad de reproducción muy deficiente (se transparentan las páginas en el escaneado, rayas, desenfoques…), mientras que Planeta seguirá usando los materiales de Fantagraphics.
Es decir, que se vuelve a perder la oportunidad de una edición del Príncipe Valiente acorde a la calidad de esta obra. Si alguien quiere seguir una edición en condiciones, le recomiendo la edición portuguesa que está editando Manuel Caldas. Es en un perfecto blanco y negro, cuidadosamente restaurado, del que han aparecido hasta el momento tres volúmenes correspondientes a los años 1937-38, 1943-44 y 1945-46, a buen tamaño y excelente precio, 25EUROS por volumen.
Podéis contactar con él a través de la dirección postal:
Manuel Caldas, Apartado 222 . 4490 Póvoa de Varzim. PORTUGAL

Mis tebeos favoritos XXIII: Los pasajeros del viento, de Bourgeon

Los pasajeros del viento, de François Bourgeon, cuenta las aventuras de la joven Isabel de Mamaye, una joven deslenguada y atrevida que embarca de incógnito en un buque de la armada francesa a finales del s. XVIII, acompañando a su señora, la también jovencita Inés. En sus excursiones por el barco, disfrazada de hombre, conoce al marino Höel y al cirujano Saint Quentin, con los que comenzará una larga aventura que la llevará a través de los mares hasta África, enfrentándose tanto a los ingleses como a los mercaderes de esclavos.
Un argumento ya de por sí apasionante, pero que Bourgeon sabe dirigir con acierto para construir todo un tratado sobre las relaciones humanas y, sobre todo, un bellísimo canto a la libertad. La joven Isa, apenas una adolescente, crecerá enfrentándose a una sociedad que no entiende su necesidad de independencia y libertad. Poco a poco, se irá encontrando en su camino con todos los extremos del ser humano, desde la bondad de los que ayudan por nada a los negreros que traficaban con indígenas, reduciéndolos a meros productos de compra y venta. A través de unos diálogos magistrales, Bourgeon consigue que el lector reflexione sobre la condición humana, evitando caer en el panfletarismo o lo maniqueo, mostrando siempre las dos caras de la misma moneda y poniendo al ser humano en ese ámbito de lo ambiguo, capaz de dar lo mejor y lo peor.
Todo ello enmarcado en el tránsito por una de las épocas más revueltas de la historia europea, la segunda mitad del s. XVIII, un periodo tremendamente sugerente en el que el reino de España perdía su hegemonía como potencia mundial para ser sustituida por Francia y Gran Bretaña en la expansión colonialista, en el que las intrigas por el poder estaban a la orden del día y tienen su reflejo en la obra.
Bourgeon, un desconocido hasta el momento, consiguió un éxito mundial gracias a la inusitada combinación de un gran argumento, un excelente pulso narrativo y un gran dibujo. Pero si, personalmente, tuviese que destacar algo de esta obra me quedaría con la impresionante definición de personajes. Cada uno de los actores de esta representación en cinco actos tiene una personalidad arrebatadora, aplastante. Son personajes de carne y hueso que viven, respiran, sienten y se alegran, que pugnan por salir de los límites de la viñeta con su explosiva vitalidad. Mary, Auan, Inés, Höel y, sobre todo Isa, la hermosa, desvergonzada e inteligente Isa, que defiende ante una sociedad exacerbadamente machista su condición de mujer y, sobre todo, de ser humano que reivindica su libertad. A lo largo de toda su aventura, Isa es impelida por esa libertad innata que la lleva a defender con uñas y dientes lo que cree justo, unos principios de igualdad y libertad que impregnan toda la obra y que nos arrastran tras ella. Es muy difícil, sino imposible, leer esta obra y no caer prendado de la naturalidad y vitalidad de Isa, que contagia su entusiasmo y nos enamora casi sin remedio.
Una obra magistral

Ediciones en España
Los pasajeros del viento fue inicialmente publicado por Nueva Frontera en su colección VERTIGO, en los números 1, 3 y 5. Posteriormente, el cuarto álbum se serializó en la efímera TOTEM Aventuras y Viajes. Para leer la conclusión de la historia tuvimos que esperar hasta que Norma se hiciese con los derechos de la serie, que se publicaría en la Colección CIMOC Extra Color (CEC) en los números 24 y 27 y que se complementaría posteriormente en los CEC 44, 49 y 51.

– Los pasajeros del Viento 1. Isa. CEC 44
– Los pasajeros del Viento 2. Höel. CEC 49
– Los pasajeros del Viento 3. La mercancía de Judah. CEC 51
– Los pasajeros del Viento 4. La hora de la serpiente. CEC 24
– Los pasajeros del Viento 5. Mercado de esclavos. CEC 27

Desde hace tiempo se viene comentando una posible edición integral de esta obra por parte de Norma editorial, pero no se tiene todavía confirmación oficial de la misma.

Enlaces
Entrada en la wikipedia
Casterman
Como curiosidad, esta obra dio lugar a un juego de ordenador, una aventura conversacional en el año 1986. Se puede obtener como “abandonwarez” por ejemplo aquí.