Agenda: XIV Salón del Cómic de Santa Cruz de Tenerife

Mañana comienza el XIV Salón del Cómic de Santa Cruz de Tenerife, que se traslada a abril desde las clásicas fechas de Agosto. El salón se inaugura mañana, a las 20:30h, en el Centro de Arte La Recova.
Las actividades del salón se desarrollarán hasta el 26 de abril, de 11:00 a 13:00 y de 18:00 a 21:00 e incluyen programas de animación a la lectura, talleres de iniciación al cómic para escolares, exposiciones, etc, contando con la presencia de autores canarios como Alberto Hernández, Eduardo González, Ángel Marrero y Javier Pulido, así como con autoes tan conocidos como Purita Campos, Pascual Ferry y Kenny Ruíz.

Nuevo número de TRUENO

Aparece el segundo número de TRUENO, la revista de la Asociación de Amigos del Capitán Trueno. En este número, artículos de Elías Bravo, Alberto Alvarez-Perea, Carlos Álvarez, de Ricardo Vigueras, Manuel Escudero , Luis Antonio Ródenas, Paco Nájera e Iñigo Iturzaeta, entrevistas a Alfons López y Julia Galán y las secciones de Datolandia, Pasatiempos y un portafolio de pin-ups con dibujos inéditos de Manuel Díaz, Venancio, José Revilla, Jesús Merino, Mel, Javier Mena y Paco Rodríguez. Distribuye DDT.

TRUENO #2. 52 páginas. Papel satinado y portadas plastificadas. Precio: 4 EUROS

Ya hemos brindado, ¡a currar!: lecturas primaverales

Tras los fastos, ya lo comente, hay que volver al trabajo con más ganas si cabe, así que ristra de lecturas:

Muchas, muchas ganas de leer la nueva obra de Alberto Vázquez. Tras el buen sabor de boca dejado por Freda y por las excelentes colaboraciones cortas de este autor en Fanzine Enfermo, estaba muy interesado en lo que podía hacer Alberto con el reto de una narración larga. Ese desafío ha llegado de la mano de Astiberri con Psiconautas, un libro de exquisita edición y diseño que cuenta la historia de la Birdboy y su amiga Dinky, dos niños que no encajan en la sociedad que los rodea. Usando siempre una caracterización antropomórfica de los personajes, Alberto desarrolla una triste historia de ilusiones imposibles, que explora la decepción y desilusión de la juventud ante una sociedad que no responde adecuadamente a sus demandas. Personalmente, la línea argumental y desarrollo de esta obra me ha recordado mucho al afortunado debú de Craig Thompson, “Adiós, Chunky Rice“, una obra con la que mantiene fuertes referentes temáticas y estilísticos, con la diferencia de la elegante y minimalista narrativa de Vázquez. Aunque puedan existir conexiones, en Psiconautas el dibujo se reduce dentro de la página a los elementos justos para provocar en el lector la respuesta deseada. Una compleja tarea, que podría haber caído con excesiva facilidad en una síntesis excesiva, que bordeara el ejercicio puro de ilustración o de diseño, pero que Vázquez maneja con solidez y precisión para conseguir una emotiva obra. (3)

Jerome Charyn, uno de los grandes exponentes de la nueva novela negra americana no es un desconocido par ala historieta. Ha mantenido una fructífera relación con autores franceses como Boucq, Loustal o el argentino José Muñoz, consiguiendo excelentes obras como La Mujer del mago, Boca de diablo o Panna María. Sin embargo, sus obras en cómic se acercan más su producción fuera del género, simbólica y compleja, echándose de menos una incursión en el policiaco o negro que tanto éxito le ha dado.
Curiosamente, lo ha hace evitando un relato propio y adaptando a unos de los grandes exponentes de la serie negra, Raymond Chandler. Con la ayuda de David Lloyd y Alfredo Alcalá en la parte gráfica, Charyn se centra en dos relatos del personaje más famoso de Chandler, el detective Philip Marlowe.
Sin ser ninguna obra maestra ni aportar nada nuevo, Los problemas son mi negocio (Norma) es un excelente ejemplo de un sólido tebeo de género, con historias potentes y bien adaptadas, gracias a una buena historia y dos dibujantes de oficio, que trabajan sin aspavientos pero con un claro conocimiento de su labor. (2+)

Hay veces que, determinadas lecturas de juventud de las que tenemos un grato recuerdo deberían permanecer sólo en la memoria. Volver a acercarse a ellas, con nostalgia, pero con el poso del tiempo pasado, es un peligroso ejercicio del que muchas veces sólo obtendremos una profunda decepción. Servidor, que recordaba con mucho agrado la lectura pre-adolescente de los tebeos de Vampirella que editaba Garbo, todavía mantenía la imagen de un tebeo interesante, de historias diferentes de vampiros, con una hermosísima Vampirella dibujada magistralmente por Pepe González.
Y la verdad es que la edición de Norma de Vampirella: Las crónicas Carmesí me había picado la curiosidad, más cuando apenas unos días antes había estado hablando con Luis Gasca, que contaba cómo había vivido la génesis del personaje en directo, junto a Jim Warren, Tom Sutton y Archie Goodwin.
Tremendo error, amigos y amigas, tremendo error.
La relectura de las aventuras de Vampirella, con casi treinta años más a las espaldas me ha abierto los ojos ante unos pobres y repetitivos guiones de Archie Goodwin, muy lejanos a las buenas historias cortas de terror y ciencia ficción que hizo para la Warren (aunque, quien sabe, a lo mejor también es mi memoria…). Verdad es que Pepe González tenía un estilo elegante, pero su narrativa era convencional, demasiado pendiente de la pose erótica (pero no mucho) de Vampirella, supongo que por exigencias del editor y por las propias querencias del dibujante, un extraordinario ilustrador del que es imposible no recordar sus geniales dibujos de actores de Hollywood, con las de Marilyn a la cabeza.
Así que, me temo, todos mis recuerdos eran las sensaciones que un chaval de hormonas revolucionadas obtenía de leer un tebeo con una sugerente protagonista.
Pero poco más. De interés puramente arqueológico (1).