Agenda: “Dels superherois als manga: el llenguatge en els còmics”

“Els Juliols de la Universitat de Barcelona”, la universidad de verano de la UB vuelve a programar un curso sobre historieta en su programa. Del 17 al 21 de julio, Antoni Guiral, Antoni Remesar, Pepe Gálvez, Nicolás Cortés y Rubén Pellejero impartirán el curso “Dels superherois als manga: el llenguatge en els còmics”.
Una interesantísima propuesta para el verano, de la que teneís programa completo (en catalán) aquí y la información sobre matrícula aquí.

Lecturas saloneras (VII). Nuestra Guerra Civil

Hace setenta años este país se lanzó a la locura de una guerra fraticida. Una herida que hoy todavía no ha cicatrizado y que sigue ahí latente para muchos, desde los que prefieren tirar tierra a los que buscan todavía venganza. Pero entre todos esos extremos es necesario, como siempre nos enseña la historia, que el perdón no implica que el olvido. Que es obligado el recuerdo continuo que nos impida volver a caer en ese delirio de muerte donde nunca hay vencedores, sólo víctimas. Y Ariadna hace una propuesta excelente para ello: abordar la Guerra Civil española desde el recuerdo que aquellos que la vivieron mantienen de ella. Un recuerdo vital que el paso del tiempo amplifica o apaga, pero nunca olvida. En Nuestra guerra civil, Varios dibujantes buscan en su entorno esas historias y consiguen un nivel medio sorprendente para este tipo de antologías, siempre con la espada de Damocles de la irregularidad sobre ellos. Pero los elegidos han sabido ahondar en la memoria desde perspectivas que se complementan, desde la de un David Rubín que se reencuentra con su abuelo a partir de este encargo o la más comprometida de Felipe Hernández Cava y laura, pasando por la que es, a mi entender, la gran sorpresa del álbum, la visión de Ricardo Olivera (Fritz) apabullante y realmente conseguida, que sabe poner en una balanza recuerdo, reflexión y reivindicación. Sin aspavientos, sin excesos, pero con una contundencia implacable.
Un excelente álbum, de lectura obligada para todos aquellos que no vivieron el horror de la guerra, pero deben aprender a no repetirlo. Un gran acierto de Ariadna, que hace además una cuidada edición.

Los superhéroes… ¿un género gay?

El próximo estreno de Superman está ya provocando ríos de tinta. La supuesta homosexualidad de su protagonista está ya contagiando al personaje y se multiplican los ensayos que proponen al género de superhéroes como un ejemplo de género gay. Y no sólo porque sean tebeos donde básicamente salen hombre esculturales en apretadas mallas (que ya de por sí es sospechoso…), sino por los referentes a la personalidad oculta (“salir del armario” y todo eso, que se lo digan a Spiderman…), etc, etc.
Lo cuenta mucho mejor que yo Alonso Duralde en el artículo How gay is Superman? de la revista Advocate.
Y esto es sólo el principio, aviso, vienen tiempos delicados para los pijameros…

Servidor, mientras tanto, se queda con el último Knig… :)
PD: ¿Y para cuándo lo mismo con el fúrbol? Un deporte de hombres musculosos y sudorosos…

Lecturas Saloneras (VI). Orión

FEZOOW! SWHITHHHH!BRTHAKK!FLTHWHRAM!SKHOOOOOM!THOOM! KKRAAAAAKKOOOOOOHMM! … O dicho en castellano más inteligelible: ¡chumba, chumba, pumba, pumba!, que me parece el mejor resumen (con todo el respeto del mundo) del Orión de Walter Simonson. Y es que cada vez que releo este tebeo me lo paso como un crío, oigan, volviendo a la infancia directo y sin pasar por la casilla de salida. Una excelente lectura de evasión, que recupera como pocos el espíritu épico del Cuarto Mundo de Kirby sin olvidar en ningún momento que es un tebeo para pasar el rato con peleas, frases maximalistas y un sentido cósmico de la aventura. Y lo hace gracias a la innegable capacidad narrativa de Simonson, que dota de ritmo incansable a la acción, sin dejar en ningún momento de reverenciar al maestro creador de la serie, pero aportando sus propias ideas narrativas, que quizás se plasman como pocas en esa espectacular batalla final donde las onomatopeyas imposibles son el vehículo de la acción, en una arriesgada pirueta en la que textos exagerados toman el control sobre las imágenes. Pero Simonson, que ya comenzó a experimentar con estos temas en su etapa en los 4F, es un maestro consumado y consigue a la perfección lo que busca: epatar al lector.
Un tebeo sin más ambiciones que evadir al lector durante un buen rato, lo que no es poco (2).

Lecturas saloneras (V). Revistas y fanzines

¡Qué suerte! 4, Fanzine enfermo 7, Arruequen 95%, NSLM 13 y Humo 3. Cinco revistas/fanzines/prozines que llegan simultáneamente al salón y que hay que destacar por diferentes razones.
Comienzo por la veterana, NSLM que llega en al fatídico decimotercer número en estado de gracia, consiguiendo lo imposible: mejorar a un número tan redondo como el anterior. Pero es que la nómina de autores es sencillamente de lujo y, además, están inspirados. Todos, lo que en una revista con más de 20 colaboradores es algo parecido a una de esas conjunciones astronómicas que se dan de eón en eón. Historietas que buscan nuevos caminos, que se arriesgan desfilando por el filo de la navaja de la experimentación más radical y que consiguen aportar un granito de arena en la definición del futuro de eso que llamamos tebeos. Aunque, sin ánimo de desmerecer, me gustaría resaltar las colaboraciones de Miguel Brieva, Miguel B. Núñez, Alberto Vázquez y Anke Feuchtenberger, especialmente interesantes.
Por su parte, la tercera entrega de HUMO, la revista dirigida por Juanjo El Rápido no aporta sorpresas, dado que los colaboradores son los mismos que en anteriores entregas, lo que no quita que sean de una calidad extraordinaria. Sigo terco yo (y posiblemente ofuscado) con que un fanzine/revista que repite colaboradores número tras número va en contra del propio espíritu de este tipo de publicación, aunque entiendo la idea de partida de su director. Lo que no quita que me quede maravillado ante contribuciones como la de Juan Berrio (un monumento para este hombre, ¡por dios!), Lola Lorente o Jali, que justifican por sí solos la compra de esta revista.
En el terreno de los fanzines, impresionante el séptimo número de Fanzine Enfermo (ganador moral, a mi entender, del premio del Salón). Un pequeño fanzine fotocopiado que englobs lo mejor y más granado del futuro del tebeo español, comenzando por un Alberto Vázquez espectacular, una Lola Lorente sugerente como ya es costumbre o la visceralidad de elfelix, sin olvidar el que para mí ha sido todo un descubrimiento: Brais Rodriguez, camaleónico hasta la exageración y que firma una de las mejores historias que he visto en esta revista “Cómo ser un topo”. Un fanzine necesario en el panorama español, que está consiguiendo que su cabecera se convierta en un mito del tebeo hispano.
No olvidemos tampoco en el mundo de los fanzines el dirigido por Olaf Ladousse, ¡Qué suerte!, que tiene un cuarto número espectacular, con contribuciones internacionales de la talla de J.C.Menu, Mathias Lehmann, Max Cachimba, Jake Austen, Ptit o Jess Jonson, sin olvidar a autores tan importantes como Tamayo, Paco Ortuño, Olaf, César Fernández Árias, entre otros. Un número dedicado a los ladrones que se convierte a través de las contribuciones de Luis Mayo en una obra de arte única e irrepetible. Uno de los fanzines de compra obligatoria en este momento.

Y para acabar, nunca mejor dicho, el (por desgracia) último número de Arruequen. 95% se llama esta vez, un número de lujo con colaboraciones de autores que deberían dar de hablar en el futuro y entre las que destaca especialmente Esther Gili, que está alcanzando una calidad que pide a gritos el salto a lo que se entiende por profesionalidad dentro de este mundillo del tebeo que nos toca vivir. Una verdadera lástima que iniciativas tan interesantes como ésta terminen, pero supongo que es la dura ley de vida del fanzine, parte sustancial de su propia existencia. No os lo perdáis.

Lecturas saloneras (IV). Caricatura

Un hombre recorre las ferias de arte haciendo caricaturas. Es un nómada del arte, que quizás escape de sí mismo, hasta un día que encuentra a una jovenzuela que admira su trabajo hasta obsesionarse con él.
Contado así, podríamos estar hablando del comienzo de una mórbida novela que siguiese los pasos de Nabokov, pero hay que matizar un poco más: es una historieta de Daniel Clowes.
Y eso lo cambia todo.
En manos de Clowes, el argumento más nimio comienza a crecer cual fiebre de Urbicanda, engrandeciéndose, complicándose y apareciendo ramificaciones frondosas que hacen de su seguimiento un intrincado ejercicio de reflexión. Caricatura, la historia corta que abre este libro recopilatorio, es quizás el mejor ejemplo de la capacidad poliédrica de este autor al abordar una historia, que le permite dotar de tantas lecturas a su obra como lectores haya. Porque en las pocas páginas de Caricatura asistimos a una brillante disquisición sobre el sentido del arte y de la creación, una sardónica aproximación a la bastarda comercialización del arte que tiene mucho que ver con las brillantes ideas de que ya ha expuesto en otras obras y que, supuestamente, serán la base de su próxima película. Pero también encontraremos una disección quirúrgica de la soledad, de la buscada voluntariamente y de la que genera ermitaños aislados en medio de oleadas de gente. Todo aderezado con un retrato de la juventud descreído y amargo, que contrasta y hace de vehículo dinamitador de las anteriores. El conjunto se alza como un retrato concentrado de la sociedad americana tan lúcido como desolador, en el que los protagonistas vagan sin más motivo que el de vivir un día más.
Una historieta que, de por sí, justifica completamente la compra de este excepcional tebeo, pero que se ve acompañada de otras pequeñas genialidades de este hombre. Divertidas, amargas, mordaces, cínicas…los adjetivos son muchos, pero la excelencia es la norma.
Y, además, dedica una historieta a 1966, un año al que le tengo especial cariño, por aquello de que fue en el que di a parar por este mundo…¿qué más se le puede pedir?
Por cierto, más que correcta edición de La Cúpula, que respeta las páginas a color (no como en ocasiones anteriores) y consigue una relación calidad-precio envidiable (4).

Lecturas Saloneras (III): Aritmética Ilustrada

Me gustan las matemáticas. “Nos ha jodío, si es físico”, pensaréis, y con razón, pero es algo más. Por extrañas razones que supongo tendrán que ver con la vocación y esas paparruchas que no dejan de tener cierto sentido, soy un apasionado de los libros de texto antiguos de matemáticas y física. Me chiflan aquellas enciclopedias de grado medio que usaban nuestros padres o los libros de aritmética y álgebra para niños, repletos de problemas de sacos de patatas que costaban a 2 reales la arroba y sobre los que había que determinar las más intrincadas ecuaciones. Cada vez que consigo uno de estos libros, no puedo evitar estudiármelo y hacer todos los problemas propuestos. “Estás enfermo”, me diréis, y yo sólo puedo que daros la razón.
Pero es que, sin aparente ligazón con lo anterior, también me encanta Juan Berrio. Es un ilustrador de trazo elegante y un grandísimo historietista, experto en caminar por los senderos del corazón casi de puntillas, sin que los protagonistas se den cuenta de que ha abierto un ventanuco por el que son observados.
Dos vicios aparentemente dispares, pero va y resulta que los de Astiberri, estos vascos expertos en tocarme la fibra sensible con sus ediciones, van y sacan un libro que ni siquiera en mis mejores sueños hubiese podido imaginar: Aritmética ilustrada. Un libro-fetiche en el que Juan Berrio se dedica a explorar los enunciados de los problemas de los viejos libros de aritmética para encontrar historias ocultas. Ilustraciones que me han hecho soñar a la par que mi mente planteaba las ecuaciones que resolvían las cuestiones que las acompañaban. Placer doble. O mejor, placer al cuadrado.
Vamos, que me lo he pasado pipa como pocas veces en mi vida uniendo dos placeres tan disjuntos como aritmética y Juan Berrio. Aunque quizás es que no fuesen disjuntos, sino conjuntos, aunque ese es otro tema, que diría el Venn ese…

¡Exclusiva mundial!

Pues sí chicos, me encontré en el Salón con el bueno de Sento Llobell (uno de esos tipos por los que vale la pena conocer el mundillo del tebeo, que te alegran el día con sólo 10 minutos de conversación) y me pasó en “exclusiva mundial” un recortable conmemorativo que ha hecho de la visita del Papa Benedicto XVI a Valencia el próximo 8 y 9 de Julio. El recortable será vendido dentro de dos semanas con la revista El Jueves, pero no pude evitar al llegar a casa coger las tijeras y el pegamento…

¡No os lo perdáis! (el recortable, no al Papa)

Lecturas saloneras (II)

No sé si recomendar la lectura de Barrio 3, la verdad. Es cierto que la tercera entrega de la gran serie de Giménez está a la altura de la anterior, un buen álbum, con historias que transmiten perfectamente la dureza de la vida de posguerra. No hace falta alabar la grandeza de Giménez como autor, con una narrativa perfecta una vez ha dominado la reducción de viñetas por página, con un dibujo perfecto y con unas historias entrañables en su inicio. Pero la última de las historias me ha dejado tan impactado que no sé que pensar. Una historia amarga, dura, implacable, que contiene la página más cruda que servidor ha visto en un tebeo jamás. Una página que da lugar a la portada del álbum y que te atraviesa con la precisión de un bisturí, un escalpelo que te corta cuando menos te lo esperas y que deja todos los sentimientos en caída libre. Tengo claro que Giménez está pasando por un momento delicado y que ha volcado sobre esa historia todo su dolor, rabia y amargura, convirtiéndola en un grito que, paradójicamente, se acaba en nuestra garganta. En apenas tres viñetas logra transmitir un dolor que posiblemente sea inconmensurable, dejando al lector herido sin remedio. Debo reconocer que me saltaron las lágrimas al ver esa página y que tras la lectura de este álbum me quedé mucho rato triste, sin saber muy bien qué pensar, qué hacer.
Si queréis leer un excelente álbum de historieta, Barrio 3 lo es. Pero también es una historia que duele, que no se olvida, grabada para siempre con fuego.
Vosotros mismos. (4)

¡Comienzan las lecturas saloneras!

Comienzo una lista infinita de posts con lecturas saloneras, sin orden ni concierto, por supuesto, y lo hago con Apuntes para una historia de guerra, tercer álbum en nuestro país del italiano Gipi y tercera sorpresa. Si en sus anteriores álbumes me había sorprendido su solidez narrativa, su atractivo estilo gráfico y lo interesante de sus guiones, en este tercero ya declaro mi pasión por este autor, que aborda un concepto tan complejo como el de la pérdida de la inocencia que provoca las guerras. Gipi nos cuenta la historia de tres chavales, inmersos en una guerra indeterminada de las muchas que ha sufrido o sufrirá Europa, y cómo la guerra va arrebatando la inocencia y cincela a golpe de desgracia personajes sin sentimientos que hacen de la supervivencia su único fin. Con gran acierto, Gipi desgrana cómo el sentimiento de admiración al héroe del niño se tergiversa y pervierte en un entorno donde no hay héroes, sólo víctimas, que a duras penas ya reconocen el concepto del bien y del mal. Traslada al lector las dudas y los sentimientos casi de forma transparente, sin exageraciones melodramáticas, pero con una contundencia aplastante, que deja al lector desarmado ante la locura de la guerra. Una durísima historia que es, además, redondeada con un final que se me antoja el único posible para que el relato sea creíble, dándole una pátina de realidad todavía mayor.
A lo que hay que añadir la madurez narrativa de un autor que, con apenas tres obras en el mercado demuestra que contar con imágenes es algo innato en él, casi sin necesitar esfuerzo. Un álbum extraordinario, que con lógica viene arrasando en todas las entregas de premio, destacando ese premio a la mejor obra en Angouleme. (4)

Algunas cosillas que se me olvidaban…

Por cierto, que se me olvidaba comentar que Norma anuncia algunas de las novedades que publicará durante el resto del año en su nuevo catálogo, y aunque muchas se sabían o esperaban, la confirmación viene bien: De profundis (Miquelanxo Prado), Cita en París (Bilal), Klezmer (Sfar), Little Nemo (edición de Sunday Press Books), Planetary, Las Tortugas Ninja (Eastman y Laird), Los Archivos de Nexus (Baron y Rude), South Side Art Book (CLAMP) y Escuela de Manga (Go Office).

No, yo tampoco entiendo lo de Las Tortugas Ninja, pero los designios de los editores son inescrutables…

Nuevo libro de Scott McCloud en Septiembre

Atentos porque en Septiembre aparece en los USA el tercer ensayo-cómic de Scott McCloud: MAKING COMICS. Según informa comicbookresources (¡gracias Javier!), en septiembre aparecerá el anunciado y esperado libro de este autor, que se centra esta vez en el proceso creativo del cómic, reflexionando sobre él e intentando romper la tradición de guión-lápiz-tinta-color por una aproximación más basada en el hecho creativo en sí.
La misma página da un avance de cuatro páginas: 1 2 3 4
A ver quién lo publica por aquí… :)

Las crónicas (en diferido) del Salón (IV). Conclusiones finales

Tampoco es cosa de agobiar al personal con el Salón, así que mejor resumir y sacar conclusiones de todo lo vivido en esos cuatro días de Junio.
La primera conclusión que uno saca es la de una sensación muy positiva. Con todas las cosas todavía a mejorar, hay un cambio de rumbo que se ha hecho patente de forma importante. Vayamos por partes:
Se ha mejorado de forma espectacular en las exposiciones. En total, ocho muestras cuidadas y rigurosas entre las que destacaban con luz propia las dedicadas a la Guerra Civil por su rigurosidad y didáctica, sin que eso suponga demérito del resto, perfectas muestras del trabajo de los autores seleccionados.
– Posiblemente, el aspecto más importante de este Salón haya sido el salto cuántico que se ha dado en la repercusión mediática de la cita barcelonesa. Prácticamente toda la prensa escrita se ha hecho eco del Saló, en algunos casos con presencia continuada todos los días de una página o incluso con largas contribuciones, como en el caso de la prensa local catalana. El Saló se ha paseado por radios, televisiones y todo tipo de medio de comunicación gracias a una labor titánica de promoción, a la que ha ayudado, como era de esperar, la presencia del ministro López Aguilar y de Buenafuente. Dos perfectos amplificadores que han sido aprovechados hasta el máximo por la dirección, como debía ser.
– Pese a que no pude acudir a ninguna mesa redonda (sniff!!!), los asistentes me han hablado maravillas de alguna de ellas, como la de género negro, y en general se ha resaltado el interés de las mismas. Queda en el debe el potenciar la asistencia a las mismas.
– Ha habido un claro aumento de visitantes durante el fin de semana respecto al año pasado. La cifra oficial habla de 95.000 visitantes, superando al año pasado en un 8%, aunque personalmente tiendo a ser poco crédulo con estas cifras. A poco que uno haga números y estuviese por allí, se da cuenta que esa cifra parece excesivamente alta. Sin embargo, hay que reconocer que respecto a lo que se vio el año pasado, sobre todo en sábado y domingo, se ha visto un importante aumento, y eso que se luchaba contra los exámenes, el mundial y la fórmula 1.
– Se ha tratado mucho mejor a los expositores y, en general, este año se notaba cierto optimismo en las cifras de ventas. La decepción casi generalizada del 2005 se ha transformado en que al menos, la experiencia ha sido rentable, aunque sea de forma mínima. Pese a que muchos expositores me comentaban el viernes que “ni para pagar la luz”, el domingo la sensación era mucho más positiva, derivada del gran aumento de público del fin de semana.
La recuperación de la zona profesional es un hecho y era verdaderamente gozoso ver cómo continuamente había reuniones entre editores, agentes, autores, etc…, dándole un contenido profesional que se había perdido. Esta recuperación que se inició el año pasado se ha consolidado en este y, sin duda, es otra de las grandes noticias de este salón. También fue especialmente interesante la reunión de autores, rica, satisfactoria y, sobre todo, útil, lo que indica que debería repetirse todos los años y ampliarse a los demás sectores corporativos del tebeo: libreros, editores (que no sea sólo una comida, aunque parece que fue también provechosa y que el germen de la futura Asociación de Editores de Cómic ya está en marcha), distribuidores y, of course, críticos.

Pero todavía hay muchas cosas que mejorar. Así a vuela pluma, se me ocurre que la disposición de los stands puede mejorar muchísimo. No es lógico que las exposiciones queden marginadas en un lateral del Salón ni que los primeros puestos nada más entrar al Salón sean las grandes paradas de Norma y Planeta. Son los que más pagan, es cierto, pero su tirón sería el mismo si estuviesen al fondo del Salón y obligasen al visitante a pasearse por el recinto, como pasa en Angouleme. Como decía Jesús Moreno, experto en estas lides, hay que recibir de forma cálida al visitante y acogerle como si estuviese en su casa, no con un muro nada más entrar. Ese cambio en la distribución favorecería que la gente accediera mucho más a las exposiciones (el sábado por la tarde, sobre las 5:30, me paseé por la exposición de El Capitán Trueno yo sólo en un momento dado, durante casi diez minutos, con un mogollón de gente en la zona comercial. Por curiosidad conté la gente que había en la zona de exposiciones y no llegaba a la cincuentena). También sería interesante integrar las mesas redondas dentro del espacio comercial de alguna manera. La ubicación en un piso superior, apartado de la zona “viva” debió desalentar a muchísima gente. Un problema difícil de resolver, ya que la megafonía del Salón sigue siendo un suplicio continuo en esa zona del recinto (por cierto, que en la zona profesional, los espacios habilitados son perfectos, pero se les debería poner techo para intentar aislar de la megafonía y que los editores extranjeros pudiesen hablar tranquilamente con los autores sin chillarse mutuamente).
Se ha desaprovechado el espacio de la plaza exterior de la Fira, que tan sólo ha servido para que las colas fueran más ordenadas. Con el buen tiempo reinante, parece lógico trasladar muchas actividades lúdicas al exterior que atraigan a visitantes que, a priori no entrarían al Salón.
Sigue siendo fundamental que el Salón no sea un evento restringido al recinto de la Fira. El Saló tiene que ser la gran fiesta del tebeo y como tal, debe contagiar el máximo de espacios de la ciudad. Es difícil, pero parece lógico intentar descentralizar actividades y organizar otras (en ese aspecto, fueron muy positivas las Jornadas Comiqueras de SD o las exposiciones de Sienkiewickz o en las Bibliotecas), siempre en conjunción con libreros de la ciudad, editoriales, distribuidoras e instituciones.
Y por último, es fundamental el cambio de fechas para favorecer la afluencia de público. Me consta el intento que está haciendo la organización para este cambio, que esperemos fructifique en unas nuevas fechas que favorezcan que todo el mundo se pueda acercar a Barcelona en estos días.

En general, repito, sensaciones muy positivas ante este Salón, mucho más si se tiene en cuenta que inicialmente parecía que se iba a seguir una política continuista ante el poco tiempo disponible.
Y me olvido de algo, seguro que vosotros me lo recordáis… :)

Gertie the dinosaur, la película de animación más importante de la historia

En el reciente festival de animación de Annecy, 30 especialistas de todo el mundo han confeccionado una lista de las 100 películas de animación más importantes de la historia. Una lista discutible, como siempre, pero que tiene un primer puesto indiscutible: Gertie the dinosaur, de Winsor McCay. Y es que el creador de Little Nemo no se contentó con fundar las bases del lenguaje de la historieta, sino también del dibujo animado.
No os perdáis este maravilloso corto de 1914.

Las crónicas (en diferido) del Salón III: La reunión con los diputados

Venía esto de la reunión con los diputados con una especie de halo mágico que parecía conferirle una omnipotencia absoluta que podía resolver todos los males de la historieta española. Una valoración que ha provocado durante las semanas previas enconadas luchas por aparecer en esa foto final y tener una silla en la famosa reunión. El caso es que durante las semanas previas, y con la dirección de Carles Santamaría, se ha trabajado de forma exhaustiva en un documento que sirviera de eje de la discusión, consensuado por las diferentes partes y en el que se sintiesen representados todos. Pese a las diferencias y discusiones (que llegaron a apenas unas horas antes de la reunión), al final parece que se consiguió lo imposible y se tuvo a tiempo un documento de trabajo en el que coincidían autores, editores, libreros y demás actores del mundo del tebeo. AL final, el texto redactado por Carles Santamaría y Antoni Guiral (y en el que yo aporté una pequeña contribución) retrataba con fidelidad los principales problemas que en este momento sufre la industria del tebeo y aportaba posibles medidas a tomar.

Por fin, el sábado por la mañana, tuvo lugar la reunión, con la asistencia de los diputados de la comisión de cultura del Congreso Maria Gràcia Sánchez (PSOE), Jordi Vilajoana (CiU) y Joan Tardà (ERC). A la reunión, por parte del mundo del tebeo Josep María Berenguer (La Cúpula), Paco Camarasa (Edicions de Ponent), José Luis Córdoba (Panini), Antonio Pérez (Planeta DeAgostini), Jesús Moreno (Ediciones Sins entido), Óscar Valiente (Norma Editorial), Sergio Bleda (AACE), Horacio Altuna (APIC), Miguelanxo Prado, Ferran Velasco (Gremi de Llibreters de Catalunya), Josep Maria Polls (Escuela de Cómic Joso), Jaume Vilarrubí (Grupo de Còmic del Col.legi Oficial de Bibliotecaris i Documentalistes de Catalunya), Álvaro Pons, Toni Guiral, Jordi Coll, Antoni Comas (presidente de FICOMIC) y Carles Santamaría (director del Saló).
Tras las primeras intervenciones de Carles Santamaría en representación de FICOMIC, presentando el documento de trabajo y resaltando las principales propuestas, Horacio Altuna en representación de los autores y Josep María Berenguer por los editores, comenzó un largo debate en el que las posiciones quedaron muy claras, reflejando tres ejes fundamentales de actuación: en primer lugar, actuaciones dedicadas a la promoción de los tebeos, con el objetivo de recuperar y generar lectores; en segundo lugar, las dirigidas a la promoción y ayuda a los autores y, por último, las dedicadas a la atención del mundo editorial. Tres líneas de actuación que se necesitan mutuamente y que son inútiles de forma aislada.
Una serie de actuaciones que fueron muy valoradas por los políticos, sobre todo aquellas relacionadas con la inclusión del tebeo dentro del mundo educativo y el aprovechamiento de sus posibilidades didácticas y pedagógicas. Una base de trabajo que permitiría actuar de forma directa en la recuperación de lectores en la etapa infantil y juvenil, permitiendo generar una base real de lectores en el futuro. En esta línea parece evidente la necesidad de un Centro de Documentación de la Historieta, que se alce como referente y guía no sólo para los estudios sobre historieta, sino como centralizador de las actuaciones de apoyo a la docencia, que pasan tanto por la generación de recursos didácticos como por la formación del profesorado de primaria y secundaria.
Los tres diputados presentes (el del PP excusó su asistencia) se mostraron muy interesados en las posibilidades aportadas, y fueron muy realistas a la hora de plantear las líneas a seguir. En primer lugar, se dejó claro que las demandas del sector de la historieta no son únicas, que son comunes a otros sectores culturales, lo que obliga a que la toma de medidas deba ser cuidada con esmero para evitar agravios comparativos (aunque como ya se expresó, el agravio existe desde el momento en que no se considera al cómic). En segundo lugar, muchas de las medidas, tanto las culturales y educativas como industriales, están afectadas por la transferencia competencial a las autonomías, por lo que es necesario reproducir estas reuniones localmente con los responsables autonómicos de las áreas competentes.
Y lo más importante: los diputados pidieron una priorización de las actuaciones propuestas con el fin de poder presentarlas en el Congreso de forma ordenada, emplazando a nueva reunión en cuanto estuviese resuelto. Una decisión que proporciona continuidad al proceso y no lo convierte en una aislada carta a los Reyes Magos, sino en una real opción para el mundo del tebeo. Será un proceso largo y complejo, pero es evidente que se ha abierto una puerta fundamental. Ahora toca responder con celeridad y aprovechar esta oportunidad única dentro del mundo del tebeo.
Sin embargo, creo que siendo importante todo lo anterior, hay algo todavía más remarcable: por primera vez, el mundo del tebeo se ha dejado las rencillas en la puerta y actuado de forma conjunta, defendiendo la historieta. Era verdaderamente ilusionante ver a editores, autores, libreros y teóricos juntos, codo con codo, con una voz única, definida y contundente a favor del tebeo. Editores que no pueden ni verse, juntos en la misma sala, autores y editores compartiendo argumentos… parece que por fin se han dado cuenta de que una cosa es el tebeo como producto comercial y otra el medio. Que la competencia comercial entre ellos es lícita y lógica, pero que el medio requiere de la actuación de todos conjuntamente.
Esa lección, si se aprende, puede significar que se ha dado el primer paso verdadero a favor del tebeo.

Las crónicas (en diferido) del Saló (2). Las noticias

Por desgracia, me tengo que callar algunos rumores y noticias subterráneas que circulaban en el Salón, por aquello de la discreción y, sobre todo, por el apego que le tengo a mis gónadas, que podrían ser cercenadas en seco de contar algunas cosillas que mis oídos no debían oír. Y es que son cuarenta añitos pegado a ellas, así que servidor les tiene cariño.
Pero eso no quita que hable de algunas noticias que sí se pueden decir. Por ejemplo, la lista de premios del Salón, que muchos otros han dado ya, pero yo repito:

Premios por votación de los profesionales
Mejor obra: Blacksad 3. Alma Roja, de Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido
Mejor obra extranjera: 20th Century Boys, de Naoki Urasawa
Mejor guión: Carlitos Fax, de Albert Monteys
Mejor dibujo: Juanjo Guarnido, por Blacksad 3. Alma Roja
Premio Josep Toutain, al Autor revelación: Pablo Auladell
Mejor revista de Cómic: El Jueves
Mejor fanzine: Cabezabajo
Gran Premio del Saló: Víctor de la Fuente

Premios por votación popular
Mejor obra extranjera: Kane
Mejor fanzine: Barsowia
Mejor revista de o sobre cómic: Dolmen
Autor Revelación: José Manuel Puebla
Mejor guión: Omar el Navegante, de Pedro Rodríguez
Mejor obra: Con Buen Talante, de José Manuel Puebla

Como comentaba en la anterior crónica, predecibles los “oficiales” y sorpresa en los populares por la obra de José Manuel Puebla, un polémico humorista gráfico, conocido por sus viñetas más radicales, y que ha recopilado en esta obra que apenas ha tenido distribución fuera de Murcia.
Respecto a las novedades editoriales, Norma Editorial confirmó, como ya era vox pópuli, que publicaría los tebeos de ABC, el sello de Alan Moore. En principio siguiendo la línea de Wildstorm, lo que nos promete tener estas obras en cuidadas ediciones. Y atentos a su línea de manga, ya que en Septiembre publicará una de las obras más esperadas por los otakus.

La madrileña dibbuks avanza en su catálogo un importante número de novedades para el último cuatrimestre del año, que se verá ampliado gracias al buen número de series que se han contratado en este Salón de editoriales como Dargaud. Nabiel Kanan, Richard Moore, Hope Larson, la lista es interminable (el bueno de Sergio se ha pegado el curro de picarlas), pero me gustaría destacar especialmente el Koma de Wzeem y Frederick Peeters y, sobre todo, el que por fin se vea en España Los innombrables, de Yann y Conrad, una de las grandes series del tebeo francobelga de aventuras de la pasada década, inexplicablemente inédita en España. Todo un ejercicio de estilo de Yann, que consigue su mejor guión en mucho tiempo con esta recuperación de la aventura exótica más clásica, pero con un lavado de cara que le aporta modernidad. Junto a esta serie, lógicamente, se publicará el “spin-off” La Tigresa Blanca, tan entretenida como la anterior. Ojito con dibbuks que puede dar muchas sorpresas el año que viene.
Otra de las editoriales que tiene excelentes noticias es La Cúpula, que recupera para su exquisita nómina de autores nada más y nada menos que a Chester Brown, uno de los pilares del movimiento indie americano. Aunque todavía es pronto para establecer títulos y calendarios, os puedo asegurar que se la intención de la editorial es publicar lo mejorcito de este autor. Casi un clásico ya al que se unirá uno de los autores más interesantes (y destroyer) del panorama actual independiente americano: Jeffrey Brown. Sin olvidar, por supuesto el tebeo japonés y coreano, que seguirá con nuevas adquisiciones y la publicación de nuevas obras de autores como Hideshi Hino (Living Corpse, Panorama of Hell).
Glenat, como ya comenté, también se mostrará muy activa durante este año. La puesta en marcha de las colecciones Chix, El Álamo y Pop Corn son ya de por sí buenas noticias, con apertura a tebeos americanos y con un intento de recuperación de obras de los 70 y 80. Pero sin duda, la gran noticia es la puesta en marcha de Patrimonio de la historieta y Ópera Mundi. Dos colecciones de calidad que recuperarán obras clásicas del tebeo español y mundial, respectivamente y que tienen una previsión inicial de títulos apabullante. Colecciones de complejísima edición, ya que las tareas de recuperación de materiales de reproducción son en algún caso una mezcla de trabajo arqueológico y de restauración impresionantes. Me temo que los aficionados nunca agradecerán de forma suficiente que Glenat ponga en marcha estas dos colecciones, pero mientras el manga siga siendo el bombazo (Bleach ya ha agotado edición, y ojito que la siguiente serie que prepara la editorial es otra previsible “blockbuster”) que le está suponiendo a esta editorial, espero que no haya problemas. Una labor que se ampliará con nuevas colecciones de autores españoles como Adolfo Usero y Víctor de la Fuente, que ya anuncié hace meses. Del primero se editará el Maese Espada y del segundo Sunday, una obra que ha sido muy difícil de editar ante los problemas para conseguir materiales en condiciones y, paradójicamente, los textos originales de Víctor Mora, que habían sido masacrados en la edición francesa. Y ya por último, su labor de edición en catalán no se circunscribirá sólo al manga: la colección Lavinia editará obras clásicas del tebeo europeo en catalán, comenzando con el Rambla amunt, Rambla avall, de Carlos Giménez.
Y siguiendo hablando de manga, atentos a la recién estrenada Banzai, que tiene en su lista de títulos previsión de nuevas obras de Tezuka o el estreno de nueva editorial Icelands, que traerá de nuevo al mercado español el tebeo chino reeditando en Septiembre Tigre Wong, una serie de Jademan Comics que editó sin mucho éxito hace años Forum, junto a Drunken Fist.

Las crónicas (en diferido) del Saló (1)

Una de las ventajas del diferido es que uno puede hacer balance más o menos reflexionado de lo ocurrido durante estos días de locura tebeística, en los que una especie de posesión demoníaca colectiva contagia, felizmente, a todos los aficionados a la historieta. Y de contagio rápido proclamo, porque apenas media hora después de llegar a Barcelona estaba ya comiendo con la gente de sin sentido e Inrevés, que presentaba novedades tan interesantes como el NSLM 13 (espectacular, proclamo) por un lado y maravillas como el Apuntes para una historia de guerra o el Drácula de Breccia (dos obras impresionantes, atentos a las reseñas y más atentos, si cabe, a la espectacular edición del álbum de Breccia), pero que sirvió además para charlar con gente como Jaume Vidal, Luis Alberto de Cuenca, Max, Pere Joan, Pepe Gálvez y otros muchos que por allí estaban, pero sobre todo para escuchar la increíble historia que Ángel de la Calle está preparando, un manga sobre los japoneses que vivían en Brasil y no aceptaron la derrota de la 2 Guerra Mundial. Después, vuelta por el Salón para saludar a los (muchos) amigos, desde Ricardo Esteban de dibbuks (atentos, que este hombre se ha quedado con la mitad de los derechos de las series de Dargaud) al siempre hiperactivo Paco Camarasa, pasando por autores, blogueros, libreros y resto de gente indeseable de este mundillo, lo que favoreció un importante aumento del nivel de descafeína en sangre a costa de más de una docena de cortaditos.
Por la noche, y con un dolor de pies que me hacía pensar en que los zapatos habían sido sustituidos por cepos de cazar osos, me arrastré hasta la presentación de novedades de Glenat, en la que se nos invitó a un excelente sushi mientras nos enteramos de la nueva estructuración de colecciones de la editorial, de la que me gustaría destacar las colecciones Patrimonio de la Historieta (que comienza con la obra de Puigmiquel) y Opera Mundi, que se estrenará con el anunciado Sky Masters de Kirby y una selección de tiras de la Betty Boop de Fleischer, a la que seguirán verdaderas virguerías. Por fin verán también la luz las anunciadas colecciones de Víctor de la Fuente (que pasa por un delicadísimo estado de salud debido a un infarto, y desde aquí le deseo la más pronta recuperación) y de Adolfo Usero (la bondad hecha persona, oigan, la definición del concepto de “buena persona”). Tras el sushi, un buen rato de conversación con Antonio Martín sobre la industria y sus vericuetos, con apasionantes ejercicios de especulación, de esos que sólo se pueden hacer sentados tranquilamente ante unas copas.
El viernes comenzó con una visita a las excelentes exposiciones y más ristra de cafeses con los conocidos, hasta uno de los momentos más emotivos que servidor recuerda en esto de los salones: conocer a Ángel Puigmiquel y que con mano firme a sus ochenta y muchos años me dedicara e hiciera un dibujito en el álbum que ha editado Glenat. Servidor no es muy dado a las firmas y los dibujitos, pero debo reconocer que formé un rodal de babas a mi alrededor que ríanse ustedes del mar Mediterráneo. Tras ese momento de emoción, rápida subida a la sala de conferencias a presentar el Anuario de la Historieta 2005, una publicación de la AACE que en breve saldrá de imprenta y de la que ya hablaré más adelante.
Comida con Rafel Porta de SD, y vuelta a la histeria y con trabajo, que tocó hacer de traductor a los amigos Francisco Ruiz y Rafa Fonteriz ante Joan Hilty, la editora de Vertigo. A ver si tienen suerte…
Y tras eso, contactos con diferentes personas para preparar la famosa reunión con los diputados del día siguiente, mientras alguien me chivaba los premios del Salón (ayyyy esta prensa parlanchina) y servidor decidía que ya los pondría otro, que yo hasta hoy no me acercaba a un teclado.
Y en los premios, sorpresas por los populares y poca sorpresa en los de voto profesional, todo dentro de un guión muy predecible. Eso sí, divertido ver las idas y venidas de editores, autores y demás para consensuar hasta el último minuto el documento que al día siguiente se entregaría a los diputados.
Pero eso es otra crónica.

Resaca salonera

¡Por fin en casa!
Cuatro días de absoluta locura e histeria en los que ha habido de todo, que terminan con un preocupante inicio de tebofobia galopante y un estado físico próximo al de la piltrafa humana pasado por batidora industrial. Pero olvidando el lamentable estado en el que me encuentro, la verdad es que ha sido un salón muy positivo, en el que han pasado muchas cosas. Lo mejor, como siempre, volver a ver a los amigos y amigas y, por supuesto, charlar con ellos siguiendo esta liturgia desgraciadamente tan sólo anual (por cierto, mis excusas a todos aquellos de los que no me pude despedir y a todos aquellos a los que dejé tertulia de café pendiente – ¡Alejandro, te la debo!). Pero también han pasado muchas cosas, desde babear de la manera más vergonzosa ante Ángel Puigmiquel mientras me hacía un dibujito hasta participar en el famoso encuentro con los diputados, pasando por la numerosa quedada bloguera o la mesa redonda en la que participé.
Cuatro días, eso sí, en la que mi salud precisaba no tener conexión durante estos días. Así que, a partir de mañana, las crónicas en diferido del Saló. Joder, si la Sexta lo puede hacer, yo también, ¿no? :)

Concurso de reseñas

Los activos chicos de ¡Pues a mi me ha gustado! me mandan la siguiente nota de prensa convocando un concurso de reseñas.

Conscientes de que el mes de junio es uno de los más duros para el aficionado español, en PAMMHG (www.pammhg.com ) hemos decidido liarnos la manta a la cabeza y organizar un pequeño concursito para aliviar la carga monetaria que conlleva el inminente Saló del Cómic de Barcelona y de paso ayudarnos entre todos a guiarnos en el complicado proceso de selección de las compras que vamos a hacer durante estos próximos días.
Por ello, hemos decidido organizar un pequeño concurso en el que premiaremos a aquél/la que realice el mayor número de reseñas durante los próximos quince días. Las reseñas podrán hacerse en cualquiera de las cuatro categorías del foro (cómics nacionales, internacionales, series de televisión y películas), y no es necesario que se trate de novedades. Vale cualquier reseña, cualquier tebeo que hayáis leído últimamente, cualquier película que acabéis de ver o vuestro capítulo favorito de tal o cual serie de televisión. Lo que sea. A los bloggers, también podéis reciclar las reseñas que ya hayais hecho en vuestras páginas.
La única regla que deberán cumplir las reseñas es que deberán de tener un mínimo de 8 líneas, poniendo vosotros el máximo donde queráis a partir de ahí. Se premiará a quien haya hecho más reseñas desde hoy, 7 de junio, hasta las 12 de la noche del próximo día 22.
¿El premio? Aparte del aliciente de haber ayudado al resto de los foreros con tus opiniones/recomendaciones (;)), hemos preparado un pequeño lote de cómics bastante atípico y variado, en el que además se incluye una de las novedades más suculentas del salón. Son las siguientes:
– CATWOMAN: Si vas a Roma, de Jeph Loeb y Tim Sale. Precio de cubierta: 11.95 euros
– PÍCARA: Se volvió Pícara, de Robert Rodi y Cliff Richards. Precio de cubierta: 9.0 euros
– VIDAS ETÍLICAS (Número único), de Tomoko Ninomiya. Precio de cubierta: 8.5 euros

Niños y niñas.. ¡al Salón!

Mañana comienza la 24 edición del Saló del Cómic de Barcelona, la cita por antonomasia del panorama comiquero español y que esta vez reúne una serie de condiciones que apelan a la ilusión. El cambio de equipo directivo en Enero hacía pensar que sería difícil ver ya las nuevas ideas en este Salón, pero lo cierto es que en un tiempo record hay ya detalles que permiten albergar esperanzas para pensar en un cambio de rumbo muy positivo. A las ideas ya comentadas por aquí, hay que añadir los datos que se dieron ayer en la rueda de prensa del Salón, de los que me gustaría destacar algunas novedades que me parecen sumamente interesantes:

– Primero, el anuncio de una nueva exposición, en este caso de 45 originales de David Lloyd para ‘V de Vendetta’. Una excelente iniciativa para acercar a las exposiciones a aquellos curiosos que hayan disfrutado con la película y, por supuesto, a los aficionados y que sigue la ya comentada política de potenciar las exposiciones en el Saló.
– Segundo, la organización en la Galería Safia (C/ Brinuquer,9. Barcelona) de una exposición antológica de originales de Bill Sienkiewicz. Más allá de que los aficionados y coleccionistas puedan comprar originales, esta exposición tiene dos efectos importantes: abrir las actividades del Salón a otro puntos de la ciudad (fundamental para dar esa sensación de “invasión de historietas” que deben dar las fechas de celebración delSalón) y como reconocimiento del cómic dentro de las galerías de arte.
– Tercero, y quizás lo más importante, que en el salón se producirá una reunión entre una veintena de profesionales del sector (editores, autores, críticos…) y una delegación de diputados del Congresopara analizar la situación actual del cómic y sentar las bases del futuro Premio Nacional del Cómic. Una reunión importantísima, en la que se deben defender propuestas realistas de promoción de la historieta, que puedan redundar en un beneficio real de la situación del tebeo en España. Recordemos que es la primera vez que una comisión del Congreso se interesa por el tebeo en nuestro país, lo que ya es, de por sí, todo un éxito. Un nuevo tanto para la dirección de FICOMIC, que ha estado ágil en la convocatoria de esta reunión.
– Y por último, un detalle que puede pasar inadvertido pero que me parece importantísimo: por primera vez, el Salón tendrá un patrocinador oficial que no viene de ni de la prensa ni del mundo del tebeo, en este caso la compañía Coca-Cola. Un detalle que para muchos no tendrá importancia, pero que significa que la industria ve el potencial publicitario del mundo del tebeo, lo que puede redundar en la posibilidad de que otras compañías miren al tebeo como un lugar interesante para sus anuncios. Si esto se produce, implicaría la posibilidad real de incorporar publicidad en las ediciones populares, reduciendo costes y, por lo tanto, abaratando los tebeos.

Hay ideas e ilusión en este Salón. Todavía hay mucho que hacer, pero los primeros pasos son de lo más interesante. Ahora somos los aficionados los que tenemos que dar el callo y respaldar la cita barcelonesa como la gran fiesta del tebeo que es.
Así que: ¡TODOS AL SALÓN! :)

Nuevo Cretino ¡Uy! No, perdón, CretinA

El próximo Cretino cambia de género. El número quince, será el CretinA especial “La niña bonita” (ay! que bonito eso de los números cantados con nombres…). Con un suplemento de 16 páginas de Isa, el tebeo será presentado en las Jornadas de Teatro de Calle en el pueblo de Vallekas el sábado 10 de Junio.
Más información aquí.

Más lecturas pre-saloneras

Sigo con mi incesante actividad lectora presalonera, así que va una serie de minireseñas:

– Mucho se ha hecho esperar el tercer número de Buen Provecho, la revista dirigida por Ricardo Mena que ahora edita Dolmen, pero en este caso se aplica perfectamente aquello de que “nunca es tarde si la dicha es buena”. Excelente selección de autores, entre los que destaca el incomprensiblemente inédito en España Michael Rabagliatti, con un episodio corto de su serie autobiográfica “Paul”, una de las mejores que se están produciendo en el panorama indie canadiense. Y el resto, de lujo, con colaboraciones de autores también poco conocidos en España, como James Sturm, Blanquet o Ian & Tyson Smith, junto con una buena lista de autores españoles de los que me gustaría destacar a Fermín Solís, que vuelve a sorprendernos con un cambio de estilo y temática con Harry y Hausen, un “slice of life mitológico” (os lo juro) delirante. Recomendabilísima oigan.

– La cuarta entrega de Los Muertos Vivientes de Robert Kirkman y Charlie Adlard (Planeta DeAgostini) sigue su increíble marcha ascendente de calidad, con un tomo que me atrevería a calificar de modélico dentro del género de terror psicológico. Kirkman consigue desarrollar la personalidad de sus personajes en situación límite como pocas veces he visto en un tebeo, sin dejarse llevar en ningún momento por lo sencillo o predecible. Posiblemente, una de las mejores series de continuará que se están editando en España en este momento. (3+)

Girls: Concepción, de los hermanos Luna, viene avalada con un importante respaldo de la crítica americana que servidor no puede entender tras su lectura. Es cierto que parte de un planteamiento interesante, la aparición en un pueblo de una extraña chica, desnuda y que apenas dice algunas palabras y sobre la que se ciernen sucesos inexplicables. Hay ideas sueltas sugestivas, pero los hermanos Luna consiguen transformar la historia en una especie de chiste continuado para pajilleros frikis, con dudosa carga de moralina subyacente (“atento friki, si te encuentras una escultural chica desnuda en el campo, es posible que no se hayan oído tus plegarias a San Tolkien…”). Con un estilo de dibujo muy del gusto actual en los USA, de línea clara con volúmenes dados por un color suave y desenfocado, los hermanos Luna se preocupan demasiado de ir intercalando chistes basados en dobles sentidos supuestamente ingeniosos, dejando sólo para el final un intento de desarrollar mínimamente su trama de misterio. De momento, mala, dudo seriamente que esto remonte… (0)

– Dolmen se apunta el tanto de publicar el primer álbum de James Kochalka en España, Magic Boy. Una recopilación de historias cortas autobiográficas en las que el dibujante, representándose a sí mismo como un joven elfo, va plasmando pequeñas instantáneas de su vida. Momentos intrascendentes que son retratados con una ingenuidad y frescura aplastante, que desmonta al lector y lo derrota al primer envite, quedando obligatoriamente subyugado por esa sencilla candidez con la que Kochalka se enfrenta a los pequeños detalles de la vida. Ha conseguido recuperar el espíritu curioso de un niño y trasladarlo a la madurez, en una sugerente combinación en la que la sorpresa infantil se ve matizada siempre por la reflexión adulta, reflejada aquí en ese juego de contrastes entre el autor y su mujer. Un enfrentamiento continuo entre imaginación y mundo real delicioso. Esperemos que este sea el inicio de una continua publicación de las obras de este autor en España. (3)

Novedad de Inrevés/sins entido

NSLM #13. Con colaboraciones de Pere Joan, Chris Ware, Anke Feuchtenberger, Santiago Sequeiros, Max Andersson, Keko, Olivares, Brieva, Paco Alcázar, Miguel B. Núñez, Pepo Pérez y Santiago García, De Diego, Luis Demano, Alberto Vázquez, Lluis Juncosa, Samuel Casal, Diego Fermín y Max.

Enlaces luneros

Pues no hacía tiempo ni nada que no había enlaces luneros….

Blog@Newsarama es una nueva iniciativa de Newsarama, la web de cómic USA más famosa. En etse caso, un blog con firmas de prestigio como Chris Hunter, Michael May, Tom Bondurant, Kevin Melrose, Shane Bailey, Stephanie Chan, and Graeme McMillan. Una interesante iniciativa.
El blog del rincón de Taula es un interesante weblog sobre cultura popular, con especial querencia por la historieta, que se inicia con un especial dedicado al dibujante Franco Caprioli.
Little Nemo’s Kat. Bonito nombre para hablar de tebeos…
El weblog del dibujante Felix Ruiz, con bocetos y avances de sus proyectos.
Big Bang un weblog con especial enfoque hacia el manga.
– Atentos al kirbymuseum.org, que se actualiza con una interesante exposición on-line del King sobre la Guerra Civil Americana.
– Gustavo Rico, autor de Las manos de Sophie Walder y un dibujante siempre a seguir, abre espacio en la blogosfera.
– Ojito también a la página de Sergio Mora, toda una delicia.
– Un autor olvidado para muchos, pero que en algunos tendrá siempre un lugar en nuestro corazoncito es Joaquín López Cruces, que abre Dibujos y otras cosas.
Entrevista a Ed, flamante ganador del Premio Junceda.

Pensamientos sobre el Salón (III). Las exposiciones

Sigo dándole vueltas a esto del Saló, que ya sólo quedan tres días.

Las exposiciones
Sin duda, la gran sorpresa de este Saló, por lo menos para mí. Estábamos ya acostumbrados a una tradición no escrita que restringía las exposiciones del Saló a las dedicadas a los ganadores de los premios del Saló y alguna más que se traía de fuera, pero este año hay una clara apuesta por la producción propia de exposiciones temáticas, destacando de forma especial esa trilogía de exposiciones dedicadas a la Guerra Civil Española, entre las que se ha incluido la de Carlos Giménez. Guerra de Papel, La Jaula de la Memoria y Crónica de una posguerra conforman una apuesta importante y novedosa dentro del Saló, invirtiendo en exposiciones de calidad y rigurosidad que tienen un espíritu itinerante (al igual que las exposiciones de Angouleme, por ejemplo). Una seriedad que viene avalada, en este caso, por el encargo de comisariado a Antonio Martín, uno de los grandes expertos españoles en el tema. Una línea que se ve ampliada con otras exposiciones en las que se ha implicado a editoriales, como la dedicada a Luis Royo o al 50 aniversario del Capitán Trueno. El resultado es que, por primera vez desde hace tiempo el Salón contará con siete grandes exposiciones especialmente producidas para el mismo. Algo que en sí mismo puede dar una justificación a un precio de entrada que muchos consideran excesivo, con una oferta de actividades que vaya más allá de la compra en stands. Al igual que ocurre en salones como Angouleme, donde se paga por la entrada una importante cantidad, pero que se compensa ampliamente por la gran cantidad de exposiciones a las que esa entrada da acceso.
Quizás siete exposiciones sean pocas si las comparamos con la actividad de otras citas como la comentada Angouleme o el siempre excelente Salón de A Coruña, siempre exquisito en este aspecto, pero es evidente que, con el poco tiempo que ha tenido la nueva dirección de Ficomic (recordemos que entró casi en Enero), los resultados en este aspecto son excelentes. Sin embargo, lo más interesante es que dejan muy alto el listón de expectativas para el próximo Salón, generando verdadera ilusión hacia lo que podemos encontrarnos en el 2007.
Siete buenas razones para acercarse este año al Saló.

Agenda: Presentación de Humo 3 y Aritmética Ilustrada

Mañana martes 6 de Junio, a las 20:00, se presentan en el Espacio Sins Entido (C/Válgame Dios 6, Madrid) dos nuevas obras de la editorial Astiberri: Aritmética Ilustrada, de Juan Berrio y la revista HUMO nº3. Javier Zalbidegoitia presentará el libro de Berrio, que firmará ejemplares de su obra, mientras que Juanjo el Rápido hará lo propio con la revista que dirige.

Lecturas: Es un pájaro…

Un tebeo leído hace mucho tiempo en su V.O. yanquilandesa y que ahora publica Planeta en castellano, así que reciclo reseña:

El mainstream USA se mueve y la bajada de ventas está promoviendo cada vez más que veamos cosas nuevas y distintas. No se entiende de otra forma que una editorial como DC publique un tebeo tan arriesgado e inclasificable como “Es un pájaro“, de Steven Seagle y Teddy Kristiansen. La historia más atípica que se podrá leer sobre Superman mezcla a partes iguales una temática intimista, la dificultad del creador ante el papel en blanco, las incongruencias del género de superhéroes y la vida con la espada de Damocles de una enfermedad tan extraña como el síndrome de Huntington. Demasiados temas que, paradójicamente, ensamblan con bastante acierto, complementándose de forma natural. El protagonista, Steve (un guionista de cómics, representación del propio Seagle), habla directamente con el lector y se relaciona con él, le explica sus miedos, el temor que le provoca desarrollar la extraña enfermedad que se da en su familia, y lo contrasta con el concepto del héroe. Justo en estas reflexiones, se le ofrece a Steve la posibilidad de guionizar Superman, el icono, la serie máxima del género, lo que le lleva a estudiar las claves del personaje y contrastarlas con el momento que está pasando en su vida. El desarrollo paralelo de las diferentes ideas permite que estas se vayan enriqueciendo entre sí, generando contrastes entre el idealismo heroico, la profesión y la dureza de la enfermedad. Lo que a priori son elementos aislados, que no permiten la mixtura, se van revelando como una acertada combinación que Seagle sabe mover con habilidad para llevar al lector a la reflexión.
Un tebeo distinto del que hay que destacar especialmente la labor de Teddy Kristiansen, que vuelve a reencontrase con Superman (tras aquella obra primera “Superman y la bomba de la paz”) en un dificilísimo trabajo que resuelve con nota. Kristiansen trabaja con los estilos gráficos para indicar distintos momentos de la narración, diferenciando momentos temporales, pensamientos o acciones de una manera casi perfecta. Vale la pena leer el libro y luego volver sólo sobre la parte gráfica para comprobar la excelencia de la labor del dibujante, sobre el que descansa la credibilidad de la historia, que despliega una narrativa soberbia y una capacidad evocadora como pocas veces hemos visto en su obra.
Un excelente tebeo (3+).

Corta y pega (III)

La fuente, de Darren Aronofsky y Kent Williams, es una compleja novela gráfica que interpreta (no es una adaptación) el guión original del proyecto cinematográfico que el director de Pi lleva produciendo desde hace siete años y que pronto verá la luz. Una obra que esperaba desde su anuncio, arrastrado por el buen sabor de boca de la citada Pi y Réquiem por un sueño, dos excelentes películas que demostraban el extraño universo interior de Aronofsky, y por la presencia de Kent Williams, un extraordinario autor.
Es muy difícil explicar qué es La Fuente. Mi primera impresión ha sido la misma que tuve al ver 2001, una odisea del espacio por primera vez: fascinación y extrañeza. Y no son sólo esos los puntos de contacto con la mítica película de Kubrick, porque La Fuente es un viaje temporal a través de pasado, presente y futuro en busca del sentido de la vida, una reflexión sobre la inevitabilidad de la muerte, pero también de lo que sería la maldición de la inmortalidad sin un motivo. Aronofsky toma como base la búsqueda de la fuente de la eterna juventud de Ponce de León para crear una historia que se prolonga durante un milenio que se pliega para mostrarnos tres momentos simultáneos al lector: el pasado, la conquista española del imperio maya; el presente, la investigación científica contra el cáncer; el futuro, el final de una estrella. Tres momentos protagonizados por un hombre, Tom/Tomás, en los que la vida se crea, se destruye y se transforma a través de un único sentimiento, su amor por Izzy/Isabel. Intrincada estructura que pasa sin solución de continuidad de la reflexión a la poesía y de ahí a la acción, dejando al lector abrumado por el torrente de ideas y sentimientos que se vuelca sobre él gracias al impresionante trabajo de Williams, que juega con texturas y estilos para que obtengamos toda una experiencia sensitiva. Es su trabajo el que consigue que se palpe la delicadeza sensual del futuro, contrastada con la brutal rabia del presente.
Sin embargo, y pese a lo sugerente y abierto de la obra, se me antoja que Aronofsky ha elegido un camino demasiado relamido y afectado, constituyéndose éste en el mayor problema que puede tener la lectura de la obra y que, con seguridad, dará lugar a posiciones muy distintas sobre ella, seguramente apasionadas. En cualquier caso, interesante y que nos deja con muchas ganas de ver la otra versión, la cinematográfica. (3-)
Enlaces: una interesante entrevista con Aronofsky | Trailer de The Fountain

Publicado originalmente el 25 de Noviembre de 2005

Corta y pega (II)

Leído y disfrutado El derrotista (The Quitter), el primer trabajo que Harvey Pekar, el creador de American Splendor, hace para el mainstream, en este caso una lujosa novela gráfica para Vertigo. Pekar aprovecha esta primera incursión para un gran sello para ahondar en una parte de su biografía que sólo había sido tratada de forma tangencial en sus cómics: su infancia y su juventud. Como su título indica, es la historia de un derrotista, de alguien que, desde sus primeros años y experiencias, ve como los trenes de la vida pasan por su lado sin que él nunca coja uno. No estamos ante la brillante y lúcida reflexión sobre la cotidianeidad que plantea en American Splendor, sino ante un soberbio ejercicio de memoria y análisis del pasado hecho desde la perspectiva que dan seis décadas y media de vida y el convencimiento de que tu vida no ha sido lo que tú querías que fuera. Pekar no cae en una visión resentida hacia su juventud, sino en una exposición concisa y convencida de las causas que motivaron su trayectoria vital, un ejercicio de auto-psicoanálisis en el que ningún detalle es obviado y en el que el puzzle encaja poco a poco, sin estridencias, pero con una contundencia y lógica abrumadora.
Pero los tebeos de Harvey Pekar nunca se quedan en un simple apunte biográfico. Su siempre inteligente argumentación es, a la vez que una exposición de su vida interior, un espejo en el que la sociedad de la época es diseccionada con la precisión de un bisturí, pero sin anestesia que mitigue el dolor. Sus opiniones son simultáneamente sentencias sobre todo lo que ve y siente, lacerantes como sólo la perspectiva de quien ve pasar la vida desde fuera de ella puede hacerlo, convirtiéndose su propia vida en el testimonio de la vida de una sociedad.
Una brillante obra que es ilustrada por Dean Haspiel, colaborador suyo en algunas de las últimas entregas de American Splendor y que pasa el examen con corrección, pero sin emocionar. Su estilo, más heredero del cartoon, parece poco apropiado para la historia que se cuenta y rápidamente se siente nostalgia del gran Crumb, uno de los habituales de la serie.
Una excelente obra, esperemos que Planeta la publique pronto aquí. (3+)

Publicado originalmente el 21 de Octubre de 2005
Una vez vista la edición de Planeta, hay que reconocer que hace bastante justicia a la americana, aunque no he copmrobado la traducción..

Corta y pega (I)

Maravilloso esto del corta y pega, oigan. Y como parece que las editoriales están decididas a recuperar tebeos que ya había leído y de los que había dado cumplida cuenta en otros momentos, me dedico a hacer uso de semejante propiedad maravillosa de la informática ésta. Va la primera. Sandman, of course.

Me parece casi insensato hablar de Sandman, la extraordinaria serie guionizada por Neil Gaiman. Más de quince años después de su creación, todo lo que se pueda decir de la serie se ha dicho ya y, seguramente, con más tino y mucho más criterio que el mío. Pero ya sea por vanidad o por oscuras motivaciones que ni yo mismo puede llegar a comprender, heme aquí hablando de una serie que ya se puede considerar como un clásico. Al igual que Moore reconvirtió a La Cosa del Pantano, Gaiman tomó prestado el nombre de un personaje clásico de la época dorada de la DC para construir un mundo propio que escapa de los límites de cualquier etiqueta. Muy por encima del género superheroico o incluso del fantástico, Gaiman fue un paso más allá, actuando de gran hacedor de toda una mitología propia, de una nueva religión. Si Tolkien amasó referentes que iban desde la mitología germánica a la nórdica pasando por las leyendas faéricas de su tierra para crear un mundo coherente, Gaiman hace uso de las religiones paganas y de la literatura fantástica del siglo XIX y XX para crear una mitología fascinante e hipnótica. Los Eternos, una familia de hermanos que se alimenta de los sentimientos más primarios de los humanos y que tiene en Sueño y Muerte a sus dos grandes conocidos, son la gran creación y los protagonistas de una serie que marcaría un punto y aparte en la historia del tebeo. Acompañado casi siempre de dibujantes que no llegaron nunca a la altura del guionista, Gaiman recorrió todo el imaginario colectivo de la fantasía, cimentando el infinito pasado de unos personajes que pronto conocieron decenas de copias e intentos de acercarse a un original al que nunca llegaron ni siquiera a atisbar en la lejanía. En cada arco argumental de la serie se avanza un paso en la concepción de un mundo paralelo que se nutre de los recuerdos, de los miedos y los anhelos de los simples humanos, diseñado con la precisión de un compositor que sabe perfectamente que instrumentos tocar en cada momento para que el lector se sienta subyugado y reconocido. Juega con los mitos más clásicos, desde los cuentos infantiles a los miedos adultos, mezclándolos y confundiéndolos hasta tal forma que al pasar las páginas sentimos escalofríos de nostalgia, sensaciones contrapuestas que nos llevan a seguir adelante y a esperar cada nueva viñeta, plena de referentes casi imposibles de enumerar. Sólo Gaiman fue capaz de pervertir los papeles del Sueño y la Muerte. La clásica guadaña, tétrica y enlutada, se convierte en manos del inglés en una pizpireta jovencita, alegre y hermosa a la que apetece acompañar, mientras que su hermano Sueño es el serio, el oscuro. Papeles trastocados en los que los sueños se convierten en la pesadilla de la vida y la muerte en su liberación y en los que es inevitable pararse fascinados.
Personalmente, sólo puedo que recomendarla con todas mis fuerzas, que os dejéis envolver por la magia de los eternos y que la imaginación vuele libremente en ese mundo de sueños y pesadillas. (4, de promedio)

Este texto fue escrito a raíz de la recuperación de la serie en tomos. Planeta reedita la serie ahora en prestigios de 48 páginas, un formato que no acabo de comprender sabiendo que la serie aparecerá en breve en su edición “absolute” en los EEUU, por lo que parece más lógico haberla editado en volúmenes en tapa blanda, aprovechando los bajos precios que esta editorial suele ofrecer (paradójicamente, la serie será más cara en entregas de 48 páginas que en volúmenes, si hacemos cuenta de los precios que suelen tener los tomos de Vertigo que ha publicado Planeta).
Ellos sabrán. En cualquier caso, si no la habéis leido, aprovechad la oportunidad.

Lecturas presaloneras (III)

Sexto volumen de Shade, the changing man y, sin duda, se alcanza el momento álgido de la serie con la saga The Road (La Carretera). Milligan ya ha trabajado con sus personajes y decide, tras abordar la exploración de la sociedad americana que acometió en la saga “the American Scream”, conocer la personalidad de su trío protagonista, desarrollando una de las sagas más fascinantes que servidor recuerda en el sello Vertigo. Milligan escoge un genero muy particular de la literatura y el cine americano, el road-movie, y al igual que Kerouac, usa el camino como medio para enfrentar a los protagonistas a sus miedos. Una excusa que en una serie cuyo protagonista es un hombre cambiante se exagera y amplifica, llevándola a sus últimas consecuencias, explorando la doble personalidad de Shade/Hades como un retrato del Jekyll/Hyde que todo ser humano lleva dentro. Pero el guionista se atreve a dar un paso más que el propuesto por Stevenson y se adentra en todas las incoherencias propias del hombre: el dilema sexual masculino/femenino, el paso generacional niño/adulto, el desarrollo del concepto de justicia… A través de un viaje psicodélico por una carretera sin fin, que devuelve siempre al mismo lugar, a un simbólico vertedero donde se refugian los desechos de la personalidad, Milligan consigue construir un triángulo mágico de cuatro lados, en el que Shade/Hades, Kathy y Lenny conforman las diferentes partes de un ser único.
Una brillante reflexión sobre la vida en la que, incomprensiblemente, Planeta ha decidido no incluir el último y sorprendente episodio de conclusión de la saga para el siguiente volumen. Una decisión que evita a los lectores poder disfrutar en toda su extensión, en un único volumen, de una de las mejores sagas del tebeo mainstream de los 90, teniendo que esperar al próximo mes para su conclusión. A cambio, eso sí, comenzará en ese volumen la también muy estimable saga de “Shade The Changing Woman”.
Un tebeo extraordinario, con un Bachallo en plenitud de facultades, cuando todavía sabía dibujar… (4)

Lecturas presaloneras (II)

Finaliza El árbol que da sombra, la impresionante saga histórica del gran maestro Osamu Tezuka, en la que se hace un recorrido por la llegada de la dinastía Meiji a Japón a través de la vida de un samurai y un médico, el bisabuelo del dibujante, que intenta introducir las técnicas occidentales en el país. Una pareja de protagonistas que le permite al autor hacer un perfecto reflejo del contraste de situaciones que vivía el país a finales de XIX, atrapado entre la tradición milenaria que gobernaba tanto los usos domésticos como los políticos y la pujante influencia de Occidente, que llegaba tanto por los lazos económicos como en las costumbres. Durante las más de 2000 páginas de este relato, Tezuka consigue transmitir al lector con perfección los argumentos de aquellos que querían renovar el Japón, pero también las tensiones internas que sufrían aquellos que veían cómo todo en lo que creían se derrumbaba a su alrededor. Con una rigurosidad histórica exquisita, Tezuka va desgranando la vida de estos dos hombres a la vez que hace un retrato fidedigno de la sociedad e historia del Japón feudal.
Una obra rica, compleja y apasionante, fundamental para aquellos que se quieran adentrar en la fascinante historia del país del Sol Naciente. A destacar en toda la edición las interesantísimas notas históricas de Marc Bernabé, un complemento realmente útil para la lectura. (4)

Lecturas presaloneras (I)

Se acerca el Saló, así que hay que acelerar el ritmo de lecturas para poder estar al día ante la avalancha de novedades de la semana que viene:

Autobiographix (Glenat) es una curiosa experiencia de Dark Horse, en la que se busca acercar el género autobiográfico a autores famosos, tanto aquellos que suelen hacer obras bien alejadas de él como aquellos que de una forma más o menos habitual lo han tratado. Como toda antología, la irregularidad es la norma, pero en este caso es realmente curioso cómo solventan su papeleta los autores elegidos. Así, encontramos desde los que buscan digamos una excusa autobiográfica centrada en su profesión, que van de la anécdota divertida como el encuentro de Sergio Aragonés con Richard Nixon a la nota nostálgica de Will Eisner, con una historia muy próxima a lo narrado en obras como El Soñador, pasando por la cruel y sarcástica autoparodia de Frank Miller, de lo mejorcito de este álbum. Por otro lado, tenemos a los que deciden contar un momento de su vida o una sensación, entre los que destacaría, pese a ser fallida, la visión “a lo McCloud” de Jason Lutes o la gastronómica elección de Matt Wagner, que se podría considerar como una irónica revisión del sentido estricto de la expresión “slice of life”. Una experiencia que, sin ser redonda, se lee con curiosidad. (2)

Goth, de Oiwa Kendi Otsuichi (Glenat), es una de esas decepciones esperadas. Parte de un supuesto atractivo, la exploración de la morbosa atracción que tiene la muerte sobre el ser humano, pero su fuelle se acaba a las pocas páginas, en un continuo de situaciones forzadas y repetitivas que en modo alguno consigue levantar el más mínimo interés. Pese a lo interesante del tema, no hay reflexión, sólo una exposición de situaciones que, en principio podría ser interesante (en una vía similar a la elegida por Suhehiro Maruo), pero lo absurdo del planteamiento impide que el tebeo pueda ir mucho más allá. Olvidable. (0)

Tebeos en EL MUNDO y EL PAÍS

Si ayer el suplemento YO DONA del diario EL MUNDO dedicaba un largo reportaje a mujeres que se dedican al cómic en España, con entrevistas a Raquel Alzate, Purita Campos y Olga Carmona (e incluso la sección de moda hablaba de influencias manga), hoy el mismo diario anuncia que a partir del 11 de Junio lanzará el segundo coleccionable “Clásicos del Cómic Español”, dedicado a volúmenes de Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape y Superlópez. No se puede decir que el nombre sea el más adecuado, pero es una clara demostración del éxito que tuvo el coleccionable del verano pasado.
Por su parte, en el suplemento EP3 del diario EL PAÍS del viernes se dedicaba un artículo a “La misma diferencia”, de Derek Kirk Kim. Un suplemente donde ya es normal que se recomienden tebeos en su sección “Puzzle” (esta semana, la última entrega de El Pulpo).
La presencia del tebeo en los medios de comunicación se normaliza poco a poco, señoras y señores.
:)

Enlace: Promoción de EL MUNDO

Firmas en la Feria del Libro de Madrid

Máñana Sábado 3 de Junio, están previstas las siguientes sesiones de firmas en la Feria del Libro de Madrid:

– de 12 a 14h: Javier Olivares (Astro, Valiente Explorador). Caseta de la editorial Kalandraka (325)
– de 12 a 14h: Juan Díaz-Canales (Blacksad). Caseta de Freaks & Friends (59).
– 19h: Tirso Cons . Caseta de Generacion X (46 y 47 )

Isidro Ferrer, Premio Nacional de Ilustración

Se lo lleva todo.
Si el otro día se celebraba que Isidro Ferrer ganaba el premio Junceda, hoy hay que hacer lo propio nada más y nada menos que con el Premio Nacional de Ilustración, concedido por su obra Una casa para el abuelo.
Enhorabuena para el autor y para la editorial Sins Entido, que no para de acaparar galardones.

Pensamientos sobre el Salón (II). Las mesas redondas, conferencias y presentaciones

Sigo dándole vueltas al Saló. Si ayer comentaba mis primeras impresiones a vuela pluma, no está de más ahora hacer un repaso a lo anunciado hasta el momento por FICOMIC, a la espera de que en la presentación a los medios el martes que viene haya alguna sorpresa…
Así que aquí va el primero de una serie de reflexiones sobre lo que se nos avecina:

Las Mesas Redondas
Hasta ahora, siempre ha parecido que las mesas redondas han sido actividades obligadas para el Saló, lo que ha repercutido siempre en una tendencia a la repetición de temas y un sensación continuada de “más de lo mismo”. Es cierto que se aprovechaba la visita de autores, pero pocas veces se ha buscado que estas mesas redondas atrajesen público, asumiendo la carencia de asistencia a la desidia del aficionado y generando una pescadilla que se mordía la cola.
Sin embargo, es evidente que este año hay dos importantes novedades en la concepción de las mesas: la búsqueda de temas más generalistas y un mayor impacto mediático de las mesas, que provoquen la continua presencia del Saló en los medios de comunicación. Una opción lógica si lo que se busca es la promoción del tebeo, ya que por desgracia los grandes autores invitados este año no son, per se, motivo para atraer a la prensa no especializada (¿existe la especializada?…mmmm ése es otro debate). Jugando en esa delicada línea que permite que las mesas sean de interés para los aficionados pero que puedan llamar a la curiosidad a cualquier no iniciado en los tántricos caminos del tebeo, se ha conseguido un buen balance que es posible que dé el resultado esperado. Mesas como “La política dentro de la viñeta”, con el ministro ex-humorista gráfico López Aguilar y la de “Historietas en fotogramas”, con Jaume Balagueró, son un suculento atractivo para los medios, pero viendo los títulos y asistentes, se nota un claro intento de, como comentaba, buscar temas interesantes para cualquiera, pero sin olvidar que estamos en un salón del cómic, lo que obliga a tratar esos temas desde la perspectiva de la historieta y con rigurosidad. Desde una mesa redonda dedicada, lógicamente, al fútbol hasta una interesantísima dedicada a la memoria histórica, las mesas son variadas y balanceando correctamente la presencia de autores de cómic de excepción con esos otros personajes más conocidos por el gran público, como Jaume Sisa, Andreu Martín o los antes mencionados.
Se ha pasado de mesas de trámite a mesas que pueden ser estrella a poco que el público responda, lo que sería de agradecer.

Presentaciones y conferencias
Aunque parecen actividades más rutinarias, los actos de la Sala de Conferencias esconden verdaderas perlas. A las lógicas presentaciones de novedades (que a esas alturas,muchos ya habrán casi leído), hay que sumar algunas actividades que casi se ocultan en la lista y que pueden ser realmente interesantes. Eso sí, entre la lista de presentaciones, destaca una que por sus características mediáticas puede ser la bomba: la presentación de la revista Buenafuente que editará El Jueves, con la presencia del famoso presentador de Antena 3. Esta acto permitirá que el Saló aparezca en informativos de televisión, periódicos, revistas y todo medio que se precie. Todo un punto para la organización el logro de que este acto se enmarque dentro del Salón.
Pero además de estas presentaciones, hay dos actos que me gustaría resaltar: por un lado, la conferencia de Antonio Martín “Guerra civil y cómic”, un tema que parece obligado en el 70 aniversario de la Guerra Civil, pero que se ha elegido tratar desde la rigurosidad y seriedad con esta charla. Por otro, la reunión de autores de la AACE, una reunión corporativa que puede ser poco interesante para el público general (de hecho, es cerrada), pero que me parece importantísima dentro de lo que significa el Saló. El Saló es el lugar ideal para que los diferentes involucrados en la industria del tebeo se reúnan y hablen de su problemática, por lo que sería ideal que esta reunión convocada por la AACE fuese una constante anual, pero también otras del libreros, de críticos, editores, etc, demostrando que es ese lugar integrador de todos los actores del tebeo español. Es verdad que deben ser los propios interesados los que se asocien, agrupen y busquen ese contacto (que ese es otro problema, la carencia crónica de asociacionismo o corporatividad en la industria del tebeo, es obligatorio desde ya que existan asociaciones de editores, de libreros, de críticos, etc), pero el Saló se me antoja el mejor lugar para que estas reuniones, dotándolo de esa doble vertiente lúdica y profesional tan necesaria.

(Re) lecturas

Cuando en su día leí Los Libros de la Magia, de Neil Gaiman, ya tuve una sensación agridulce, muy alejada de la satisfacción que en ese momento me provocaba la lectura de Sandman. Posiblemente la razón que motivase que no volviese a leer la obra hasta ahora que Planeta anuncia su reedición, una buena excusa para desempolvar los ajados ejemplares de Zinco y darles una nueva oportunidad.
Pero lo cierto es que, tras la lectura de los cuatro prestigios que ahora se convertirán en un único tomo, mi opinión sigue siendo muy similar: entretenido, pero flojillo.
Y es que cuando a Gaiman le encargaron la revitalización del universo mágico de DC, los ejecutivos de la editorial tendrían que haber sido conscientes de que el británico es un gran creador de universos propios, pero que suele tener problemas para moverse en esquemas preconcebidos, tan fundamentales en el género superheroico tal y como se entiende en las grandes editoriales desde los 80. Un hecho que queda muy patente en esta obra, donde Gaiman juega con la estructura del dickensiano “Cuento de Navidad”, sustituyendo al entrañable Mister Scrooge por un joven descreído de la magia, que será imbuido en los misterios arcanos por los espíritus de magias pasadas, presentes y futuras en la forma de personajes mágicos de la DC.
Una idea atractiva, pero que choca desde el principio con la sorpresa de que no son tres, sino cuatro “espíritus”, lo que obliga a Gaiman a romper la estructura del clásico cuento con una visita al mundo de las hadas que se antoja totalmente prescindible dentro de la estructura total.
Porque al final, salvada la originalidad de la idea, el resto es una mera formalidad para que Gaiman dé rienda suelta a sus conocimientos sobre magia y esoterismo, realizando una especie de viaje histórico por la magia en el que mezcla sin demasiado orden ni concierto sus propias creaciones con los personajes del “universo mágico” de DC, en un vano intento de dar coherencia a lo que ni la tiene, ni la necesita.
Tras la lectura, uno se queda con pocas cosas de esta obra. Es entretenida, es cierto, pero se esperaba más del británico. Hay algunas ideas aisladas brillantes, como la propia estructura, esa fiesta de entes mágicos en la que villanos y héroes se mezclan tranquilamente tras su jornada laboral, los homenajes a Miyazaki (que no tengo claro sea de Gaiman o de Vess) o el propio Timothy Hunter, en el que es muy difícil no ver al antecedente directo de Harry Potter. Y, por supuesto, la excelente labor gráfica de los cuatro dibujantes. Bolton, Vess, Hampton y Johnson son la verdadera excusa para leer esta obra, con un espléndido trabajo de los cuatro. (2-)

Programa de conferencias y presentaciones del Saló de BCN

Jueves 8 de junio
17.00. Encuentro de profesionales del cómic. Con Rubén Pellejero, Sergio Bleda, Sempere y Ramon F.Bachs.Organiza APIC
18.30. Presentación de FANZINES
Viernes 9 de junio
12.00. Presentación novedades DOLMEN
12.30. Presentación novedades DIBBUKS
13.00. Presentación novedades SAURE
13.30. Presentación del anuario de la AACE
16.30. Presentación novedades EDICIONS DE PONENT
17.00. Presentación de novedades GLÉNAT
18.00. Presentación de la revista BUENAFUENTE con Andreu Buenafuente
19.00. Presentación novedades DISCMEDI
Sábado 10 de Junio
11.00. Presentación novedades BANG EDICIONES
11.30. Presentación novedades JONU MEDIA
12.00. Presentación novedades NORMA EDITORIAL
13.00. Presentación novedades PANINI
16.00. Encuentro con BRIAN AZZARELLO
17.00. Presentación novedades PLANETA DEAGOSTINI
18.00. Presentación novedades LA CÚPULA
18.30. Presentación novedades SELECTA VISIÓN
19.00. Presentación novedades EDICIONES SIN SENTIDO
19.30. Presentación novedades ROSSELL COMICS
20.00. Presentación álbum NO MS VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES de Aministía Internacional
Domingo 11 de Junio
11.00. Presentación libro EL HUMOR GRÁFICO EN ESPAÑA de Luis Conde
11.30. Presentación cómics de la ONG Grup dEstudis Pedagògics
12.00. Conferencia EL COMIC Y LA GUERRA CIVIL por Antonio Martín
13.30. Presentación novedades ARIADNA
17.00. Encuentro con Steven T. Seagle

Atentos a la presentación de Buenafuente, que puede hacer que se caiga la Sala de Actos y, en otro orden muy diferente, a la interesante conferencia de Antonio Martín.