Novedades de Polaqia (y otras de la selección gallega)

Coincidiendo con el Salón de A Coruña, Polaqia presenta varias novedades:

(**)- Corazón de Tormentas, de David Rubín. 24 págs. BN. 3EUROS. Un curioso experimento que sigue la propuesta de tebeos en 24h de Scott McCloud.

(*)- Barsowia nº8, de vv.aa. 3EUROS
(*)- Tanque familiar, de Diego Blanco. 2,50EUROS

38, de Álvaro López y Luis Sendón. 2EUROS

A los que habrá que añadir el resto de novedades de la “Seleccion gallega”: Vilaverzas, de Miguel Robledo (Faktoria K); Onde ninguén pode chegar, de David Rubín (edicións Lea); Barsowia en llamas, vv.aa. (Dolmen); Capital, de vv.aa. (De Ponent); Carne Líquida, con Roque Romero, Brais Rodriguez, Emma Rios, Miguel Porto y otros; Puñetas desde el atlántico, dirigido por Juanjo el Rápido y HUMO nº4, (Astiberri), estrenando serie de David Rubín.
Toda una fiesta del tebeo gallego que se coronará con la FIESTA CELEBRACIÓN DEL 5º ANIVERSARIO DE POLAQIA el viernes 18 en el café Alfaiate de A Coruña (plaza de España), a las 23:30. Con dj’s, sorteo de regalos y lo más granado de la biutiful pipol del tebeo gallego.

Lecturas. La Perdida

Transgresión: Dícese de aquél que quebranta o viola un precepto o ley. Un concepto peligroso para algunos, pero que en el campo creativo es fundamental y necesario hasta la extenuación, como trampolín constante para nuevas experiencias. Un concepto que logra su mayor alcance y efecto cuando se aplica sobre las leyes más establecidas, sobre los principios inviolables, como por ejemplo, en las no escritas leyes del género. En el género de cualquier tipo, ya sea fantasía, terror, ciencia-ficción, histórico, bélico, western o cualquier otra etiqueta que se le quiera poner, podemos comprobar como las grandes obras van asociadas, generalmente a una transgresión, desde las más brutales a las más sutiles, como bien atestiguan, en el caso de la historieta señores como Alan Moore, Neil Gaiman o incluso Will Eisner. Señores que tomaron un género y lo mezclaron, deshicieron o, sencillamente, le dieron la vuelta hasta conseguir algo original y distinto que sorprendiera al lector.
Un concepto éste de la transgresión que parece poco propio del “slice of life”, en el fondo un género no asumido como tal, con sus propias reglas que incluso, si se me permite, llegan a ser más estrictas y conservadoras que las de los géneros clásicos en su intento repetido de evitar la clasificación. Pero también este género es susceptible de ser manipulado para lograr nuevos resultados, como demuestra Jessica Abel en La Perdida.
Una autora reconocida como uno de los grandes exponentes de ese extraño mejunje entre autobiografía, costumbrismo y exhibicionismo llamado “slice of life”, que había demostrado en obras como “Mirror, Window” o en su revista Artbabe que tenía cosas que decir y que, sobre todo, cuidaba con primor la narrativa, estudiando y buscando fórmulas y recursos aplicables a una forma de entender la historieta que encuentra su mayor problema precisamente en la dificultad que tiene evitar el concepto de “bustos parlantes”.
Precedentes todos que hacían presagiar que La Perdida iba a ser un tebeo a priori interesante, centrado en la experiencia de una americana en México, en el que rápidamente se podía entrever la propia vida de la autora, que había pasado un par de años en tierras allende Río Bravo. Un prejuicio que es confirmado con las primeras páginas, un excelente testimonio del contraste cultural entre la ingenua e idealista Carla con esa mixtura de cultura ancestral e influencias hispanas y americanas que es México. Sin embargo, a medida que avanza la obra, hay pequeños detalles que empiezan a no cuadrar. La estructura narrativa no es la habitual en estos casos, es más dinámica, más abierta; respondiendo a las necesidades de un argumento que comienza a dar muestras de que hay sorpresas a la vuelta de página, que cristalizarán con la decisión de Carla de prorrogar su estancia convirtiéndose en ilegal. Una paradoja, una inversión de papeles respecto a la realidad que es el disparo de salida para la trasgresión que Abel nos preparaba. Poco a poco, el argumento se va ensombreciendo, saliendo del slice of life para caminar por el sendero del thriller más duro. De súbito, la acción se instala en un mundo fronterizo más propio en el que los enfrentamientos entre bandas, la delincuencia organizada son los protagonistas, con la única ley de la supervivencia del más fuerte. El viaje placentero de búsqueda de sus orígenes se convierte en una pesadilla, en un viaje iniciático en el que la ingenuidad y bondad de Carla serán arrebatadas brutalmente por una realidad magníficamente orquestada por Abel en un reparto coral que representan a todos y cada uno de esos tópicos con los que los americanos ven el mundo más allá de la frontera. Convertida en uno de esos inmigrantes ilegales que la sociedad de su país desprecia, Carla vivirá un infierno que dista muy poco del que se puede vivir en muchas ciudades del mundo donde la miseria lleva a la delicuencia. El contraste cultural, paradójicamente, no hace ahora más que dejar paso a una extraña similitud que demuestra que, en el fondo, en las bajezas del ser humano hay muy pocas diferencias raciales o nacionales.
Cuando se termina de leer La Perdida, su título adquiere todo su sentido, ahondando en ese sentido de burbuja de aislamiento con el que vemos las noticias que cotidianamente la televisión nos muestra de la desgracia ajena.
Jessica Abel ha bordado uno de esos ejemplos claros donde el mestizaje de géneros da lugar a fructíferos resultados, consiguiendo con La Perdida una de las mejores obras que se han visto en el tebeo USA en los últimos años.
Sería una lástima que la aparición de este título en pleno periodo vacacional lo relegara de las estanterías, porque no sólo la obra es brillante, sino que la edición de Astiberri es sencillamente exquisita, al mismo nivel (o incluso mejor en algunos aspectos) que la lujosa de panteón. El único pero que se le puede poner no tiene nada que ver con Astiberri y es, por desgracia, consustancial a una edición en español: el uso simultáneo de inglés, español y jerga spanglish en el original, que consigue un resultado absolutamente intraducible en nuestra lengua, pero que refuerza ese enfrentamiento entre culturas y actúa como recursos narrativo en muchos momentos. Un tebeo excelente (4).
Enlaces:
Página web de Jessica Abel
Artbabe.com
– Entrevistas en The Comics Journal: #190 y #270
– Entrevista en Suicide Girls
What is a Graphic novel?

Sonaste Maneco 9

No encuentro mejor ocupación estival que conectarse a internet y dedicar un buen rato a la obligada lectura de la nueva entrega de Sonaste Maneco, la excepcional revista on-line que realizan desde Argentina los amigos de La Bañadera del Cómic. Un voluminoso ejemplar de 146 páginas con artículos, información, noticias, opinión, absolutamente imprescindibles que convierten a Sonaste Maneco, en la mejor revista on-line sobre cómic en español y, me atrevería a decir, mundial.
Y atentos además a este número: interesante, profunda y extensa entrevista al maestro Altuna y un dossier sobre el cómic y la Guerra Civil española.
Así que, dejad de leer esto, ¡a bajarse el PDF!