Sorteo de 5 ejemplares de Bone firmados por Jeff Smith

Toca sorteo, que hace mucho que no hacía ninguno, esta vez cortesia de SD Distribuciones y Astiberri, que me han proporcionado 5 ejemplares de Bone firmados por Jeff Smith.
Para concursar, muy simple: mandad un mail con vuestro nombre y dirección a premioslacarceldepapel@gmail.com.
Entre todos los mails recibidos antes de las 24h del lunes 13 de Noviembre, sortearé los cinco ejemplares.
Sencillo…¿no?

¡Ánimo y mandar mails!

Nota: todas los datos personales serán utilizados sólo en este sorteo. Una vez realizado, todos los mails se borrarán, sin guardar constancia de ningún dato personal.

Agenda. Jornadas de Vélez-Málaga 2006

Del 13 al 16 de Noviembre se celebran las VI Jornadas del Cómic de Vélez-Málaga, una cita ya tradicional y que este año cuenta con una impresionante lista de invitados y un buen programa de actividades. Entre los primeros, Alfonso Font, Mateo Guerrero, Stuart Immonen, Salvador Larroca, Rafael López Espí, Jesús Merino, José Luis Munuera, Carlos Pacheco, Jesús Redondo, Arturo Rojas, José Luis Córdoba, Alejandro Martínez Viturtia, Pepe Avilés, Angel y Pachi Idígoras, Michelena y Vilar, Miki y Duarte, Benito Lozano, Antonio Guerrero, Pepo Pérez, Carlos Cruz, Manuel Mota y Carlos Yañez. Y sobre el programa, mejor repasarlo al completo aquí.

El cómic-book y el álbum han muerto…¿qué nos queda?

Lo he dicho muchas veces: soy de los que piensan que la grapa es un formato en vías de desaparición. Las razones, muchas, desde la inviabilidad de su rentabilidad salvo con ventas brutales que ya sólo son recuerdo del pasado hasta el cambio ocurrido en los puntos de distribución fundamentales, los kioscos, pasando, evidentemente, por el indudable cambio en los usos sociales del comprador (ojo, no comprador de cómics-compulsivo-frenético, sino del comprador no habitual que, de vez en cuando colecciona una serie y que sería el real objetivo de este formato) y sin olvidar que incluso los propios autores y editoriales han sido los primeros en no saber hacer uso del formato, reduciéndolo a una lectura rápida y minúscula en virtud de unas costumbres narrativas que olvidan las características del cómic-book (probad a cronometrar lo que se tarda en leer un cómic-book de los 60 y uno de hoy…). Pese a que incluso desde algunas editoriales se lamenta su pérdida, creo que es un formato irrecuperable, por las razones que comenté hace un tiempo (ver la serie Continuará…1, 2, 3 y 4).
Pero, por mucho que me duela reconocerlo, también me temo que el álbum, un formato tan adorable y entrañable para un gafapastoso-compulsivo-acumulador como yo, está tocado de muerte. Aunque servidor babee de gozo ante una buena edición en álbum, bien grande, donde poder pasarse horas destripando dibujos, estilos y demás, los álbumes han entrado en un retroceso claro y evidente, curiosamente, por razones calcadas en algunos casos a las de los cómic-books, como por ejemplo, la incorporación de modismos narrativos del manga, que ha transformado el álbum en una lectura rápida, excesivamente cara para lo que proporciona y con el añadido de tener que leer una entrega anual, como mucho (probad a cronometrar lo que se tarda en leer un álbum de los 60 y uno de hoy…¡Vaya!…he tenido un dejà-vu). A lo que hay que añadir que el crecimiento de su tamaño lo ha convertido en inmanejable más allá de la comodidad del sillón orejero familiar.
¿Qué nos queda?
Pues es evidente: la novela gráfica. Un formato de extraña denominación y que, en el fondo, se refiere al formato libro de toda la vida. Con ventajas clarísimas: es un formato reconocible, que se asocia con la literatura tradicional, es cómodo y proporciona mucha más lectura. Y ojo, que pese a que el precio pueda parecer alto, no lo es más que un libro editado en similares condiciones: si tomamos, por ejemplo, el recientemente editado Estafados, su precio no se aleja del de una novela aparecida como novedad en el mismo formato (problema aparte y que merece en este caso otra discusión sería el hecho de la edición posterior en formato bolsillo de la que, de momento, el tebeo carece). Hay muchas argumentaciones a favor de este formato, pero sobre todo en este caso se puede hablar de hechos consumados, no sólo en el panorama nacional, sino en el internacional. Hablando con algunos editores patrios, todos me confirman la mejor venta del formato novela gráfica frente al del álbum, sobre todo fuera de las librerías especializadas, donde sus ventas pueden llegar a superar a las de este circuito de distribución lo que indica claramente que se está llegando a un público no habitual del tebeo. Es más, hay algún editor, que ya se ha planteado limitar el álbum sólo a algunas ediciones muy limitadas. Un éxito que sin duda es el que están siguiendo editoriales como Mondadori, que ya comienza poco a poco a sondear el mercado (siguiendo el exitoso ejemplo de Anagrama con La Ciudad de Cristal) con ediciones en ese formato, incluyendo aquí a una obra tan poco adecuada a él como Paracuellos.
Fuera de España, la cosa sigue también por caminos similares y para muestra, un botón: en Italia, el todopoderoso grupo editorial Rizzoli tiene una colección de novela de gran venta denominada 24/7, en la que está incluyendo, en formato novela gráfica, obras como Apuntes para una historia de guerra, 5 el número perfecto o V de Vendetta junto con grandes éxitos de cualquier otra temática. Una línea similar a la que Actes Sud pueda estar moviendo en Francia o Fantagraphics, Drawn & Quaterly o First Second en los USA y que, evidentemente, tiene mucho que ver con el formato tomo manga, que se beneficiaría de todas las ventajas de la novela gráfica amén de las propias, ya comentadas por aquí, que tiene el tebeo japonés.
Vamos, que yo por lo menos creo que los tiros van por ahí…