Se confirma el cierre de Mister K

Una de esas malas noticias que nunca me gusta dar: la revista Mister K cierra. Uno de los intentos más ilusionantes que servidor recuerda para hacer tebeos populares para niños no ha podido seguir batallando contra los elementos y la aplastante realidad de los datos económicos. Pese a que desde hace varios meses El Jueves estaba intentando por todos los medios salvar la revista, desde buscando patrocinios bancarios hasta estudiando la posibilidad de prepublicar los álbumes de Mortadelo y Filemón en sus páginas, al final se ha impuesto la peor de las posibilidades: el cierre de la revista.
El número de diciembre será el último de la revista, que puede estar muy orgullosa de la labor realizada durante dos años, potenciando la producción propia y dando a conocer a autores sensacionales como Kiko Da Silva, Víctor Rivas, Luis Bustos, Enrique Bonet, EnriqueCarlos o Mel, entre otros muchos, así como contando con la participación de autores de la talla de Albert Monteys, Bernardo Vergara, Ágreda o Brocal. Series de calidad media envidiable y, en algunos casos, pequeñas joyas que pasarán a la historia del tebeo español como Carlitos Fax de Monteys.
Me consta que el trago ha sido realmente duro para la editorial, que mimaba Mister K como uno de sus proyectos más ilusionantes y queridos, invirtiendo muchísimo esfuerzo para conseguir que la revista saliera adelante. Al final, la derrota es más amarga si cabe, porque la sensación que se queda en la editorial es que se ha cerrado un ciclo y que ha cambiado la manera de hacer humor para los niños, que huyen del papel para refugiarse en TV, internet o incluso la telefonía móvil, tres campos de batalla en los que está estudiando introducirse El Jueves.
Una noticia muy triste, que deja en evidencia los importantes cambios que se están dando a nivel industrial y social y que obligan a replantear completamente las estrategias del mundo del tebeo, que no puede seguir mirando al pasado y repetir los mismos errores una y otra vez. Las cosas cambian y hay que renovarse o morir.
Por desgracia, lo segundo le ha tocado a Mister K, pero los 55 números que deja son de lo mejorcito que se ha hecho en tebeo infantil en este país.
No significa esto que los niños rechacen el tebeo: los ejemplos del incombustible Dibus de Norma, el de la introducción del manga o revistas como Witch demuestran que los niños siguen gustando de los tebeos. Pero ya no es tan sencillo como poner una revista bien hecha y de buen precio en el quiosco, siendo necesaria una mayor reflexión y búsqueda de nuevas formas de atraer a los niños a la lectura.
Descanse en paz, Mister K.

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