Por favor…¡no más Comic Sans!

Pónganse ustedes en situación: son diseñadores de respetables editoriales literarias, por ejemplo, Mondadori y Gadir, acostumbrados a lidiar con la composición de textos de todo tipo con preciosas tipografías con serifa, que maximizan la legibilidad, que tienen unos kernels estudiados que hacen que su fluir sea elegante y que, a poco que se controlen las características de interlineado, separación y alturas consiguen un resultado espléndido, que el lector siempre agradece. Y lo hacen sobre grandes obras de la literatura universal, úsease, que gracias a su ímprobo trabajo la cultura más alta se acerca a un puñado de lectores.
Hombre y mujeres con una misión en el mundo, vamos.
Y, ensimismados en su sagrada labor, llega un día el editor, siempre deseoso de destrozar tu trabajo a la mínima de cambio y te deja encima de la mesa algo extraño. Tiene letras, sí…¡pero tiene dibujos! Bueno, estás acostumbrado a que haya ilustraciones en los libros pero, ¡joder! que esto es demasiado, que no hay puñetero centímetro cuadrado sin dibujar. Y es más, acostumbrado a tus maravillosas cajas cuadradas de texto, donde fluyen los caracteres de una página a otra, aquí hay sólo una especie de buñuelo en blanco donde hay que encajar todo el texto…¡Vade Retro! ¿Pero qué invento maligno es esto?
Y lo peor: la tipografía…¡es como escrita a mano!
Comprendamos pues la terrible situación a la que se enfrenta el diseñador, destrozado, vilipendiado… ¡humillado en su orgullo!, y encima tiene que buscar una tipografía para esta…cosa… que según parece se llama cómic.
Claro, el pobre, abre los tipos de letra de su ordenador y aparece una que se llama “Comic Sans”. Pues oye, blanco y en botella: esto se llama cómic, la letra se llama Comic Sans, pues están hechas el uno para el otro, ¿no?
Así que problema arregladito: se hace todo lo más rápido posible y problema resuelto.
Pues sí.
No sé si se parece a la realidad lo anterior, pero no creo que se vaya mucho. Pero, señores de Mondadori y Gadir, me gustaría decirles algo:
La letra Comic Sans… ¡ES LA PEOR OPCIÓN PARA ROTULAR UN CÓMIC!. Es una tipografía diseñada para un programa infantil (el desastroso Microsoft Bob), que no tiene en cuenta en su diseño las características tipográficas de la rotulación manual y que, por tanto, se parece a lo que lleva un cómic como un huevo a una gallina.
Yo no los digo que rotulen a mano, pero, estimado amigos, basta darse un garbeo por internet para encontrar miles de fuentes de rotulación más adecuadas…¡Incluso parecidas a las originales! Se lo juro, palabrita, oigan. Las tienen gratis, de San Paganini, hasta se las pueden bajar de internet por el morro. Aunque si hay problemas con eso, yo estoy dispuesto a hacer una colecta para pagar los 20$ que cuesta comprar una fuente de cómic.
Pero por favor… no vuelvan a usar la Comic Sans.
Que no veas lo que jode ver ediciones tan cuidadas como las de Ice Haven o Poema en viñetas manchadas por una mala elección de la tipografía….
Hala, ya me he quedado tranquilo… Que eso, que Ice Haven ya está en las librerías. Peassso obra maestra con Comic Sans y todo.
Sigan con lo suyo, circulen, circulen…
Enlaces:
Reseña de ICE HAVEN

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