Lecturas. La casa del muerto

Si tuviera que elegir la historieta corta que más me ha gustado en los últimos años, no creo que tardara mucho en señalar El perfil requerido, de Keko, publicada en NSLM. Es una historieta brillante, redonda, en la que su autor hace una lúcida reflexión sobre el poder y sus protagonistas a través de una extraña selección de candidatos a líder mundial, que deben superar tres extrañas pruebas: matar aquello que más quieren, hacer reír a una persona y alimentar a “Wally”. Tres tareas insólitas que simbolizan para el autor las capacidades y funciones del gobernante, que debe tener capacidad de sacrificio suficiente para conseguir que su pueblo tenga felicidad y bienes materiales. A través del proceso, Keko hace una disección lúcida de la miseria del poder y de su ambición, que actúa como un martillo pilón de fuerza incontestable para despertar los cerebros abotargados de una sociedad dormida, sumida con resignación en la estulticia de los gobiernos. Una argumentación incontestable que en lo gráfico es acompañada por una impresionante capacidad de síntesis narrativa, que se une al uso inteligente del simbolismo y una puesta en escena en la que cada elemento del decorado tiene una función definida, reflexionada al milímetro.

Aunque si me pidierais una segunda opción, también lo tendría claro: Ya no me cuentas nada. Una historieta corta del mismo autor en la que un hombre sobrevive como atracción de feria mostrando su extraño poder: el de mostrar sus pensamientos. Un don que le convierte en un pobre desgraciado, que muestra a todos sus congéneres los verdaderos sentimientos que salen de su cabeza, sin más alternativa que taparla con un sombrero para poder evitar que el mundo entero comparta su intimidad. Y, de nuevo, Keko consigue lo impensable: usa lo absurdo para desarrollar una historia de amor imposible, que reflexiona sobre cómo la verdad es el arma más terrible del ser humano y sobre la capacidad que tenemos para ocultar nuestros sentimientos. De nuevo, un fresco inteligencia incontenible, tan certera y acertada que provoca el sudor frío del que lo lee, sabedor de que la esencia de la desventura humana esta en esas pocas páginas.

No hay dos sin tres, ya se sabe, así que aunque no lo queráis, ahí va una tercera gran historieta corta: Agenda. Sí es de Keko, también del NSLM, en la que el autor se reviste de esencia divina para emular la construcción del universo en siete días y repasar en una semana la sustancia de la otra cara del ser humano. Siete páginas, con siete mandamientos divinos que son extrañamente comunes a todo ser humano y, lo que es peor, que son fácilmente reconocibles a poco que nos miremos en un espejo.

Tres historietas soberbias, que me parecen de lo mejorcito que se han hecho en este país en años y que están reunidas, junto a todas las que se publicaron en NSLM en La Casa del Muerto, editada por Edicions de Ponent. Un álbum que sólo por estas tres historias ya se convertiría en un acontecimiento, pero que resulta todavía más importante gracias a la historia inédita con la que Keko borda lo increíble, dando una coherencia a todas las historias terroríficamente sutil, que raya en la absoluta genialidad.
A lo que hay que añadir un prólogo de Pere Joan en el que este hombre vuelve a demostrar que si brillante es a los lápices, todavía lo es más con las palabras, tocado por la varita mágica de la lucidez, como viene demostrando en sus artículos del NSLM. Mucho tenemos que aprender los que nos dedicamos a escribir sobre tebeos de Pere Joan, que nos deja a todos a la altura de juntaletras analfabetos ante sus incontestables argumentaciones.
Un álbum sencillamente indispensable (4+)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Post Navigation