Agenda. Firmas de autores de dibbuks en EXPOCÓMIC

Jueves día 30 de noviembre.
18:00 – José Miguel Fonollosa – Billy Bob.
19:00 – Autores del álbum Diez Dedos.

Viernes día 1 de diciembre.
18:00 – Alfonso Azpiri – Xecuencias.
18:00 – José Miguel Fonollosa – Billy Bob.
18:30 – Carlos Vermut – El Banyán Rojo.
19:00 – Autores de Diez Dedos.

Sábado día 2 de diciembre.
12:00 – Carlos Vermut – El Banyán Rojo.
13:00 – Ricardo Machuca y Lorenzo Díaz. Las Arenas del Tiempo.
13:00 – Autores de Diez Dedos.
18:00 – Azpiri – Xecuencias.
18:00 – Ricardo Machuca y Lorenzo Díaz – Las Arenas del Tiempo.
18:30 – Carlos Vermut – El Banyán Rojo.
19:00 – Autores de Diez Dedos.
19:00 – Olga Carmona y Juan Luis Iglesias. Cincuenta años no es nada.

Domingo día 3 de diciembre.
12:00 – Carlos Vermut – El Banyán Rojo.
12:00 – Azpiri – Xecuencias.
13:00 – Ricardo Machuca y Lorenzo Díaz – Las Arenas del Tiempo.
13:00 – Olga Carmona y Juan Luis Iglesias. Cincuenta años no es nada.
18:00 – Autores de Diez Dedos.

Novedad Diciembre Devir

¡Por fin una nueva obra de Jose Carlos Fernandes! Devir comienza a publicar Black Box Stories, una serie de volúmenes con guiones suyos, en el que cada volumen es dibujado por un autor distinto.

(**) – TRATADO DE UMBROGRAFÍA, de José Carlos Fernandes y Luís Henriques. Tamaño: 210 x 275 mm. Color, Cartoné. 72pags. PVP: 12,00 EUROS

Por qué me gusta Krazy Kat

En breve aparecerá la edición española de Krazy Kat, la gran obra maestra de George Herriman. Planeta DeAgostini la publicará en nuestro país siguiendo la exquisita edición que Fantagraphics está haciendo en los EE.UU., de una calidad sin posibilidad de reproche alguno (está diseñada por Ware, que hasta ha seguido escrupulosamente los diseños de inspiración india de Herriman para las portadas), llenando uno de esos (innumerables) incomprensibles huecos que la edición de tebeos clásicos tiene en este sacrosanto lugar llamado España. Una obra que en nuestro país apenas ha aparecido de forma puntual y errática, fundamentalmente a través de algunas planchas en algunas revistas y de dos volúmenes, uno editado por Eseuve y otro por Norma Editorial que apenas contenían una muestra de la serie.
Sólo hace falta echarle un vistazo a la cabecera de esta página para comprender que servidor está alegre cual niño con zapatos nuevos con esta edición, de la que soy feliz poseedor de todos los números aparecidos en los estados juntitos y de todo aquello que aparezca por estos lares, pero creo que, antes de que la gente se lance alborozada a su compra (¡Ay! Sí, de ilusión también se vive…) conviene hacer algunas puntualizaciones antes de que alguien después de leerlo se lleve el chafón de su vida y exclame eso de “¿Y esto era una obra maestra?”.
Siendo, como soy, fan declarado de la creación de Herriman, entiendo también que no es plato de gusto para todos los paladares. Y no me refiero a que sea una serie extraordinariamente elitista, sino que a su estética y su temática es tan particular, tan especial, que apenas admite una respuesta binaria en el lector: o la ama apasionadamente o le produce una indiferencia absoluta.
¿Por qué?
Pues de la segunda opción no puedo dar pistas, pero me gustaría explicaros el porqué de mi flechazo con Ignatz, Krazy, Ofissa Pup y toda la fauna de Coconino County. Aunque, aviso, que es de precavidos, que la cosa no es tan fácil, porque estas cosas del corazón se llevan muy mal con los argumentos de la razón.
Intentaré comenzar por un imposible, definir Krazy Kat. Una tarea quimérica e imposible, que quizás se podría resumir en las andanzas de un extraño triángulo amoroso formado por Krazy Kat, un felino ambiguo y andrógino, del que nunca se sabe exactamente su sexo, enamorado/a platónicamente del ratón Ignatz, que demuestra continuamente su odio al gato/a a base de contundentes ladrillazos que provocan la desesperación de Ofissa Pup, el perro oficial de policía que adora a Krazy. A partir de esta concisa descripción, Krazy Kat lo es todo: desde una serie de humor absurdo, surrealista, dadaísta o incluso fauvista según el día hasta un tratado filosófico sobre el ser humano, pudiendo por el camino intercalar todas las posibilidades.
El universo de cambiante y mutable de Coconino County, inspirado en el desierto de Arizona, es el marco para una experiencia estética y narrativa única, que se desarrolló durante más de 30 años con la mayor libertad creativa que jamás ha tenido un creador. Pese a que la serie nunca fue un éxito y en algunos momentos apenas se publicaba en un par de periódicos, William Randolph Hearts, el magnate de la prensa, actuó de mecenas de una serie que apasionó a todo el mundo del arte. Reconocidos autores de pintura, literatura y cine como Picasso o Kerouak han defendido apasionadamente la creación de Herriman como una de las cumbres de la historia del arte.
Yo, personalmente, sólo puedo decir que es una serie que me fascina, que me subyuga desde el momento en que pongo los ojos en la plancha. Me maravilla su sentido de la composición y de la narrativa, creando soluciones innovadoras en cada página (recordemos que es una serie que se inicia en 1913), enredando al lector siempre con su juego metalingüístico, en el que el mundo de Coconino es consciente de ser el protagonista de una historieta, reflexionando junto al lector y dirigiéndose a él para acometer una especie de complicidad interactiva. Me hipnotiza el mundo cambiante de Coconino, con esos paisajes volubles que mutan a cada viñeta, generando un mundo psicodélico, alucinógeno, en el que todo es posible. Quedé hechizado el día que descubrí el portentoso uso del color de Herriman, el primero que realmente consiguió que la composición tonal de la página fuera algo más que decorativa, que actuase de forma protagonista como elemento narrativo.

Me encantan los discursos de Krazy, los diálogos chispeantes con ese uso imposible del lenguaje que inventó Herriman, un políglota que hablaba inglés, español, francés y yiddish y que creo recursos literarios imposibles para conseguir que sus personajes hablaran casi con un discurso musical, en el que los términos están escogidos como en un poema, estudiando las cadencias y las entonaciones (lo que, todo sea dicho, es la base de uno de mis grandes miedos: la traducción. Traducir Krazy Kat es un imposible, plena de giros inventados, de expresiones con sentido fonético que hacen de esta tarea una pesadilla digna de Freddy Krueger. Veremos qué tal lo hace Planeta).
Podría seguir así con todas y cada una de las características de Krazy, pero sólo os puedo decir que le deis una oportunidad a la serie.
Probad a entrar en Coconino. Es posible que os parezca un lugar simple, desértico y sin vida pero, a lo mejor, encontráis ese camino al otro lado del espejo que lleva al fascinante mundo de Ignatz, Krazy Kat y Ofissa Pup.
El de uno de los tebeos más maravillosos de la historia.
Algunos enlaces con planchas de la serie:
– Un lugar obligatorio: Herriman en Coconino World
Ignatz Archives
Krazy.com
Y una plancha sencillamente única:

Novedad de Ponent Mon Diciembre

Ponent Mon añade una suculenta novedad para este mes de diciembre: Corea Vista por 12 Autores, un álbum colectivo en la línea del interesantísimo Japón, con colaboraciones de Bouzard, Tanquerelle, Vanyda, Igort, Catel, Mathieu Sapin, Lee Doo-ho, Lee Hee-jae, Park Heung-yong, Byun Ki-hyun, Choi Kyu-sok y Chaemin.

(**)- Corea vista por 12 Autores. 224 páginas. B/N. 17 x 24 cm. Rústica con solapas. PVP: 16EUROS

Fecha de salida: 29/12/06

Agenda. Firmas en el stand de sins entido

Este año sins entido estará en la Expocómic con stand propio (26G) y sus autores tendrán las siguientes sesiones de firmas:

Viernes 1 de diciembre, 19:00 (en la Fnac Callao)
Sergio García y Jorge González.

Sábado 2 de diciembre (Expocómic stand 26G)
– de 11:00 a 12:30: Eneko
– de 12:30 a 14:00: Jorge González
– de 17:00 a 18:30: Sonia Pulido
– de 18:30 a 20:30: Sergio García

Domingo 3 de diciembre (Expocómic stand 26G)
– de 11:00 a 12:30: Sonia Pulido
– de 12:30 a 14:00: Sergio García
– de 17:00 a 18:30: Eneko
– de 18:30 a 20:30: Jorge González