Lecturas. Los años oscuros

Los años oscuros cierra el primer ciclo de las aventuras del Capitán Torrezno, la saga más imaginativa y brillante que ha proporcionado el tebeo español en este comienzo de siglo. Tras las delirantes y surrealistas aventuras narradas en los cinco volúmenes anteriores, Valenzuela concluye con un aldabonazo perfecto, recopilando en este volumen las historietas previas a su mayor creación, realizadas entre 1994 y 2006. Al igual que en otros volúmenes recopilatorios anteriores de su obra, Valenzuela demuestra una habilidad endiablada para conseguir sacar oro de lo nada. Engloba las diferentes historias en un gigantesco flashback sobre los orígenes de Torrezno que logra dotar al conjunto de una coherencia impensable en su lectura aislada, pero creando a su vez una deslumbrante mitología propia de la figura del asiduo del bar, en un derroche de inteligencia e imaginación como pocas veces servidor recuerda. Con una exactitud milimétrica y con la constancia de un relojero, va engranando una a una piezas aparentemente dispares para ir construyendo un mecanismo de precisión, que funciona a la perfección, dando a luz a un género nuevo de imposible definición, una especie surrealismo costumbrista, de underground fantaparadójico o, sencillamente, el torreznismo.
Es verdad que Valenzuela tiene una tendencia a la novelización excesiva, a la sobreabundancia de texto, pero es precisamente en este volumen donde mejor se puede estudiar la evolución de este autor, que sabe conjugar esos excesos con un peculiar estilo narrativo que necesita de la imagen para ser completado. Pese a que muchos acusan a Valenzuela de que sus obras son libros con algunas ilustraciones, Los años oscuros demuestra su siempre inquieta búsqueda de soluciones narrativas y compositivas arriesgadas, que han ido poco a poco simplificándose en una forma propia e inclasificable de narración gráfica en la que los textos abigarrados precisan obligatoriamente de esos pequeños resquicios de dibujo que quedan en la viñeta para tener su coherencia completa. Lo que no quita que, además, Valenzuela sea un excelente escritor, como se puede comprobar en los textos “informativos” que introduce en esta obra.
Una “precuela” que es broche de oro para este primer ciclo de Torrezno, y que confirma a Valenzuela como uno de los autores más inteligentes que tenemos en el panorama español y responsable de una de las series más fascinantes que se han podido leer
Y un 10 para la iniciativa de Edicions de Ponent de regalar una caja para poder almacenar los 6 volúmenes de esta primera saga. Elegante y de calidad, todo un detalle para el lector.
El único problema es que tendremos que esperar hasta el 2008 para ver una nueva aventura de Torrezno, mientras Valenzuela pone a punto los guiones del nuevo ciclo y realiza una obra para la colección Mercat que verá la luz en el 2007. La espera será muy dura, me temo. (3+)

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