Novededad de Detebeos

Cualquier obra teórica sobre el tebeo es siempre bienvenida, pero si es para reivindicar a uno de esos autores que siempre han sido olvidados pero que representa como pocos el oficio de dibujante, la dicha es doble:

JESÚS REDONDO. FORJADO EN TINTA, de Diego Cara. 260 páginas, 30 de ellas a todo color. Contiene más de 250 ilustraciones y 40 páginas de historietas, la maypría inéditas en España. 16EUROS

Más información, en la web del colectivo Detebeos

Proyecto Lingua Comica

¿Eres dibujante de cómics? ¿Tienes de 18 a 35 años? ¿Hablas inglés? ¿Te gusta el trabajo en equipo y los intercambios multiculturales? ¡Entonces puedes participar en LINGUA COMICA!
LINGUA COMICA, un proyecto liderado por Paul Gravett (uno de los máximos expertos en historieta de Gran Bretaña y autor del libro Manga: la Era del Nuevo Comic, recientemente editado en castellano), consiste en un “laboratorio del cómic” que tendrá lugar en Londres los próximos 20 al 24 de octubre, reuniendo a jóvenes autores de Europa y Asia que trabajarán juntos y explorarán el lenguaje de los cómics.
El plazo de admisión se ha extendido hasta el 15 de agosto. Para mayor información (en inglés, claro está) sobre LINGUA COMICA, incluyendo las bases y condiciones de participación:

http://www.paulgravett.com/events/lingua_comica/lingua.htm

Para los que os atreváis con este desafío… ¡suerte!

Aprovechando la caja tonta y otras cosas

Menudas tres semanas de Julio que llevo. Lo que supuestamente es ya un mes tranquilito, se ha liado hasta extremos increíbles, comenzando con un cúmulo de historias de trabajo, pasando por el curso de la UIMP que se dio en Valencia la semana pasada (que, por cierto, me deja un excelente sabor de boca en su conjunto, a ver si hay suerte y repetimos el año que viene) y terminando con el “affaire” de El Jueves, que me encontré nada más llegar a casa el viernes, justo después de cerrar el curso.
Así que después de las nuerastenias varias, el resultado es, básicamente, una pila de tebeos por leer (increible cómo aumenta la altura de esta columna trajana a poco que uno se descuida) y muchas, muchísimas cosas de las que hablar atrasadas. Así que dejemos momentánemente el tema estrella de la semana (que, con seguridad, seguirá dando que hablar) para soltar algunas reflexiones apresuradas de cerebro recalentado por el ponentazo que nos invade.
Mis neuronas licuefactadas no están en un estado maravilloso, pero tras leer la noticia en ActuaBD sobre el éxito de las adaptaciones a la historieta de éxitos de TV en Francia, uno se pregunta por qué coño no hacemos lo mismo aquí. Resulta que, según se cuenta en esa noticia, a nuestros vecinos les encanta comprar tebeos donde seguir lo que ven en TV, con ejemplos tan claros como los 600.000 ejemplares acumulados por los cinco álbumes de la versión tebeil de Cámera Café, por ejemplo.
Digo yo que, sin necesidad de seguir ningún curso de CEAC para ser pitoniso, que una versión en tebeo de la ya citada Cámera Café , Hospital Central o Yo Soy Bea podría arrastras masas incondicionales de aficionados. Verdad es que recientes precedentes como Buenafuente han sido un fracaso, pero creo que en ese caso se unieron una mala elección de fechas de salida y el hecho de hacer, en el fondo, un segundo El Jueves. Sin embargo, estoy convencido de que las jovencitas que siguen en tropel a la feucha secretaria que arrasa a la hora de la siesta, harían lo propio con un tebeo protagonizado por ella.
¿Por qué no se aprovecha el tirón televisivo? Vale, sí, me podéis responder que se aprovecha en el anime, pero me refiero expresamente a la producción propia. La única razón que se me ocurre es… que el editor de tebeos en España es un tipo muuuuy raro. Rarísimo. Vamos, que ni legiones completas de psicólogos conseguirían llegar a atisbar la intrincada lógica de un editor español. Con la impresionante nómina de excelentes autores que tenemos en España, no parece muy exagerado pensar que sería relativamente sencillo encontrar un autor o autores adecuados para realizar cualquier adaptación. Incluso se me ocurre que se podría negociar con alguna revista de amplia difusión el regalar el primer ejemplar para favorecer su promoción.
Es evidente que son flores de un día y que este tipo de series no tendrían más continuidad que la que da la serie, pero los ingresos podrían sanear, sin duda, la resentida economía de cualquier editorial.
De hecho, algún intento ha habido, como la famosa y nonata revista de Aquí no hay quien viva, un razonable intento de aprovechar el exitazo de esta suerte de 13 Rue del Percebe venida a menos por obra y gracia de la TV pero que, con seguridad, hubiese sido un bombazo.
Claro que el éxito de todo este tipo de iniciativas pasa por que el editor, además, se moje de forma activa: no basta con hacer una tirada de 1000 ejemplares para distribuir en librerías especializadas. Hay que arriesgar y poner toda la carne en el asador, apostando de verdad por el producto, distribuyendo a quioscos con una gran tirada y promocionando.