Adios al DDT, vuelve La Cárcel de Papel

Hace apenas una hora estaba dándole vueltas a qué hacer con La Cárcel y hace cinco minutos me acaban de resolver vía externa uno de los principales problemas: el DDT cierra por cuestiones presupuestarias. Su último post será el 31 de diciembre.
A primera vista, eso implicaría que La Cárcel de Papel puede volver a lo que era antes de la dualidad DDT/Cárcel, pero debo reconocer que hay cambios que me han gustado. La Cárcel es un blog personal y, como tal, susbsistirá de esa forma, es decir, que que me gustaría decir adiós a las interminables listas de novedades o los comunicados de prensa. Nunca me han gustado y siempre me parecieron un añadido en el blog, pero debo reconocer que han sido y son muy útiles a muchos lectores, por lo que estudiaré como incluirlos de forma colateral, sin que molesten al flujo principal de entradas.
Me parece que éste era el empujón del que hablaba hace un rato… :)

Cinco

Decía un álbum en su título que 5 es el número perfecto. Curiosa profecía, porque el quinto aniversario le llega a La Cárcel en un momento de cambio profundo. No, no he abandonado la página, aunque lo parezca. La Cárcel sólo me ha dado alegrías y es mi niña bonita, lo que de verdad me gusta y nunca abandonaré, pero la realidad es que, como ya conté hace un tiempo, el trabajo se multiplica por todas partes. El aumento de compromisos dentro del mundo del tebeo ha coincidido con un incremento del trabajo en la facultad y, pese a lo que muchos han llegado a teorizar, ni soy ubicuo ni omnipresente. El día tiene 24h y he tenido que racionalizarlas al máximo.No voy a esconder que el estrés ha hecho un poco de mella en mí y que, en muchos momentos, he sentido la tentación de tirar la toalla. Pero servidor es de optimismo fácil y, pasado el nubarrón, sigo teniendo muchas ganas de hacer cosas, en internet y fuera de internet.
El problema es cómo hacerlas.
Desde hace un par de meses, estoy dándole vueltas a muchas ideas para esta página. Abrirla a colaboraciones externas es una posibilidad, cambiar el estilo de los posts… No sé. He comprobado que los post largos generan largos debates que, creo, son muy fructíferos. Pero también me apetece otro tipo de post, más informal y corto. La idea, desde luego, es volver a los orígenes que marcaron el espíritu de esta página hace cinco años: un espacio personal de reflexión sobre la historieta.
Pero no tengo muy claro todavía cómo hacerlo.
Durante esta semana sin posts, me he dedicado a probar diferentes tipos de entradas, plugins para hacer diferentes cosas, formatos más adecuados, diseños… sin encontrar el punto necesario que me dé el empujón definitivo. Cada vez tengo más claro lo que quiero hacer, pero no me convencen de momento las pruebas que he hecho.
Cinco años ya (bueno, sí un poquito más, el dominio se compró en mayo, pero el estreno fue el 27 de diciembre de 2002). La verdad es que han pasado demasiado rápido y, como decía antes, sólo puedo decir cosas buenas. Ha habido (y hay) siempre algunas cosillas negativas, pero os puedo asegurar que el global es inmensamente positivo porque las satisfacciones han sido muchas, sobre todo en el campo personal, donde hoy puedo hablar de grandes amigos gracias al blog. Y todas esas alegrías han sido posibles gracias a vosotros y vosotras, esos que leéis día a día La Cárcel. No me importan mucho las visitas, de hecho, casi mejor que haya menos, que si no voy siempre de cráneo con la saturación del servidor, pero siempre tendré que agradecer la fidelidad de muchos que han estado siempre ahí, muchas veces en el total anonimato, otras apoyando, participando o criticando, qué más da, pero siempre ahí, leyendo día a día las tonterías que escribo.
Si miro atrás a las primeros entradas de La Cárcel, no puedo menos que maravillarme del cambio que ha dado el tebeo en España. Su consideración social ha mejorado, la atención hacia él es hoy mayor que nunca… pero quizás por eso ese objetivo de “hacer proselitismo del tebeo” tiene mayor sentido hoy que nunca. Si un lustro atrás era una especie de actitud utópica y romántica, hoy tiene su sentido es palpable y real. La vanidad me puede y a veces pienso que esta página ha tenido mucho que ver en todo esto, pero la realidad es que sólo ha sido un grano de arena más en esta montaña que hemos construido todos, juntando nuestro hombro para conseguir que nuestra pasión por el tebeo se contagie como una pandemia sin cura. Lo que hoy tenemos no hubiese sido posible sin el trabajo de todos esos anónimos que han puesto horas y horas de su tiempo: desde los autores a los libreros, pasando por editores, salones, distribuidores y, por supuesto compradores. Todos han colocado su ladrillo y, por pequeño que éste sea, ha sido fundamental en el equilibrio del conjunto. Todavía es inestable, pero sus cimientos son más sólidos de lo que muchos piensan. Por eso hacer proselitismo del tebeo tiene hoy más importancia que nunca. No sólo desde La Cárcel, sino desde los casi 400 blogs que hablan diariamente de tebeos.
Sigo pensando que internet somos cuatro gatos, pero el ruido que estamos haciendo parece que, por fin, está dando sus frutos. Un ruido que sólo tiene sentido olvidando individualidades y considerando el conjunto, desde el blog más modesto al de más éxito.
El 2008 se adivina apasionante para el mundo del tebeo. Y La Cárcel de Papel estará ahí, hablando y haciendo proselitismo de mi pasión por los tebeos. No sé cómo ni me importa mucho. Estará. Y tranquilos, que no tardará mucho en revivir, apenas unos días.
Gracias de nuevo a todos.