Los cómics llegan a la galería de arte

Nota de prensa:
Nuevamente, coincidiendo con el SALÓN DEL CÓMIC, FICOMIC lleva el cómic a la galería de arte. De esta manera se presenta el noveno arte ante un público diferente al habitual. Por segunda vez será la Galería Saavedra (Enric Granados, 97. 08008 Barcelona) el lugar dónde se podrá visitar una exposición protagonizada por originales de cómics con obras de Tim Sale, Salvador Larroca, Pasqual Ferry y Carlos Pacheco, cuyo comisario es Jaume Vidal.

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Libros para niños

Con motivo de la aparición de Mamut, comentaba la necesidad perentoria de tener tebeos para niños. Es curioso que un medio que nace ligado los lectores infantiles y que, por eso, ha sido tildado tradicionalmente de infantil, sufra hoy una preocupante falta de obras dirigidas a los más pequeños. Y no digamos nada si los elegidos son los niños más pequeños, aquellos que todavía no saben leer.
Paradójicamente, la historieta tiene dificultades para abrirse paso entre la abrumadora oferta de literatura infantil, pero eso no significa que existan interesantes y sugerentes opciones, como la recientemente publicada Tom y el pájaro, de Patrick Lenz, editada por Los libros del Zorro Rojo. una historia dirigida a los niños que todavía no saben leer pero que ya son capaces de entender el lenguaje de la secuencia gráfica. Lenz construye una bella historia, tan sencilla como tierna, pero que consigue trasladar una idea tan compleja y difícil como la libertad. Una labor nada baladí: simplificar una idea tan abstracta como es la libertad para un niño que apenas ha comenzado a hablar y a entender la existencia conceptos abstractos, que apenas distingue entre bien y mal, es un trabajo que supone una gran capacidad didáctica y una sensibilidad especial.
Un libro precioso, pero que introduce además al niño en el lenguaje de la historieta. Un lenguaje natural, pero que precisa, obviamente, de un pequeño aprendizaje.

Nuevo fanzine: Pez

Pez es un nuevo fanzine, con versión en papel y en formato pdf, que pretende reflexionar sobre el fenómeno fanzinero y su relación con otros medios de expresión como internet, el arte callejero, el arte postal, etc.
Así mismo se busca que el medio sea también un vehículo estético y artístico con contenidos de creación en literatura, fotografía, ilustración y cómic. Su edición es aperiódica.
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Ed y Robert

Si tuviera que señalar acusadoramente a los dos mejores escritores de género superheroico de la actualidad, no me temblaría el dedo ni una fracción de segundo: Ed Brubaker y Robert Kirkman. Dos autores que demuestran reiteradamente que género no está reñido con calidad y que comparten varias características: la primera y obvia, un dominio del oficio. Cuando se lee una obra de cualquiera de estos dos escritores, es un placer encontrarse con guiones elaborados, que saben desarrollar historias y personajes, que tienen diálogos brillantes y que van mucho más allá de la estructura simplona que repite el 90% de los tebeos industriales. La segunda, quizás menos evidente, el profundísimo conocimiento de la historia del género, que se plasma en detalles aparentemente insustanciales, pero que permiten que sus historias muestren un respeto al género que no se había visto antes. La tercera, aparentemente contradictoria con la anterior, su clara vocación de renovación constante del género. Y recalco lo de “aparentemente”, porque sus propuestas de cambio, si bien siguen caminos diferenciados, parten de ese respeto reverencial a los personajes que he comentado.
Hablemos de cada uno por separado:
Robert Kirkman, el escritor de obras tan obligadas como Los Muertos Vivientes o Invencible, es uno de los pocos autores que ha entendido perfectamente el mensaje de Stan Lee. En los años 60, Lee tuvo una perspicacia única al entender que el género, constreñido por las limitaciones del Comics Code, estaba en una agónica vía sin salida, y planteó un inteligente viraje: humanizó a los superhéroes. Los personajes, convertidos en dioses ridículos, bajaban a la calle y se enfrentaban a problemas mundanos, consiguiendo un automático reconocimiento de los lectores. Hoy, ya casi a punto de cumplir la primera década del siglo XXI, Kirkman ha usado exactamente la misma estrategia. Sin embargo, mientras otros autores han usado esa estrategia intentado hacer el género adulto a base de confundir de nuevo madurez con sexo y violencia, Kirkman ha renovado el género volviendo a ese lector más joven y buscando cuáles son sus inquietudes. Humaniza de nuevo al superhéroe, pero lo hace en los términos actuales. Sirva como perfecto ejemplo Invencible, una revisión casi perfecta de Spiderman en términos modernos, donde la moraleja de la responsabilidad que otorga el poder, ese concepto casi militar nacido de la guerra fría, es visto con distancia por los jóvenes y cambia radicalmente: el poder es ahora un don que se vive con alegría no con amargura. Es algo con lo que jugar y divertirse, como una especie de agraciada lotería, en un planteamiento más superficial, si se quiere, pero que es hábilmente dirigido por Kirkman para ir desgranando el desarrollo de la madurez de su personaje. Otro excelente ejemplo es El incorregible Hombre Hormiga, recientemente publicado por Panini y que muestra un héroe que repite en cierta medida el esquema de Invencible: no hay una atormentada asunción del poder (en este caso, el de volverse pequeño), sino un viaje de descubrimiento, en el que las ventajas del poder, más que para poder defender la verdad y a los débiles, están dirigidas a poder ligar con las chicas o poder infiltrarse en un vestuario femenino. A diferencia de Invencible, Kirkman opta aquí por un tono desenfadado que tiene muchos puntos de conexión con los tebeos de Giffen y DeMatteis, con largos (y divertidos) diálogos que van definiendo al personaje poco a poco. Y, como buen conocedor del Universo Marvel, lo hace con multitud de guiños y referencias al lector más veterano, pero sin perder un ápice de frescura. Phil Hester no es Ryan Ottley, pero cumple sobradamente. No es una obra maestra, no es un tebeo para los altares, pero está a años luz de lo que se está publicando actualmente y, tras leer el primer volumen de la serie, uno se queda con ganas de más, lo que no se puede decir de muchas series actuales. (2)

Ed Brubaker, por su parte, entiende la renovación del género desde la fusión. Al igual que Moore hace veinte años, el guionista de Sleeper o Capitán América ha sabido ver que el género no es una finca cerrada y vallada, sino un medio para contar historias que no tiene reglas fijas o marcadas. Que puede contaminarse, mezclarse, fundirse o mutar sin que pierda calidad ni sentido. Y lo demuestra con hechos, desde su clara predilección por el género negro y policiaco, que da lugar a obras tan estimables como Gotham Central o Catwoman, hasta su vibrante apuesta por el género de espías con inevitables tintes negros, como ha demostrado en Capitán América o Sleeper. Sin olvidar, por supuesto, el drama carcelario que borda en el primer arco argumental de Daredevil, consiguiendo sacar lo mejor del personaje desde que Miller lo dejara, superando incluso la interesante etapa de Ann Nocenti.

Y, para el salón, Norma publica en un único volumen su paso por The Authority, por debajo de las anteriormente citadas, pero que no deja de mostrar elementos interesantes. Mientras que su antecesor, Robbie Morrison, intentó en vano desarrollar la teoría del superhéroe-dios del Miracleman de Alan Moore que iniciara Mark Millar, Brubaker plantea un giro muchísimo más interesante, en el que el supergrupo descubre que las utopías son simplemente utopías y que debe volver a su postura inicial. Una opción lógica ya no desde la coherencia argumental, sino desde la propia comercial: se quiere desarrollar una serie de este tipo, el planteamiento de Moore es un callejón sin salida a corto plazo. Y, con oficio y buen hacer, deshace todo lo hecho hasta ahora en una historia entretenida, bien llevada, vibrante y con ideas. Los personajes dejan de ser estereotipos, el guión es complejo y bien estructurado, con sorpresas, giros inesperados y un ritmo envidiable. Brubaker sabe que no está haciendo su obra personal, sino un tebeo de encargo, pero eso no le resta un gramo de profesionalidad, creando una historia que cumple los mínimos exigibles a cualquier medio de evasión: que nos haga pasar un buen rato. ¿Qué más se puede pedir? (1+)
Dos autores extraordinarios, que incluso en horas bajas consiguen tebeos recomendabilísimos.

Google cómics

Lo leo en la (elegantemente) rediseñada e imprescindible 13 millones de naves: Google Books, un completo servicio de búsqueda en libros, también ofrece la posibilidad de ver información sobre tebeos, con un avance de ellos en muchos casos. Copio su mismo ejemplo: Clumsy, de Jeffrey Brown , del que se puede leer un amplio avance, a lo que hay que añdir completísima información sobre el libro e incluso reseñas.

Una excelente herramienta no sólo para los lectores, sino de promoción para las editoriales, que podrían dar a conocer así sus publicaciones.

Manel Fontdevila y Guillemo, Premio Libertad de Expresión

La periodista y escritora mexicana, Lydia Cacho, la asociación Acció Cultural del País Valencià, el colectivo “Ja en tenim Prou” y los autores de El Jueves, Manel Fontdevila y Guillermo Torres, han recibido los Premis Llibertat d’Expressió 2008 que otorga anualmente la Unió de Periodistes Valencians desde hace 27 años.
Los premios se entregarán el próximo 12 de mayo, a las 12:00h, en el Aula Magna de la Universitat de València.
No se me ocurre mejor símbolo de la libertad de expresión en nuestro país en este momento que Manel y Guillermo.
¡Enhorabuena!

Expo retranqueira

Aparece el sexto número de Retranca y, simultáneamente, se inaugura la exposición sobre la revista, la 1ª EXPO RETRANQUEIRA. Será el próximo viernes 11 de abril, a las 20:00h, en el edificio multiusos de Xunqueira- Redondela (ojo, que tras la inauguración habrá papeo y vinito).
Y según dice la Santa Compaña: “Ao acto non está invitado Paquirrín, así que podedes vir coas vosas mozas, e non vos teredes que preocupar de que se zampe todos os canapés..”
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Desobrado

¿Debe o, mejor dicho, puede un autor estar creando continuamente?
La inspiración…¿puede acabarse?
¿Es la creatividad un don o una profesión?
Son preguntas que, es de suponer, cualquiera que esté ligado al mundo creativo se ha hecho alguna vez. No hay duda que la creación se entiende como algo envuelto en una atmósfera mágica, como una especie de don de la naturaleza sólo concedido a algunos. Sin embargo, la sociedad moderna transforma automáticamente a ese creador en un oficio más, obligándolo a una producción continuada si quiere seguir comiendo todos los días. ¿Hasta qué punto se puede exigir un estado de gracia creativo continuado?
La cuestión, evidentemente, nace de esa extraña dualidad arte/industria que es consustancial a la creación desde el siglo XX. Y afecta a todas las disciplinas artísticas, incluyendo lógicamente a la historieta.
Es un tema eterno, pero un día, Lewis Trondheim tuvo un parón. Dejó de dibujar durante 80 días. No es que parezca nada del otro mundo, pero para un dibujante compulsivo, que durante años ha dado muestras de una capacidad creadora desenfrenada, incontinente, estar mano sobre mano durante más de dos meses es el equivalente a años de desierto creativo. Comparando con otros autores, descubre que en el tebeo existe una cierta constante de agotamiento creativo, como si la edad pasase factura obligada y la imaginación fuese un valor de tamaño finito que va descontando en cada obra. Y decide investigar el tema, hablando con compañeros como J.C.Menu, Margerin, Sfar, Blain, Delisle o autores consagrados como Moebius, Gotlib o Spiegelman, debatiendo sobre figuras como Hergé, Uderzo, Fred o Franquin y cómo evolucionó su obra.
Poco a poco, Trondheim va construyendo un ensayo en historieta que va mucho más allá de sus planteamientos iniciales, dando lugar a Desocupado (Astiberri), un libro de ricos e interesantes matices, que llega a estudiar el propio concepto de la creación y la razón última que lleva a un autor a crear, mientras que establece un interesante panorama alternativo de la historieta, formado no por los momentos de cumbre, sino por ese descenso que sumerge a muchos autores en el olvido. Y todo, edificado sobre una elegante paradoja: la falta de inspiración se convierte en inspiración.
Trondheim sorprende, rompe esquemas y plantea ideas inteligentes para el debate. ¿Qué más se puede pedir? (3)

McCay + Miyazaki

¿Qué hubiera pasado si Little Nemo hubiese sido llevada al cine por Miyazaki? Desde luego el maravilloso Slumberland casa muy bien con la imaginación onírica del japonés, pero según parece, poco faltó para que Miyazaki se encargara de la versión animada de esta cumbre del tebeo. En 1984, Miyazaki realizó una animación de prueba de la adaptación. Al final, dejaría la producción, que seguiría adelante posteriormente dando lugar a la película de 1989, Little Nemo, aventuras en Slumberland, dirigida por Masami Hata y Bill Hurtz y que contó con la colaboración de Moebius (y que, después, daría lugar a esto).

(Via Journalista)

Expomanga 2008, en Mayo

Nota de prensa:
EXPOMANGA 2008 SE INAUGURA EN MAYO
Este año trasladamos nuestra fecha a Mayo, buscando el buen tiempo de mediados de primavera, y esperando que nuestros asistentes puedan disfrutar aún más de todas nuestras actividades. La fecha será del 9 al 11 de Mayo en el Pabellón de la Pipa del Recinto Ferial de la Casa de Campo de Madrid.
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Avance de American Elf

La editorial Apa-Apa Cómics publicará en el salón el primer volumen de American Elf, que recopila las tiras autobiográficas que publica James Kochalka en su web todos los días. Un tebeo delicioso, para que Juanjo Sáez ha hecho un genial prólogo que resume y define a la perfección lo que es la obra de este autor.

Y un pequeño avance de dos páginas:

Escenas de matrimonio, al cómic

Panini anuncia ya la próxima publicación de la versión en cómic de la exitosa (aunque lamentable) serie televisiva Escenas de matrimonio, de Paco Cavero y Albert Xiqués. El libro tendrá 48 págs. y costará 9€.
Como ya he comentado alguna vez, la idea de aprovechar el tirón televisivo o cinematográfico parahacer dignos productos comerciales es muy interesante. En este caso, además, los autores tienen muy fácil superar el original televisivo…
Es una buena oportunidad para intentar atraer a la historieta a lectores poco habituales del medio que, de paso, podrán picar en otras cosas. Y si no, si las ventas son suficientemente altas, son la mejor manera de “hacer industria” y generar sustento para otros productos menos comerciales o arriesgados.
Que haya suerte…

Los (peligrosos) Simpsons

Venezuela sigue dando que hablar: según leo en EL PAÍS,el gobierno ha obligador a retirar de la programación la serie de Matt Groening, Los Simpson. Una noticia que hay que coger con cautela, ya que según dice la noticia, la Comisión de Telecomunicaciones de Venezuela (Conatel) entiende que no se debe emitir en el horario infantil, mientras que por otro lado se habla de prohibición.

En principio, estoy de acuerdo con que Los Simpson (al igual que otras series como Padre de Familia, Sin Chan o Futurama) no son series infantiles. Y es cierto que un niño puede no entender la ironía que destilan estas series (… aunque me temo que muchos adultos, tampoco), confundiendo los mensajes. Hasta ahí, yo no pondría pegas a lo que dice la Conatel. Me parece razonable y lógico que la serie se emita en un horario acorde. El problema será si, efectivamente, esa recomendación se traduce en una prohibición y volvemos a la misma persecución “modelo Wertham” que han tenido muchas series animadas. Por desgracia, nuestros jerifaltes no entienden que una serie de dibujos animados pueda ser adulta, al igual que el señor Wertham no entendía que los tebeos de la EC eran para adultos, por lo que la identificación automatica con los tiernos infantes genera este tipo de absurdas discusiones.
Si una serie inteligente, como Los Simpsons, se prohíbe, sólo puede indicar una cosa: la inteligencia es peligrosa. Y todos sabemos hasta dónde se llega cuando se empieza por ahí.

Y ojo, que esto no ha pasado sólo en Venezuela. Recordemos que similares broncas se han dado en nuestro país con ésta y otras series y en muchos otros países “civilizados”.

Rantifuso #6

Rantifuso llega a su sexto número, demostrando como siempre una progresión constante y segura. En este número, colaboraciones de Budo, Dani, Fender, Miguel, Samu, Mol, Briosso, Elisa, David, Jaime, Elena, Alberto, Francis, Camacho, Casanova y Manolo. 60 páginas de tebeo a todo color, primorosamente editadas, por sólo 3€. Y encima están nominados al mejor fanzine (merecidamente) en los premios del Saló.
Tenéis un avance de este número en la web que han montado especialmente para este número.

La pasión por los libros: Fun Home

Se pueden decir muchas cosas de Fun Home. Como gran obra que es, las lecturas son múltiples y algunos se centrarán en el descubrimiento de la propia sexualidad de la autora. Otros, en la relación entre ella y su padre. Los habrá que destacarán la particular relación entre ellos dos y cómo la homosexualidad tiende lazos que le permiten entender a la autora las actitudes de su padre. También es posible que muchos lectores se queden con la parte autobiográfica, con la lúcida y pausada reflexión que hace Bechdel sobre su infancia y juventud…
Como digo, es una obra con gran cantidad de facetas, pero a mí me ha impresionado otra cosa de Fun Home: la pasión por la lectura. Desde que abrimos el libro, desde la primera viñeta, hay un personaje con un libro abierto. Prácticamente en cada página encontraremos a alguien leyendo. En primer plano, en segundo plano; participando de la acción o no, pero siempre con un libro en las manos. Y, a medida que vamos leyendo, vamos comprendiendo que es algo más que una pose o la reivindicación de la lectura. El propio espíritu de lo que vamos leyendo es la literatura. A medida que avanzamos, Bechdel nos va descubriendo su mayor y mayor dependencia de la literatura y, a la vez, descubrimos que esos libros empiezan a tomar protagonismo, hasta que, casi sin darnos cuenta, son los vehículos de los pensamientos de la autora. En un momento dado, la autora comienza a reescribir su vida en referencia a libros que marcaron su vida, y va entendiendo que su influencia ha sido algo más que filosófica, que forman parte de su vida. Scott Fitzgerald, Colette, Camus, incluso Tolkien, van convirtiéndose en los verdaderos escritores de la vida de Bechdel y, entonces, aparece la verdadera idea que sobrevuela el libro: como en aquella entrañable canción de Vainica Doble, con la que comenzaba un antiguo programa literario de televisión, “todo, todo, todo está en los libros”. Para la autora, nuestras vidas no dejan de ser un rompecabezas de párrafos que ya han sido escritos. Como si de un volumen de la Biblioteca de Babel se tratara, nuestro destino ya está marcado. No escrito en único libro, sino en los miles de libros que en el mundo han sido. Y así, vemos como el suicidio del padre de Bechdel no es más que leer a Camus, que el descubrimiento de la sexualidad de la autora está en las páginas de Colette o que la relación entre sus padres no deja de ser una versión actualizada de El marido ideal de Wilde.
Su diario, que nos acompaña por toda la historia como una voz en off que permite reflexionar a la autora, no es más entonces que el resultado de un cúmulo de referencias literarias.
La literatura no imita a la vida: la literatura es la vida.
Una empresa compleja, casi un desafío, que la autora resuelve brillantemente, pero añadiendo un ingrediente que consigue hacer todavía más importante y difícil su empeño: la honestidad. En Fun Home no hay análisis freudianos sobre familias disfuncionales ni melodramas exagerados sobre infancias tristes. Hay reflexión y sinceridad. Toneladas que contagian al lector y que le acompañan en este viaje en el que la autora intenta entenderse a sí misma y nos descubre, en ese camino, su vida, su padre y la literatura.
Una obra extraordinaria que sólo tiene un problema: la espantosa portada elegida por la editorial para la edición española. Y me quedo corto, porque semejante atentado contra la vista puede echar atrás a muchísimos potenciales lectores.
Afortunadamente, no hay nada que una buena hoja de periódico no pueda envolver… (4)

Enlaces luneros tardíos

La bedeteca es el blog de cómics que Rubén Santamarta hace para La voz de Galicia.
Esteban Hernández reúne todas sus webs en una sóla. Y qué web, señoras y señores.
– Inclasificable: Monkey fluids
– Todo un descubrimiento: Comics: idea e imagen, el blog de Rik.
Karlo humor: tiras y chistes inclasificables.
– Ya he recomendado por aquí el blog de Mr. Punch, Esto digo, pero su serie Más listo que el tebeo es de lo más interesante que se hace en la blogosfera comiquera (a la que hay que añadir su selección de treinta tebeos de cabecera)
La república de las viñetas: el viaje de dos autores recién llegados al mundillo.
The western nostril: una tira diferente (en inglés).
Doubtsourcing: dicen que es el nuevo Dilbert…
– Una revista on-line diferente: Pachamama Zombie. Historietas, cine y más.

Llega El Pelaílla 10

El fanzine el Pelailla llega a su décimo número con importantes cambios: mayor tamaño (formato comic-book), 32 páginas. Todo por 2€. Se puede encontrar en las tiendas anunciantes de Valencia, en el Salón del Cómic o pidiéndolo a putopelailla@hotmail.com. Más información, en su web.

Novedades de La Cúpula para mayo

Parece que La Cúpula se guardaba la artillería pesada para el día del libro, la tradicional celebración de Sant Jordi en Cataluña. Porque, desde luego, el calibre de obras de esta segunda hornada de novedades de abril es infinitamente superior y más sugerente a las del Salón. Atentos porque no hay desperdicio:
(*)- Gallo de pelea, de O Se-Yong. 278 págs. 15 x 21 cm. B/N. Rústica. PVP:por determinar
(**)- Macedonia, de Harvey Pekar y Ed Piskor. 164 págs. 17 x 24 cm. B/N. Rústica. PVP:por determinar
(*)- Olas en el alma, de Grégory Mardon 124 págs. 17 x 24 cm. B/N. Rústica. PVP:por determinar
(*)- Pizzeria Kamikaze, de Asaf Hanuka y Etgar Keret. 108 págs. 21 x 22 cm. B/N. Rústica. PVP: Por determinar
(**)- O. C. Crumb 12: American Splendor: Los comics de Bob y Harv, de Harvey Pekar y Robert Crumb (3ª edición). 21,5 x 28 cm. 92 págs. B/N. Rústica. PVP: por determinar
Kiss comix 199. Revista. 20 x 26,5 cm. 68 págs. B/N y color. 4,20 €
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Miedo

Yo qué queréis que os diga… Cada vez que veo nuevas imágenes de la adaptación de The Spirit que está filmando Frank Miller, me entran unos sudores fríos y unos escalofríos que me frigorizan las meninges. Vale, mi lado racional me dice que la adaptación de Sin City era muy interesante visualmente y que no hay que juzgar nunca una obra sin haberla catado, pero es que entre esto:

y esto:

me parece que va un mundo… Y eso que sólo me fijo en el Octopus (o eso de lo que en teoría va disfrazado Samuel Jackson).
Soy de los que siempre han defendido que el lenguaje del tebeo y del cine son muy diferentes y que no se debe ser integrista a la hora de juzgar las adaptaciones, que se pueden y deben cambiar cosas en el trasvase… pero sigo teniendo miedo.

Las cifras

No, no hablaremos aquí de las cifras de ventas de tebeos en españa (aunque algún día se deberían/deberán tratar si queremos que la industria se haga mayor de edad). En este caso toca hablar de las cifras de audiencia de las webs y blogs dedicados a los tebeos. En un riguroso y exhaustivo estudio, José Antonio Serrano analiza las visitas que tienen 25 webs españolas dedicadas al cómic, permitiendo analizar el verdadero impacto que puede tener internet en el mundo del tebeo español.
Los números son, en principio, los esperables. La web suele ser muy transparente y la mayoría de páginas tienen sistemas de estádisticas públicos (quizás quedaría como dato para futuras revisiones de este estudio el contemplar normalizaciones que permitan comparar configuraciones de presentación o conteo).
El problema viene al intentar analizar el impacto real de estos números, ya que, en principio, es de suponer que entre muchas de estas webs existe un importantisimo grupos de usuarios comunes, que hace difícil hablar de “audiencias” globales. A lo que hay que añadir un aspecto decisivo: el perfil del visitante. Yo personalmente soy de los que piensa que el impacto de los blogs en los lectores de tebeos es más informativo que generador de opinión. Creo que, por ejemplo, mis reseñas pueden suponer un factor más, pero nunca el decisivo para el lector de La Cárcel (y, creo no equivocarme, pasa lo mismo en otras webs), que suele tener ya un criterio bien definido. Punto aparte es la información, ya que a través de ésta y otras webs, muchos lectores se enteran de la aparición de tebeos que pueden ser de interés y que, en muchas ocasiones, ni siquiera llegan a su librería especializada. En ese sentido, tebeos que habrían pasado desapercibidos ganan visibilidad (y ventas) gracias a aparecer en los blogs más conocidos.
Un estudio necesario. Ojalá aprendan otros…

PD: Mis excusas a J.A. Serrano por no poder dar datos actualizados de visitas de enero de esta web. Murphy atacó con todas sus fuerzas y José Antonio eligió el mes en que se conjugaban el cierre del DDT, el cambio de servidor… un desastre. Sorry again.

La diferencia entre el manga y el cómic occidental

A veces es muy complicado, por no decir imposible, explicar qué es la narrativa de la historieta. Un conjunto de recursos no escritos que engloban todo aquello usado para conseguir una contar algo visualmente: desde la composición hasta la puesta en escena, pasando por el estilo gráfico, la disposición de los bocadillos en las viñetas, el ritmo de las escenas y llegando hasta el uso de la tipografía o de los propios textos.  Una complejidad que, paradójicamente, deriva muchas veces en la simplificación extrema, confundiendo narrativa sólo con la composición de página o sólo con el guión.

Esta dificultad encuentra un claro ejemplo cuando intentamos explicar las diferencias entre el manga y el cómic occidental, mucho más profundas que la típica y reduccionista explicación de los ojos grandes o las líneas cinéticas. Una explicación costosa recurriendo tan sólo a las palabras, pero que queda evidenciada si aplicamos el famoso dicho de “más vale una imagen que 1000 palabras”. Que no es fácil de aplicar, todo sea dicho, porque es difícil encontrar ejemplos tan buenos como el hallado por inquilino: la comparación entre la versión americana y japonesa de la adaptación al cómic de la serie de películas de Star Wars. En una larga comparación, se puede entender la profunda diferencia de concepción narrativa entre el tebeo americano y el japonés (sobre todo, previo a su retroalimentación de los 90), uno más cercano a la narrativa cinematográfica, otro que busca más el impacto visual. Diferencias que engloban además, condicionante sociales, formato, número de páginas, colores, etc. y que añade parámetros a la definición de narrativa.

Una comparativa muy interesante, casi didáctica, y que permite sacar muchas conclusiones.

Reseñas diminutas: sectas, ahogados y adolescentes entre vampiros

Me tengo que poner al día de lecturas, así que va una de reseñas rápidas:
Dentro de la secta, de Massimiliano De Giovani y Andrea Accardi (dibbuks) es un interesante tebeo que entra en una corriente poco explorada en la historieta y que podríamos denominar como de “documental de denuncia”. En este caso, los autores optan por el relato en primera persona de la odisea de Marion, una chica normal que es captada por una secta religiosa, la Iglesia Científica. Un tema que fácilmente podría entrar en la categoría de argumento perfecto para un dramón televisivo vespertino-sabatino, pero que los autores abordan con inteligencia. Evitan las truculencias exageradas y se centran en la realidad, en este caso el proceso paulatino de lavado de cerebro de la protagonista, mostrando el lento pero definido cambio de personalidad de la protagonista, desde una mujer de éxito profesional, aunque con problemas personales hasta una autómata defensora de los dogmas de su fe. Un tránsito al abismo que es presentado con acierto, intentado en todo momento comprender lo ocurrido sin caer en la fácil simplificación melodramática. Un tebeo interesante, bien hecho y que abre nuevos caminos. ¿Qué más se puede pedir? (2+)
Aguas negras, de Nabiel Kanan (dibbuks). Tras dos obras publicadas en España, llega por fin la que se considera la más redonda de sus obras. Sin dejar esa mezcla de género negro y drama, Kanan narra ahora la historia de una venganza. Un relato crudo, que no cae en las licencias fáciles en cómodos tópicos, pero que sigue fielmente la tradición de los géneros, controlando además férreamente los recursos narrativos para que la historia funcione milimétricamente. Personajes definidos, con personalidades humanas y reales que van desgranando una acción que descubre poco a poco las mentiras con las que convive, obligadamente, el ser humano. Un álbum de lectura interesante que sigue cayendo, a mi entender, en una constante de este autor: el exceso de asepsia. Pese a la indudable fuerza de la historia, la lógica preocupación del autor en que su historia no caiga en el melodrama histriónico se traduce en un excedente de distancia entre narrador y acción. En cualquier caso, lectura recomendable, sobre todo para los aficionados al género (2-).
Tormenta y desesperanza, de Lucie Durbiano (Ponent Mon). El desparpajo y el atrevimiento deberían ser características propias y obligadas de los jóvenes autores. Dos condiciones que cumple sobradamente Lucie Durbiano en esta obra, aplicándolas a una historia clásica de aventuras juveniles, heredera de aquellas que Enid Blyton escribiera mezclando tramas de misterio, detectivescas y fantasía (en una línea que llegaría hasta esa reescritura cinematográfica de culto para muchos que fue los Goonies). Con un estilo gráfico influenciado claramente de la nouvelle vague, sencillo y de trazo ingenuo, desarrolla un relato que conjuga elementos tan variados como la comedia juvenil, la detectivesca o la de terror, pero con mucho humor, referencias y continuos guiños al lector (que van desde Corto Maltés al homenaje a Tintin o toques de Éric Rohmer), contando la historia de cuatro jóvenes que deben enfrentarse a una terrorífica leyenda que resulta ser cierta . El resultado es un cóctel divertido, cuya espontaneidad contagia lo suficiente como para disfrutar de su lectura sin más ambiciones que pasar un buen rato. (1+)

(0): Insuficiente no alcanza un nivel mínimo. (1): Aprobado, obra correcta. (2): Bien, tiene aspectos interesantes. (3): Notable, interesante.(4): Excelente. Muy bueno. (5): Obra Maestra.