Más miedos

Supongo que ya lo habréis visto por toda la red, pero no puedo evitar seguir con mi aburrida retahíla de prevenciones ante las adaptaciones cinematográficas que nos llegan. La verdad es que uno ve el trailer de la película de Snyder y no puede evitar pensar “¡Joder!¡Es Watchmen!”. Pero es, me temo un pensamiento erróneo: realmente lo que estamos viendo son las viñetas de Watchmen, pero no estamos viendo Watchmen. Y me explico: si algo tiene el tebeo de Moore y Gibbons es que es, sin duda, uno de los exponente máximos de lo que significa la narrativa gráfica, lo que realmente es la historieta. No se me ocurre concepto más alejado del lenguaje cinematográfico que esta obra, precisamente porque parte de su magistralidad reside en cómo exprime todos los recursos del arte secuencial. Watchmen es un magistral edificio formal, imponente en todos sus aspectos. Todos y cada uno de sus recovecos tiene sentido en esa concepción global de la narración visual, desde la composición, las entregas mensuales y la puesta en escena a las historias paralelas, todo construyendo una reflexión única sobre el concepto del superhéroe y del propio género. Es un metatebeo en toda su extensión, un tebeo que tiene sentido al reflexionar sobre un género que toma forma y se desarrolla en los tebeos, marcando un antes y un después. Pero con un punto débil: la excusa argumental, a mi entender excesivamente setentera. Un pequeño pero, mínimo, que en el caso de la historieta es casi irrelevante y olvidable: Watchmen es un obra maestra. Sin embargo, en la traslación al lenguaje cinematográfico, toda esa arquitectura majestuosa se perderá por obligación. No por la incompetencia del director, sino por la imposibilidad física de trasponer todos los recursos del lenguaje del cómic al del cine, más en el caso de llevarlos al límite como hacen Moore y Gibbons. Y ahí mi miedo: despojado de la forma, el fondo de la historia toma mayor protagonismo y corre un importante peligro: si Snyder se ha centrado en la trama principal, el resultado puede parecer decepcionante para muchos (“la mejor novela gráfica de la historia”, recordemos que se anuncia). Si Snyder se centra en la reflexión sobre el superhéroe, puede conseguir una película interesante… pero no será Watchmen. Veremos una película interesante, incluso muy buena, pero no será lo que firmaron Moore y Gibbons.

Enlace:
Una entrevista a Moore (Vía Entrecomics, como es obvio) donde expresa la imposibilidad de adaptar su obra al cine y su opinión sobre el 300 de Miller (que coincide bastante con la mía…).

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