No es para tanto

killwatchmen

Abel Grau traduce una crítica de Tom Shone a Watchmen en el blog de EL PAÍS:

“Watchmen fue sin duda una obra que marcó un hito, una obra maestra, incluso. Antes de que apareciera Moore, los cómics no tenían por costumbre citar a Nietzsche, o distorsionar sus esquemas temporales, o amonestar a sus héroes por sus actitudes cripto-fascistas, o a sus lectores por leerlos”. Moore triunfó al conseguir que los cómics pudieran hacerlo.
“¿Pero de verdad los cómics necesitaban hacerse adultos? “, se pregunta el crítico. “La última vez que eché un vistazo, los únicos que leían el Ulises y que citaban a Nietzsche eran los adolescentes. Ningún adulto tiene tiempo para “dificultades” estéticas o “autoconsciencias”. La vida es demasiado corta. Francamente, preferimos ver Los Increíbles”.

Hombre, así a vuela pluma: ¿Watchmen es una obra maestra? A mi entender, sí. ¿Es el mejor tebeo de la historia? Pues no, la verdad, sin salir del guionista, From Hell me parece superior. ¿Es el tebeo que hizo adulto al medio como indica Shone? Pues no, a mí me da en la nariz que el medio ya era adulto décadas antes. Y si no que se lo pregunten a Herriman, a Caniff, a Raymond, a King, a Crumb, a los Hernández… (es más, es fácil encontrar ejemplos de todo lo que Shone marca que “los tebeos antes no hacían”) ¿Marca un antes y un después en el género de superhéroes? Sin duda, y no sólo narrativamente (cuyas excelencias se podrían en ese caso ampliar a otros géneros), sino con una compleja estructura argumental que plantea una reflexión sobre el género y el mito de superhéroe que, a mi entender, casi lo deja exhausto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Post Navigation