Clásico del Humor: Rigoberto Picaporte

igobertoPoco a poco, se cumple la demostración por el principio de inducción. La hipótesis que lanzaba hace poco es que el interés (tanto por la selección como por la calidad de reproducción) de los volúmenes era inversamente proporcional a la comercialidad del personaje. Dicho de otra manera: que los pobres Ibáñez y Escobar estaban condenados a tener volúmenes muy “comerciales”, pero poco interesantes para el aficionado de pro que busca una “edición de coleccionista” como reza la portada. La hipótesis para n era cierta y se comprueba para n+1, con la aparición del volumen dedicado a Rigoberto Picaporte, solterón de mucho porte, de Roberto Segura. Un autor extraordinario, pero que no tuvo, por desgracia, el reconocimiento popular de sus compañeros. Aprovechen ahora la edición de este volumen de RBA (del que no he comprobado coincidencias con el anteriormente publicado por Ediciones B) porque su contenido es jugoso y espectacular: una selección cuidada que permite comprobar la evolución artística de Segura y del personaje, mostrando cómo fueron apareciendo los secundarios de la serie y cómo se fue desarrollando este ácido fresco de la sociedad española durante casi 40 años. Calidad de reproducción irregular (aceptable en blanco y negro, bitonos… así, así, y color con muchas páginas desenfocadas), pero compensada con la calidad de las páginas publicadas.
Otra compra obligada. Veremos si el próximo verifica mi teoría (dedicado a Rompetechos, es decir, personaje de Ibáñez=volumen olvidable… Es una verdadera lástima que en una colección de este calibre no se tenga un volumen dedicado en condiciones al maestro Ibáñez), porque después….¡ay después! ¡Sir Tim O’Theo y el Reporter Tribulete! ¡Raf y Cifré seguidos!¡Demasiado placer en apenas una semana!

Artículo sobre Segura en Lady Filstrup

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Post Navigation