Clásicos del Humor: Don Pío

pioNueva entrega absolutamente imprescindible del coleccionable de RBA, esta vez dedicada al Don Pío de Peñarroya. Una serie atípica, como bien recalca Guiral en su introducción, vocacionalmente costumbrista y afectada por la censura en términos delirantes. La vida de pareja y los problemas conyugales fueron originalmente el eje fundamental de las historias que Peñarroya plasmaba desde una perspectiva menos fundamentada en el gag, más dirigida hacia un costumbrismo casi descriptivo, que en sus primeros tiempos evitaba toda imagen dulcificante o ingenua y apostaba por la puesta en escena de todo aquellos momentos difíciles de la convivencia que nunca se cuentan. El humor, en estas primeras entregas de finales de los 40, escondía matices amargos, agrios, que se fueron mitigando a partir de la intervención de una censura que no podía permitir una representación de la familia que no integrara los mensajes de felicidad que se esperaban de la institución. A partir de mediados de los 50, Peñarroya rebajó el tono de las historias con la inclusión del sobrino de la pareja (en un requiebro surrealista, un hijo que en realidad es un sobrino porque no se podía mostrar el embarazo de Benita), llevándolas a un terreno más infantil (y, muy acertada la puntualización de Guiral, sin que eso suponga una matización peyorativa) pero sin perder ese tono costumbrista. Pese a que las historias ya no tenían ese atractivo inicial, el tomo que edita RBA es una especie de resumen de la historia de este país de los años 50 a los 70, reflejando los cambios de las modas sociales y cómo eran aceptadas por la sociedad. Incluye planchas de todas las épocas (por desgracia pocas de finales de los 40 y primera mitad de los 50, pero suficientes para poder analizar los cambios que sufrió la serie.
Obligatorio.

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