El nacimiento de la novela gráfica

“Existe al menos una cosa que diferencia la historia del cómic en Japón de la del resto de los países. Las tiras cómicas eran ya muy populares a comienzos del siglo XX en los EEUU, donde los periódicos acostumbraban a publicar varias series a la vez. Japón, por su parte, importó esta costumbre en la década de los veinte, aunque aquí lo normal era que, tal como se sigue haciendo ahora, cada periódico publicara una sola tira por edición.
Sin embargo, a partir de los años treinta muchas editoriales japonesas comenzaron a publicar cómics originales en formato tomo. Es decir, que, aparte de los álbumes que recopilaban las tiras que ya habían aparecido en periódicos y revistas, existían también cómics elaborados desde el principio con el propósito de ser publicados como libros.
Estos tomos solían tener más de cien páginas y, aunque por lo general estaban dirigidos a un público infantil, también había obras para adultos. Eran ediciones hermosas, a menudo impresas en dos o tres colores, con tapas duras en tela y que se vendían metidas en estuches.
En esa mismo épica no se hubiera podido encontrar este tipo de tomos originales ni en los Estados Unidos ni en Europa. A pesar de estar dedicados a los niños, su temática era muy diversa y cada libro consistía normalmente en un única historia larga; características que coinciden con las de las novelas gráficas de hoy en día.”

De la (estupenda) introducción de Kosei Ono del (imprescindible) Una vida errante, de Yoshihiro Tatsumi (Astiberri).

Lo siento, Sr. Eisner (O de cómo es muy difícil buscar orígenes…)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Post Navigation