Microrreseña: Una vida errante

tatsumiTras la lectura de los dos volúmenes de la biografía de Yoshihiro Tatsumi, sólo puedo decir que me quedo con las ganas de leer más, mucho más. Resulta difícil destacar algo en particular de esta obra: su sabia dosificación entre lo personal y lo histórico, esa vista de reojo a lo que ocurría en la calle desde las paredes de un estudio o desde una pequeña editorial con ínfulas de revolución que definitivamente sí revolucionó el mundo, su visión de la industria y el arte… La lectura de Una vida errante ha sido apasionante y adictiva, pero me quedaría con esa forma sutil en la que Tatsumi o, mejor dicho, su alter ego Hiroshi, narra su evolución personal como autor, esa pasión que le ata a la página en blanco y le lleva a crear y crear, a fijarse en los autores a los que adora y cómo poco a poco busca un estilo personal y siente la necesidad de ir más allá, de “no hacer manga” y buscar nuevos caminos. Tatsumi consigue plasmar con elegancia esa imperceptible relación entre esos cambios lentos, esa evolución madurativa y las circunstancias de su biografía, desde sus relaciones personales y familiares a sus aspiraciones formativas y profesionales, revelando ese tejido invisible que forma la personalidad del autor, hilado a base de vivencias y sentimientos. Generalmente, en las autobiografías los autores se centran en los momentos claves, en esos puntos de inflexión que la memoria ha ensalzado como “el día que decidí…”, pero que no dejan de ser espejismos de un pasado reconstruido. Sin embargo, Tatsumi logra alejarse de sí mismo y tener una perspectiva mucho más pausada, capaz de fijarse en todos los pequeños ladrillos que conformaron su personalidad como autor. Cada detalle es ahora trascendente, son fragmentos que aislados parecen triviales pero que sólo en su conjunto adquieren significado.
Una obra para disfrutarla en muchas relecturas. De lo mejor del año. (4)

Novedades de Norma para Enero

Las novedades de Norma de Enero ya se pueden consultar en su tradicional PDF. A destacar el comienzo de la publicación de Yakari, de Job y Derib, un tebeo infantil que no viene nada mal viendo la sequía de títulos para niños y, por supuesto, la nueva entrega de La Mazmorra Crepúsculo. Además, tengo bastante curiosidad por el Brooklyn Dreams de J.M.DeMatteis y Glenn Barr, del que he leído tantas cosas buenas como malas…

El perverso Jacques Chirac

Mañana sale en Francia una nueva entrega de Blake & Mortimer, firmada esta vez por Jean Van Hamme y los dibujantes Rene Sterné y Chantal de Spiegeleer. La dibujante (que tuvo que terminar el álbum tras el trágico fallecimiento de su marido), entrevistada en Lepost.fr, ha declarado que “Las posturas, las actitudes de Jacques Chirac me han inspirado y ayudado a dar vida a mi versión de Olrik!”.
Genial. :)
[Gracias Juan!]

Historieta didáctica

Que la historieta es una herramienta didáctica de primer orden no necesita explicación, pero por desgracia su uso está mucho menos extendido de lo que debería. Afortunadamente, muchos profesores de primaria y secundaria están ya introduciéndola en las clases, como demuestra el caso del profesor y dibujante P. J. Cifuentes, que ha recibido el Primer Premio en el certamen de Materiales Didácticos que todos los años convoca la Generalitat Valenciana gracias a las historietas que desarrolló como material docente de la asignatura Educación para la Ciudadanía. Todo un reconocimiento al uso del tebeo en la educación que, esperemos, cunda como ejemplo.
Felicidades Pedro!

P.D: en el país vecino la cosa está muy clara, e incluso hay publicaciones para enseñar a los niños a leer historieta (S’initier à la BD) o colecciones dedicadas al uso en clase de la historieta.