Mostra Còmic de València

Del 17 al 23 de octubre, coincidiendo con la renovada Mostra del Cine de València (ahora Festival de cine de Acción y Aventuras), se celebrará la Mostra Còmic, un evento paralelo dirigido por Borja Crespo que ahondará en la relacion cine-comic celebrando el 75 aniversario de DC Comics, en colaboracion con Warner y Planeta. Se programará un ciclo de peliculas y una exposición con vestuario y atrezzo de Batman, Superman y otras películas, además de otras actividades.
El cartel ha sido diseñado por Mariscal y ha levantado un poco de polémica…
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Exposición y venta de originales de Jordi Sempere

El viernes 18 de junio, a las 19:00, se inaugura en la librería Universal de Barcelona (Ronda Sant Antoni,9) un amplia exposición, con venta de originales, de Jordi Sempere. Se incluirán originales de Total Hero, de La Familia Rovellón, los Trotabosques y de toda la trayectoria del artista. A la presentación de la expo se unirán profesores y alumnos de la Escuela Joso de Barcelona para presentar la revista Zona Joso: Pascual Ferry, Oriol Garcia, Francis Portela, Pepe Larraz, Sagar, Miki Montllo y alguno más a última hora.

Microrreseña: Barcelona Low Cost

Barcelona Low Cost podría pasar como “el primer tebeo de la crisis”, por aquello de ser uno de los primeros que refleja en sus páginas cómo sobrevive un grupo de amigos que comparten piso en Barcelona las penurias del paro y la crisis. Podría, pero sería quedarse corto y ser injusto, porque el tebeo de Aníbal Mendoza y Martín Tognola entronca directamente con una tradición de tebeo costumbrista que actualiza y pone al día con ingenio, inteligencia y buen hacer. Con los tebeos de Bartolomé Seguí, de Jaime Martín, o de tantos autores que desde las páginas de revistas como El Víbora narraron lo que es la vida diaria, ya sea en los tiempos de duras o de maduras. Los pequeños episodios de dos páginas que protagonizan Santi, Bea y Durruti son un perfecto retrato de esa generación sobradamente preparada de treintañeros que descubre que los másteres y licenciaturas sólo garantizan un contrato temporal de mileurista a duras penas. Una dura realidad que los autores retratan con ironía y humor, ampliando los horizontes de su estampa a las relaciones sociales, laborales y personales con una facilidad y acierto envidiable que es capaz de pasar desde la inmigración al trabajo, las cuestiones de la lengua o del amor apenas pasando una página, haciendo uso lúcido de la historieta y el dibujo para jugar con simbolismos y composiciones, donde Martín Tognola destaca con fuerza por ese dibujo que trae recuerdos del gran Andrea Pazienza.
Un excelente tebeo que no debería pasar desapercibido. (3)

Théodore Poussin

Théodore Poussin me parece una de las mejores series de aventuras francobelgas de la década de los 80. LeGall consiguió aunar lo mejor de del espíritu clásico de Tilleux, Charlier y tantos otros genios actualizado a una lectura modernizada y plenamente adulta que miraba a tanto a Pratt o Bourgeon como a Chaland. En España se publicaron las primeras entregas en la revista Cairo y ahora Dupuis comienza una cuidada edición integral (en la línea de Gil Pupila), que esperemos sea el modelo que use Planeta para su edición en España.

El mercado alemán

Interesante el artículo sobre el mercado alemán que publica fumettologicamente. Un mercado muy diferente al resto de colegas europeos, donde el manga arrasaba hasta ahora con más del 75% de las ventas pero que, por lo que se comenta, ha perdido cuota hasta sólo un 60% debido al auge del tebeo nacional, favorecido por el formato de novela gráfica. Un dato que habría que comparar con lo ocurrido en España y Francia, donde también se ha detectado una contracción del tebeo japonés, en línea con la idea de ser un producto más dirigido a un lector ocasional y que, por tanto, se ve más afectado por la crisis. Eso sí, la cifra de ventas de tebeos en Alemania ronda los 226 millones de euros, más del doble que la cifra que se da en España por el Gremio de Editores en su informa de Comercio interior del libro.

Kelly Ojo Mágico

Ni Tom Tully, Ted Cowan, Ken Bulmer, Ken Mennell o Scott Godall son nombres conocidos para el aficionado español. Sin embargo, que nadie tenga la menor duda: sin ellos, no existirían hoy los Moore, Gaiman, Milligan, Morrison, Ennis, Ellis o Millar que con tanto éxito han hecho las américas. Una generación de guionistas que nace con el referente inmediato de los tebeos de las creaciones que estos autores hicieron para la editorial Fleetway y que, por fin, vuelven a las estanterías de las librerías especializadas.
Y me cuesta, lo reconozco, juzgar con cierta ecuanimidad estos tebeos: son los tebeos de mi niñez, los que leía en las atroces ediciones de Vértice sin importarme mucho ni los remontados ni los delirantes redibujados. Eran tebeos que me fascinaban, desde Kelly Ojo Mágico a Max Audaz pasando por Mytek, Spider y, mi favorito entonces, Zarpa de Acero. Tebeos leídos y releídos hasta casi sabérmelos de memoria. ¡Pues no levanté piedras pensando que había encontrado por fin el ojo de Zoltec! Por no hablar, mal que me pese, del duro descubrimiento que supuso que lo de meter los dedos en el enchufe, más que volver invisible, le dejaban a uno con un mal cuerpo que no veas. Cosas de los voltios y amperios españoles, pensaba yo, que debían tener propiedades físicas diferentes a los británicos (¡ay! ¡Qué pronto comienza el comezón de vilipendiar! Y es que Volta, Coulomb, Ampere, Faraday, Ohm, Kirchoff y amigos varios llegaron tarde, me temo). Pero sobre todo, eran tebeos diferentes, con personajes a medio camino entre una ambigüedad descontrolada y un delirio lisérgico cuya mezcla sólo puede ser definida con el término británico bizarre. Frente a la didáctica del pedagógico sentido de la responsabilidad de los héroes Marvel ante sus poderes, los personajes de la Fleetway mostraban una insana pero festiva inconsciencia de lo más atractiva. Los superpoderes –a cada cual más estrambótico- estaban ahí para aprovecharse de ellos, para lucrarse o simplemente para enfrentarse a los peligros más desopilantes y extravagantes. Comprenderán ustedes que para mi virginal mente preadolescente, Louis Crandell o el prevulcaniano Spider significaran algo así como ejemplos magnos de la rebeldía frente a los que Peter Parker o Los 4F eran casi conservadores defensores (¿colaboradores?) del sistema establecido.
Pero dejando de lado el factor nostálgico, es evidente que cuarenta años no pasan en balde. El tiempo ha pesado mucho y aunque algunos de los personajes como Zarpa de Acero y, sobre todo, The Spider, mantengan casi intacta su frescura y descaro, otros han sufrido bastante la aparición de las canas y arrugas. Es el caso, por ejemplo, de Kelly Ojo Mágico (me perdonarán, pero me niego a llamarlo “El ojo mágico de Kelly”, sorry). Un tebeo de Tom Tully y Francisco Solano López que en estas primeras entregas recopiladas en el volumen editado por Planeta DeAgostini acusa demasiado su espíritu juvenil original. Por mucho que se intente contextualizar en su momento de publicación, la verdad es que la serie resultaba en sus inicios tan ingenua que rozaba lo simplón y previsible, a lo que hay que añadirle que la labor de Solano, demasiado tosca e irregular, está muy lejos de la que admiramos en El Eternauta. Cierto es que, a medida que avanzó la serie comenzó a ganar enteros por razones ajenas a su calidad intrínseca: por un lado, el catálogo de enemigos de Kelly se convirtió en una especie de locura in crescendo a la búsqueda del antagonista más estrafalario e inverosímil, todos merecedores de pertenecer a la antología no escrita de los villanos imposibles. Por otro, la invulnerabilidad de Kelly, que en sus inicios se restringía a sobrevivir a balas, caídas y explosiones, fue poniéndose a prueba de las maneras más increíbles hasta conseguir que el guionista transfigurase en una especie de retorcido Marqués de Sade dispuesto a acometer las mayores tropelías sobre su creación. Imaginen ustedes la forma más extraña de morir: Kelly la sufrió. Quemado, devorado, apisonado, estrujado, bañado en ácido, molido, nuclearizado, irradiado, asaeteado… El pobre Kelly, siempre a pecho descubierto y machacado, parece a veces más el ensueño febril de un alumno aventajado de Leopold Sacher-Masoch que un héroe de tebeo al uso. Divertido, pero hay que reconocerle a Tully mucho más ingenio en personajes como Zarpa de Acero, Janus Stark, Mytek o, años más tarde, en los inclasificables Harlem Heroes.
Un primer volumen que tiene más interés arqueológico o nostálgico que real y que tampoco destaca especialmente por su calidad de edición. Cierto es que los materiales de partida son pésimos (la edición de Titan no es precisamente para echar cohetes), pero la pésima rotulación (alguien debería decirle a los packagers que las tipografías tienen su importancia y que si en el original hay negritas y cursivas, deberían respetarse) y una impresión deficiente (el negro queda en muchas páginas casi agrisado) no ayudan nada. A lo que hay que añadir un artículo inexplicable sobre la Fleetway desde una perspectiva puramente empresarial (sin firma, lógico, y mira que tenemos grandes especialistas en esta editorial como Pedro Porcel o Absence, que harían artículos estupendísimos) y la falta de los datos de publicación originales, que sí aparecen en la edición de Titan, por ejemplo.

Enlaces:
Excelente artículo de Absence para Mondo Brutto

XXXIII premios Diario de Avisos

Los veteranos premios Diario de Avisos llegan a su XXXIII edición, con la siguiente lista de premiados:
Guión de historieta realista: Antonio Altarriba
Dibujo historieta realista: Marcial Toledano
Guión Historieta Humor: Lalo Kubala
Dibujo Historieta de Humor: Kim
revista del año: Amaniaco
Editor del año: Ediciones La Cúpula
Mejor labor prohistorieta: Tebeosfera
Mejor comentarista: Javier Mesón
Totalidad obra de humor: Tunet Vila
Totalidad obra realista: Julio Vivas
¡Enhorabuena a todos!

Ganadores del sorteo 100×100

Cerrado el plazo de recepción de mails, y realizado el sorteo mediante generación de cinco números aleatorios entre 1 y 678 (el total de mails recibidos), los ganadores de un catálogo de la exposición 100×100 son:

Francisco Javier Rodríguez Buil (Madrid)
David Serrano Amarelle (Santiago de Compostela)
Ana García Rico (Elche)
Francisco J. Contrel Gutierrez (Madrid)
Idoia Moreno Edo (Paiporta)

Que ya tienen un mail en su correo… :)
¡Enhorabuena!