Sarà Servito

Tras las dos extraordinarias contribuciones del año pasado (Soy mi sueño y Las serpientes ciegas), muchas eran las ganas de leer una nueva obra de Felipe Hernández Cava, un deseo que se cumple por fin -y no defrauda ni un ápice- con Sarà Servito, un álbum en el que el guionista se une a Laura para dejar de lado temáticas como su memoria o la historia española para imbuirse del espíritu de esa literatura galante dieciochoesca impregnada de ilustración con un espléndido relato de intrigas y venganzas, en el que podemos encontrar reminiscencias de Choderlos de Laclos, sutilmente adaptado, eso sí, a la reflexión moderna que es sello de este guionista. Si las aventuras amorosas del vizconde de Valmont eran una batalla de sexos en toda regla, con la mujer finalmente relegada a un papel de sometimiento al hombre, Sarà Servito es una guerra de intelectos donde los personajes femeninos se alzan no sólo con el protagonismo del relato, sino también con el papel de referentes intelectuales ante una sociedad decadente ejemplificada perfectamente por esa Venecia eterna. El juego de máscaras, el engaño de la identidad, será el arma perfecta para la venganza de Marina, el vehículo de un relato donde todos deben esconder sus verdaderas pasiones y anhelos. La mentira como refugio incluso en una sexualidad lujuriosa y carnal que precisa del antifaz para sentirse a salvo (excepción hecha de las escenas de sexo entre mujeres, las únicas donde la identidad es real y no fingida).
Un relato de alto nivel literario que precisaba de una dibujante de excepción como Laura, que toma el guante del desafío de Cava para ilustrar con ese estilo tan personal que recuerda, muy apropiadamente, a la ilustración de libros del XVII y XVIII, elegante y cuidada, en la que el tratamiento del color resulta fundamental con esa paleta de violentos azules, rojos o amarillos que envuelven a unos personajes de paradójica inmaculada blancura.
Una lectura para disfrutar (3+).

Novedades de Diábolo de noviembre

(*)- CTHULHU 7, con colaboraciones de Sellés, Ogalla, Sirelion, El Torres, Mota, Ángel Rodriguez, Sandoval, Oliver, Fejzula. Rústica. 17×24. Color y BN. 84 págs. PVP: 6,95€
DESDE LA OSCURIDAD, de Pepe Avilés. Cartoné 32,5 x 23,5 BN 72 págs. PVP: 13,95€
(**)- KEN GAMES III. CISEAUX, Robledo y Toledano. Cartoné. 32 x 24. Color. 54 págs. PVP: 15,95 €

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Novedades de Dolmen de noviembre

Aprende a Dibujar Manga #4: Dibuja el mejor manga shoujo, de Colleen Doran Libro. 128 págs. Color. 15 euros.
Dolmen #181, de Varios autores Revista. 68 págs. Color. 2,99 euros.
Eros #119, de Varios autores Revista. 68 págs. B/N y color. 4 euros.
Leinad, de Enrique Vegas Cartoné. Color. 56 págs. 12 euros.
(**) – Moving Pictures, de Kathryn y Stuart Immonen Cartoné. 144 págs. B/N. 19’95 euros.
Wild Adapter #4, de Kazuya Minekura Tomo. 180 págs. B/N. 8,50 euros
Apocalipis Island II: Orígenes, de J.D. Novela. 296 páginas. 17’95 euros
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Kenny Ruiz en el Salón del Manga de Granada Ficzone

[Nota de prensa]
Kenny Ruiz Participará en el Salón del Manga Granada – Ficzone
El alicantino (pero granadino de adopción) Kenny Ruiz, autor de El Cazador de Rayos, que estrena este mismo fin de semana con la Línea Gaijin (ed. Glènat) su nueva serie Dos Espadas, estará con nosotros en el III Salón del Manga Granada – Ficzone. Y no vendrá sólo como invitado para firmar ejemplares, si no que participará en toda una serie de actividades que giran en torno a su nueva obra.
Durante el Salón, que tendrá lugar los días 27 y 28 de Noviembre en el Palacio de Congresos de Granada, Kenny Ruiz participará como jurado en un concurso de diseño de espadas, concurso de soft-combat (esgrima), dará una clase magistral de dibujo y estará presente en la Gymkhana Dos Espadas, en la que se podrán obtener dibujos originales y alguna otra sorpresa relacionada con su última obra.
Además, el día 19 de noviembre celebraremos en el Pub Gotham de Granada la fiesta pre-FicZone, dedicada al manga Dos Espadas, donde los asistentes podrán conseguir merchandising exclusivo.
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Presentación de Una risa nueva. Posthumor, parodias y otras mutaciones de la comedia

El miércoles 3 de noviembre, a las 19: 30 h, se presenta en la librería Ocho y Medio de Madrid (C/ Martín de los Heros 11) el libro Una risa nueva. Posthumor, parodias y otras mutaciones de la comedia, un libro colectivo con textos de Miqui Otero, Venga Monjas, Eduardo Galán, Carlos Losilla, Alvy Singer, Juan Agustín Mancebo Roca, Señor Ausente, John Tones, Roberto Cueto y Jordi Costa, además de 16 páginas de historieta a cargo de Joaquín Reyes, Jorge Riera, Scalerandi y Souto, Darío Adanti, Juarma López, Jonathan Millán y Miguel Noguera, Albert Monteys, Bárbara Perdiguera y Guillem Dols. El acto contará con la presencia de varios de los autores del volumen y de Nacho Vigalondo.

Toth

Poco a poco iré recuperando el ritmo, de momento, aprovecho la edición del muy recomendable especial House of Mistery dedicado a Alex Toth que edita Planeta DeAgostini para recuperar la biografía que escribí de este autor para la edición de El Zorro de Editorial Azake hace unos años…

ALEX TOTH
Maestro. Se pueden buscar en el diccionario términos sinónimos, se pueden crear bellas metáforas o simplemente se puede eludir la palabra con extraños eufemismos, pero si queremos encontrar una forma clara y directa de definir a Alex Toth, ésta es la única palabra que se debe usar. Porque para la gran mayoría de artistas que han triunfado en el comic-book o que buscan su oportunidad en el mundo del arte secuencial, la obra de Toth es un completísimo magisterio de cómo hacer tebeos, una forma única e imprescindible de aprender los mecanismos de la narrativa gráfica y de entender la economía formal como el medio de introducir al lector en la historia que se está contando.
El estudio de su biografía demuestra la comprometida actitud del autor con el medio en el que desarrolló su carrera artística: Toth estudió, investigó y amplió los horizontes de la narrativa gráfica como pocos autores han hecho. Desgraciadamente, su obra, reconocida y admirada por los dibujantes, es en muchos casos desconocida por el gran público.
El comienzo de la vida de este autor debemos colocarlo en Nueva Cork, en la medianoche del 25 de Junio de 1928. Sander Toth y su mujer Mary conseguían su propósito de formar una humilde familia con la llegada del pequeño Alex. Aunque parezca un tópico manido, lo cierto es que la familia Toth daba a su retoño un entorno artístico donde parece lógico que posteriormente desarrollara sus habilidades creativas de alguna forma.
En su niñez, Toth se vio rápidamente atraído por las páginas dominicales de los periódicos, repletas de aventuras enérgicas y emocionantes, que se completaban con los seriales radiofónicos tan al uso en esa época. Las versiones de «Terry y los Piratas» y «Superman», o el show de Red Skelton consiguieron despertar la imaginación de un jovenzuelo que decidió asistir a la High School of Industrial Arts para conseguir emular a sus ídolos. Pero pronto se dio cuenta que las clases de ilustración que recibía en la escuela no eran suficientes y comenzó a visitar a dibujantes profesionales, buscando aquello que no encontraba en las aulas. El joven aprendiz de dibujante consiguió llegar a autores como Frank Robbins, entintador en aquella época de «Scorchy Smith», la serie estrella de su muy admirado Noel Sickles, Pero fue Sheldon Mayer quien le puso en el camino de lo que sería su trabajo posterior cuando hablando sobre el arte del cómic le dijo: “Clara y simplemente, cuenta una historia”. Una sentencia que podría resumir la futura obra de Alex Toth casi en su totalidad.
Todavía en la escuela, comienza a trabajar por las tardes en Eastern, la editora de «Famous Funnies» y «Heroic Comics», revista ésta donde debutaría en 1945. Durante dos años seguiría trabajando en la editorial hasta que Mayer lo introduce en la poderosa DC, editorial de la que nunca se desligó plenamente, aunque sus trabajos fueran intermitentes.
Su primer periodo para DC comprende cinco años en los que trabajó en series como «Green Lantern», «All Star Comics», «All American» (con el personaje Johnny Tunder) o «Jimmy Wakely». Es también en esta etapa donde Toth dibuja series románticas como «Girls Love Stories» o «Girl’s Romances», una constante temática a partir de este momento en sus trabajos.
Su traslado a California le lleva a dejar DC y, tras un breve paso por la tira «Cassey Ruggles», firma con la pequeña editorial Standard, desarrollando una cantidad impresionante de historias románticas o bélicas. Series como «New Romances», «Popular Romance», «Best Romance» o «Battlefield» gozan de los exquisitos dibujos de Toth, que va afianzando su oficio y comprendiendo cada vez mejor la máxima de Mayer.
Sin embargo, la quiebra de Standard y su incorporación al ejército trunca durante dos años su fulgurante carrera. Destinado en Japón, todavía realizaría una pequeña tira semanal para el periódico de la base, «Jon Fury», premiada por el ejército americano.
En 1956 vuelve a los Estados unidos y se instala en Los Ángeles, firmando con Dell Comics. Su trabajo en esta editorial es básicamente la adaptación a la historieta de series famosas de televisión. «Roy Rogers», «Rin Tin Tin» y, sobre todo la adaptación de la serie de Disney «El Zorro», centran su obra durante los casi 6 años que trabaja para Dell Comics. Un periodo que influye decisivamente en la decisión que le llevaría a dejar los cómics para trabajar en animación.
Durante casi 8 años, Toth trabajó para la productora Hanna-Barbera en todos los campos de la creación de series de dibujos animados: desde el diseño de personajes hasta el story-board, su imaginación creó decenas de héroes que van desde los «Herculoids» al hoy casi considerado como un fetiche «Space Ghost» pasando por el aventurero «Johnny Quest». Todas las series de la todopoderosa Hanna-Barbera durante la década de los 60 nacieron y se produjeron con el “toque Toth”. Pero si la productora aprovechó la inmensa capacidad y conocimiento del neoyorquino, fue éste quien sacó más partido. Los dibujos animados fueron la plataforma perfecta para el estudio de la figura humana en acción, para la búsqueda de la simplificación máxima que le dijera Mayer. Con la animación, Toth encuentra una economía de dibujo que no podía hallar en el cómic, pero también percibe la necesidad de ir más allá. El credo del historietista no se acaba en la simplificación: debe ser la narrativa, el storytelling, el por qué de esa simplificación.

El efecto del trabajo en animación se puede ir contemplando en sus esporádicos trabajos para DC y Warren. Sus dibujo se reduce a los mínimos trazos que definen el movimiento del personaje. Su narrativa da un salto cualitativo y se convierte en el objetivo fundamental de su obra. Ya en los 70, Toth comienza a dar lecciones de maestría en revistas como «Hot Wheels» o «House of Secrets» en DC o en «Creepy» para Warren.
Tras un breve paso por estas editoriales, vuelve a Hanna-Barbera para encargarse plenamente de la gran apuesta de la productora,«Super-Friends». Su experiencia previa en DC es decisiva para el desarrollo completo de la serie durante casi cinco años. Los clásicos superhéroes son tratados por Toth de una forma distinta y única hasta el momento. Por primera vez, los personajes de la DC toman vida propia y exhiben un dinamismo desconocido.
Su vuelta al mundo del cómic se caracteriza por la dispersión. Toth comienza a trabajar de nuevo para Warren y otras editoriales pequeñas. Pero en este periodo, dibuja la que es considerada por muchos como su obra maestra y la mejor serie publicada jamás por Warren: «Bravo for Adventure». La serie se comienza a publicar en 1980 en una revista menor, «The Rook», tras cuatro años en los que Toth intentó infructuosamente conseguir un editor. La visión de la aventura basada en guapas chicas, coches veloces, aviones y un protagonista a lo Errol Flynn pasó sin pena ni gloria por un cómic americano donde se imponían otro tipo de formas de entender la aventura. La posterior edición por Dragon Lady Press y su paso por Europa le proporcionó un reconocimiento de sobra merecido.
Durante la década de los 80, las historietas de Toth se publican casi con cuentagotas en multitud de pequeñas editoriales, en muchos casos reeditando antiguas publicaciones suyas o con compilaciones de su obra. Sin embargo, como el propio autor declaró muchas veces, el cómic que se hace a partir de ese momento deja de interesarle. Sus férreos principios éticos y morales entran en contradicción con unos contenidos que no le satisfacen. Buen ejemplo de esta actitud es el rechazo a seguir la serie Torpedo 1936 para el editor español Toutain.

Los violentos guiones de Sánchez Abulí desagradan profundamente a Toth, que decide abandonar la serie con apenas dos episodios dibujados. Durante los 90, su obra original publicada se ve limitada a apenas unas ilustraciones para reediciones de sus obras, pero paradójicamente, se comienzan a reeditar sus obras de forma sistemática. A partir de las completas recopilaciones de Eclipse y sobre todo de las completas antologías editadas por Manuel Auad, la obra de Toth vive una revitalización importante que es paralela a la su importante colaboración escrita (especialmente destacable, ya que sus misivas rotuladas a mano han sido reproducidas siempre tal cual, aprovechando uno de los muchos aspectos en los que destacó este autor: la rotulación) en medios como «The Comics Journal» o «Comic Book Artist» .
Alex Toth falleció el 27 de mayo de 2006.
Más información, en la excelente Tothfans, donde podemos encontrar The Annotated Toth, comentarios sobre sus propias obras que son una guía extraordinaria de cómo hacer historieta.