Huir

Que digo yo que es normal aprovecharse de las coyunturas. Vamos, que me parece lógico y razonable que, si los zombis están de moda al abrigo de la extraordinaria serie de Robert Kirkman y Charlie Adlard y su no tan extraordinaria pero interesante adaptación televisiva, pues la gente se apunte a un bombardeo y se haga todo tipo de tebeos con los zombis como protagonistas. Vale. Pero eso es una cosa y otra enchufar la máquina de hacer salchichas, más si lo que se utiliza en este caso es carne putefracta, como hacen Mike Richardson y Ben Stenbeck con Vivir con los muertos. Que verdad es que se puede entender como ejercicio de compleja metalingüística: una narración zombi, con un argumento que huele a muerto y unos diálogos que asustan de su pestilencia es quizás una profunda reflexión sobre el fenómeno zombi. Pero a servidor le ha parecido otra cosa muy distinta. Vamos que sólo me cabe la misma recomendación que haría si encontrase una horda zombi: ¡Huir! (0)