¿Un formato no tan libre?

Volvemos con la novela gráfica. Comentábamos Paco Roca (peaso portada se marca para Laraña) y yo el otro día sobre el tema y salió en la conversación una curiosa paradoja: la novela gráfica ha liberado a los autores de las restricciones del formato, dando libertad absoluta, por fin, sobre continente y contenido de las historietas que realiza. Sin embargo, paradójicamente, de un tiempo a esta parte algunas editoriales europeas están apostando por un formato definido de novela gráfica (un formato libro de 17×24) en el que no sólo reeditan obras que originalmente se hicieron en tomo, sino que a los autores de nuevas obras ya les “recomiendan” pensar en ese formato para sus novelas gráficas…
¿El mercado cortará las alas de la novela gráfica?¿Los mismos perros con distintos collares?
Por lo menos parece que la longitud de la obra la sigue marcando el autor…

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