Los números del 2010 (IV). Reparto entre editoriales

Sin duda, 2010 será recordada por un hecho sin precedentes en la historia reciente del mercado del cómic español: por primera vez en casi 20 años, las estanterías de las librerías especializadas no estuvieron dominadas por las novedades de Planeta DeAgostini, que ha cedido el trono a Panini, la editora de Marvel en España. Un dato que merece análisis más detallado, por un lado porque en el fondo puede no decir nada: sin saber datos de ventas, ser el que más novedades publica no tiene porqué corresponderse con el que más factura (de hecho, supongo que en los últimos años este honor debería estar entre Ediciones B -alias Mortadelo-, Salvat -alias Astérix- o Glénat -alias Naruto & Esther-), sino simplemente con el que más presencia tiene en los canales de distribución. Por otro, porque Panini llega a ese puesto sin estridencias ni aumentos espectaculares de producción. La editorial italiana ha mantenido una estrategia de publicación coherente durante los últimos años, consecuente con su presencia y distribución y con una política de novedades estricta. Se puede discutir el baile de formatos, de coleccionables, etc, pero el número de novedades mensuales se ha mantenido siempre muy estable. Por contra, Planeta de Agostini ha pasado por una reestructuración brutal de su política de novedades, reduciendo sus más de 1000 novedades de 2008 en más de un 60% en 2010.
En un mercado tan cerrado como el del cómic, todo un terremoto… de bastante poco impacto hacia el exterior, todo sea dicho. El mercado del tebeo apenas alcanza un 3% de la facturación del sector editorial (como bien dice un buen amigo, no tenemos ni grupo parlamentario propio) y más del 70 por ciento de las novedades siguen siendo editadas sólo por cuatro editoriales.

El Premi Ciutat de Palma de Còmic, en peligro

Acaba de ser instaurado y ya está en peligro: los recortes presupuestarios afectan al Premio Ciutat de Palma de Còmic, que pasa a ser bianual. El sector ya se ha hecho eco del tema y, la verdad, la decepción es lógica. Un premio importante y de prestigio que, nada más comenzar su carrera se frena, augurando también malas expectativas para las extraordinarias actividades culturales que se realizan en Palma alrededor del cómic. Es cierto que, en épocas de crisis, se impone la austeridad, pero no menos cierto es que se pueden buscar desde soluciones imaginativas para mantener esta promoción de la cultura hasta, simplemente, recortar las cantidades económicas de todos (todos, remarco) los premios que entregue la institución pública.
Esperemos que el Ayuntamiento de Palma reflexione sobre el tema…