Repaso al 2021 (II): Más de lo mejor

Seamos claros: apenas 24h después de cerrar la selección de 45 obras de este 2021 (ya 46), ya me estaba arrepintiendo de algunas decisiones. Y es que la inundación salvaje de novedades ha traído muchos títulos muy interesantes que podrían haber estado perfectamente en esa selección. Reconozco que no hay criterios claros para poner uno y quitar otro, más allá de un gusto personal voluble que podría cambiar de un instante a otro. Así que va aquí un rápido repaso de otros títulos a los que, en mi opinión, se debería dar atención. Ojo, no son una lista de ”segundas opciones”, sino una lista de obras que me han parecido muy recomendables y que potencialmente podrían estar sin problemas en la lista del otro día…

Por ejemplo, a la excelente adaptación del clásico moderno de Virgina Despentes, Vernon Subutex (Salamandra), brillantemente llevado a las viñetas por Luz. Siguiendo con las adaptaciones literarias, igualmente sugerente es El olvido que seremos  (Salamandra), donde Tyto Alba traslada la obra de Héctor Abad Faciolince. No son los únicos tebeos de base literaria: ahí está el espléndido Tito Andrónico, de Marcos Prior y Gustavo Rico (Astiberri), El ladrón de libros, de Alessandro Tota y Pierre Van Hove (El mono libre) o Saboteando a Shakespeare, de Max (Salamandra).

Un género que es fronterizo con el del ensayo gráfico, donde hemos visto obras tan interesantes como Anis Nin en un mar de mentiras, de Léonie Bischoff (Garbuix), Mi vida en Cuba, de Juan Padrón (Resrevoir Books), Las tres vidas de Hanna Arendt, de Ken Krimstein (Salamandra), Éramos el enemigo, de George Takei, Justin Eisinger, Steve Scott y Harmony Becker (Planeta), Refugio, de José Fonollosa (Grafito) o las obras colectivas sobre la pandemia que vivimos como Efectos secundarios. 19 historietas del covid (Astiberri) o Pandemia (Flow press). En este mismo ámbito encontramos propuestas tan sugerentes como Ballena tatuada, historia de la primera vuelta al mundo, Dario Adanti (Astberri), Tranquila, de Santi Selvi y Gol (nuevo Nueve),  Gamonal. En el eco de un mismo recuerdo, de Sergio Izquierdo Betete y María de la Fuente (Oveja Roja).

En el apartado de tebeos más en el límite ojo a las propuestas de Víctor Dunkel, que ha visto dos ediciones que me han sorprendido mucho: Phantastykon Satanás (Autsaider) y L’Óracle (Extinció Edicions). En este apartado que busca más la experimentación me han gustado mucho también Adeu amigos, de Begoña García-Alén, Amigo muerto, de Simon Gärdenfors (Liana Editorial), Un fantasma, de Arnau Sanz (Astiberri), Gourmet, de Cristian Robles (Reservoir Books), Internet sublime, de Miriam Persand (Sapristi), Cedars, de María Medem, Hago lo que puedo, de Roberta Vázquez o Fake, de Leo Quievreux (Belleza infinita). Y si incluimos en este apartado obras que apuestan por un grafismo más moderno, se puede hablar de Ted un bicho raro, de Émile Gleason (Astiberri), Los años de internet, Damian Bradfield y David Sánchez (Astiberri) y Para los míos, de Juanjo Sáez (Reservoir).

Si este año ha destacado en algo, además del manga, es en el espectacular auge del cómic infantil y juvenil: atentos a obras como La tribu de la chatarra, de Fermín Solis (Beascoa), El tapiz de los dragones de té, de Kay O’Neill (La Cúpula), Snapdragon, de Kat Leyh (Astronave), Pequeño Vampir y Miguel, de Joan Sfarr (Fulgencio Pimentel), El enebro, de Nuria Tamarit (La Cúpula), Superman contra el Klan de Gen Luen Yang Gurihiru (Hidra), Nimona, de Noelle Stevenson (Astiberri) y, por supuesto, el catálogo al completo de Mamut Cómic.

Aunque no soy muy de cómic mainstream y de superhéroes (género que, reconozco, leo más en el apartado de clásicos), las grandes editoriales han apostado por obras que se alejaban ligeramente de la norma y aportaban frescura como Hay algo matando niños, de James Tynion IV, Werther Dell’edera y Miguel Muerto (Planeta), The nice house in the lake, de James Tynion IV, Álvaro Martínez Bueno y Jordi Bellaire (Ecc), las dos obras publicadas este año de Daniel Warren Johnson,  Wonder Woman Tierra Muerta (ECC) y Billy Rayos Beta. Estrella Argentea (Panini), Jimmy Olsen el amigo de Superman de Matt Fraction y Steve Lieber (ECC), Lois Lane enemiga del pueblo de Greg Rucka y Mike Perkins (ECC) o Strange Adventures, de Tom King y Mitch Gerards.

El manga triunfa y, con más de mil novedades, resulta complejo poder seguir las novedades fundamentales. Aquí reconozco que me cuesta más seguir la mayoría de títulos dedicados a un público más joven (nada que ver con calidad, pura cuestión de edad y alejamiento generacional) y creo que me estoy perdiendo muchísimo. Aparte de seguir a autores puntuales como Shintaro Kago, del que se han publicado Anamorfosis (ECC) y Demencia 21 (Ponent Mon), Junji Ito (Ecc ha editado Punzadas de fantasmas, de Hirokatsu Kihara y  Junji Ito además de reeditar muchos clásicos), Jiro Taniguchi (Furari, por Ponent Mon) o Naoki Urasawa (¡Achis! o ¡Asadora!, ambas en Planeta Comic), me han interesado obras como La librera calavera, de Honda San (Fandogamia), Mi padre alcohólico es un monstruo, de Mariko Kikuchi (Fandogamia), Relatos terroríficos,de Kanako Inuki (Satori), La Magia Continúa, de  Kazuo Ogatsu (Hidra),  Las montañas de la locura, de Gou Tanabe (Planeta Comic),  Acabé hecha un trapo huyendo de la realidad, de Kabi Nagata (Fandogamia),  El tiempo recobrad, de  Cocoro Hirai, Kei Fujii o La cantina de la medianoche, de Yaro Abe (Astiberri).

Y se me agolpan las lecturas de este año que creo que son también destacables, como la adaptación de La torre de los 7 jorobados, de David Lorenzo (Desfiladero), Just Friends, de Ana Oncina (La Cúpula), Atom agency, las joyas de la Begum, de Yann y Schwartz (Nuevo Nueve), Mientras el mundo agoniza, de Carlos Giménez, El mecanismo, de Gabi Beltrán y Ángel Trigo (Astiberri), Tonta, de Jaime Hernández (La Cúpula), Kraut, de Peter Pontiac (Fulgencio Pimentel), Acabé hecha un trapo huyendo de la realidad, de Kabi Nagata (Fandogamia), la antología Vinyetari (Norma), BG Como Dios, de  Ugo Bienvenu (Ponent Mon), la revista Tezucomi (Planeta), Cuando acaba la fiesta, de Ramón de España y Montesol (Berenice), Corto Maltés: Océano Negro, de Martin Quenehen y Bastien Vivés (Norma), Villanueva, de Javi de Castro (Astiberri), Crónica de juventud, de Guy Delisle (Astiberri) o Temporada de melocotones, de Ángel Abellán y Alba Flores (Andana)