Un pequeño análisis de los votos de los lectores

Hasta esta edición siempre he pensado que los votos de los Premios de La Cárcel de Papel eran un mero divertimento, pero lo cierto es que superar la cifra de los 1000 votos supone disponer de una muestra interesante y significativa de los gustos de los lectores de esta página y de una parte del público general de los tebeos en España.

Ojito que, pese a todo, esto no supone ningún estudio de mercado, ni nada parecido (si acaso, de los gustos de aquellos que entran en esta página), pero se puede hacer un divertido ejercicio de estadística.

Es evidente que el gran motor de los premios de La Cárcel ha sido el premio al mejor weblog. Muchas weblogs han movilizado a sus lectores y se ha notado en la distribución de votos, con más de 200 votos que sólo votaban a esta categoría. Pero también ha arrastrado el voto en general de las otras categorías. En cualquier caso, en este apartado es evidente que en este país gustan las parodias. De las 6 primeras weblogs, cuatro son de humor o paródicas, demostrando que este tipo de weblogs conecta con el gusto del aficionado (lo que se podría relacionar con el éxito de ventas de autores como Vegas, JMV o Piñol). Pese a todo, la pugna entre el blog de Bonache y Zona Negativa ha sido durísima, decidiéndose en los últimos votos. Sorprende ver también entre los cinco mejores al casi recién llegado Con C deArte de Pepo Pérez, demostrando que el buen hacer siempre tiene recompensa.

Si nos fijamos en las categorías de mejor tebeo español y extranjero, la dispersión marca los resultados (242 obras extranjeras y 94 españolas), como era de prever y como ha sido la nota de los últimos dos años. De hecho, pese a que el número de votos es muy superior, se vuelve a dar la circunstancia de que los más votados se llevan aproximadamente el 10-15% de los votos.

En el caso de tebeos españoles, puede sorprender ese segundo puesto de Mortadelo y Filemón, pero es fácilmente explicable por el arrastre de las weblogs, que han llevado a votar a muchos lectores que no son específicamente aficionados, pero que conocen y leen el tebeo español más vendido (como dato anecdótico, 50 de los votos a Mortadelo y Filemón han votado al Blog de Bonache…¿existirá alguna relación?). Es un reflejo claro de los gustos del público general no habitual de los tebeos. Caso aparte es Luis Durán, que se hace la competencia a sí mismo con tres títulos, y que podría haber obtenido el segundo puesto si todos esos votos se sumasen.
Más interesante es comprobar cuál es la editorial más votada por los lectores en este apartado, que resulta ser Ponent con un 14.6% de los votos, seguida muy de cerca por Ediciones B (14.5%). El resto de editoriales se reparte más o menos uniformemente, con valores similares alrededor del 10% (Norma, 12%; PDA, 12%, Astiberri, 9.3%; Dolmen 8,8%; El Jueves 8,4%; Glenat 6,2%…). Un dato fácilmente explicable si nos atenemos al hecho de que Ponent es la editorial que más tebeos españoles edita proporcionalmente.

Si embargo, en tebeo extranjero la situación es muy diferente. Aquí, es Planeta de Agostini la más votada, con un 30.9% de los votos, seguida a gran distancia ya por Panini (20.1%), Norma (17.5%) y La Cúpula (7.7%). Lo curioso es que si estudiamos los votos de PDA, sólo un 33% de los títulos votados son de la línea DC, recopilando éstos menos del 28% de los votos, frente al más del 72% de votos recibidos por el resto de obras de su catálogo. Un dato a tener en cuenta.
Si consideramos el tebeo extranjero en su totalidad, el 37% de los votos han ido hacia el tebeo de superhéroes, mientras que el resto ha ido hacia el resto de géneros (un tercio de estos votos han sido hacia el manga). Un dato muy distinto a los obtenidos otros años, indicativo de que el público lector de La Cárcel se ha ampliado y los gustos son más variados y acordes con la distribución del mercado. Pese a que el ganador sea un manga, sigue siendo indicativo el poco número de mangas votados (un 15% de los títulos) en comparación con la proporción de títulos japoneses en el mercado. También se ha producido en este apartado una votación genérica a series muy conocidas, que mientras que en el caso de tebeo español se centraron en Mortadelo y Filemón, en este apartado se han divido más, entre X-Men, Spiderman u otros conocidos personajes.

Para gustos, colores

Revolucionado está el cotarro con la nueva edición del Príncipe Valiente que ha puesto Planeta DeAgostini en los quioscos y que anoche pude leerme y comparar con tranquilidad.
¿Qué me parece? Creo que mis impresiones se pueden resumir diciendo que, aún con los errores y problemas, es la mejor edición de la obra de Foster que se ha hecho en España.
Y me explico:
Príncipe Valiente se viene publicando en España de forma más o menos continua desde hace cincuenta años. Dólar, Burulán, Bruguera, B.O., B… el número de ediciones es importante pero ninguna de ellas se puede considerar satisfactoria. Desde el brutal remontaje de las viñetas a la reproducción infame, pasando por traducciones nefastas o espantosas miniaturizaciones, cada una de estas ediciones tiene demasiados defectos como para ser considerada como buena.
La edición de Planeta DeAgostini no es perfecta, es posible que ni siquiera buena, encontrándose a años luz de los que se podría denominar una edición definitiva (quizás la más próxima sea la francesa de Zenda), pero al poner en una balanza defectos y aciertos, es la que consigue una mayor uniformidad de resultados positivos.
Vayamos por partes:
En los aspectos técnicos, es una edición deficitaria. El tamaño es pequeño (idéntico al de B), que no permite gozar con plenitud de las maravillosas planchas de Foster, concebidas para ser leídas a un tamaño cuatro veces mayor. El papel, un couché semisatinado, no es el más adecuado ya que produce todavía demasiados brillos y aviva en exceso los colores, saturándolos. La maquetación y el diseño son espantosos, como ya es habitual en la colección de Clásicos de esta editorial (o “Cásicos”, como reza la portada), pero afortunadamente se ha elegido una tipografía que, sin ser la original de Foster, elegante y con toques “decó”, es la que más se aproxima de todas las ediciones españolas, huyendo de la típica de comic-books (la de B) o de la mecánica.
Pasemos a la traducción: aquí me fío de lo dicho por un especialista como Rafa Marín, que asegura que la mejor traducción es la de Burulán. Pero sin llegar a aquella, la que presenta esta edición está a años luz de las que se han visto en ediciones como B, B.O o Dólar. Por lo menos, se nota un respeto a los textos originales, que se traducen íntegramente sin reducirlos o hacerlos desaparecer. Es cierto, como apunta Marín, que la traducción peca de un uso extensivo de términos arcaizantes, pero al menos en mi caso, no me ha molestado en absoluto.
Y por último, la caja de los truenos: la reproducción. Si nos atenemos a la linea de negro, estamos ante la mejor reproducción que he visto en años de esta obra. Se ha recuperado con paciencia la “pluma” (entendámonos, el entintado), consiguiendo que lo que en otras ediciones eran zonas sucias, empastadas o incluso desaparecidas, ahora aparezcan con una nitidez espectacular. Comparando la edición de B con ésta, hay páginas en las que masas de negro estaban escondiendo caballos, personas, objetos y mil cosas más. El dibujo de Foster se puede seguir en toda su elegancia y minuciosidad sin verse asaltado cada dos por tres por borrones. Espectacular, como digo.
Respecto al color… tiene cosas buenas y malas. Las positivas es que se han seguido fielmente las tonalidades originales. Si los ropajes originales eran de unos determinados colores, aquí se reproducen con exactitud, avivándolas en la hipótesis de que el paso del tiempo ha desaturado los colores de las páginas de periódico, lo que lleva a pensar que los colores que podemos ver ahora eran mucho más vivos inicialmente. Una teoría en la que estoy completamente de acuerdo. Sin embargo, el colorista ha ido a más y ha aportado ligeros efectos de volumen, de iluminación que han desatado una riada de comentarios. Es cierto que Foster usaba las acuarelas para indicar matizar levemente la iluminación que daba con las tintas y en las planchas de periódico se puede ver perfectamente como las cotas de malla se iluminaban con el color y como las sombras eran ligeramente resaltadas con el color. Pero en la edición de Planeta, el colorista, al intentar reproducir estos efectos, ha pecado de dos grandes errores: primero, exagerarlos en exceso, perdiendo esa elegancia inicial de Foster; segundo, y más grave, cometer errores de principiante en la iluminación. En la generación de volúmenes no se mantiene una uniformidad de la iluminación, de forma que, en una misma figura, parece que la iluminación es distinta en cada zona. Pongo un ejemplo claro: en la preciosa viñeta en la que Val está cantando en el borde del barco, la cara parece estar iluminada desde la izquierda, mientras que las piernas lo están desde la derecha. Un error grave que se repite en muchas páginas, llegando a la exageración en una amplia viñeta de Val con el torso desnudo en el que cada músculo actúa como un volumen independiente, con decenas de fuentes de iluminación. Afortunadamente, este error no es sistemático en todas las páginas y se dan muchas planchas en las que apenas se intenta buscar este efecto, logrando una más que correcta coloración (por ejemplo, todo el episodio de “Etrigan”), indicando que tal vez Adolfo García no colorease en orden las planchas, mezclándose en este caso planchas primerizas con otras ya más elaboradas. Pese a todos estos errores, la consideración final es buena, en tanto en cuanto la recuperación de la tinta permite ver detalles nuca vistos y el color, en un amplio porcentaje de la obra, es más que correcto y, sobre todo, fiel al original.

Todos estos argumentos me llevan a considerar a esta edición como la mejor que se ha hecho en España, aunque no sea, ni de lejos, la mejor que se pudiera hacer. Queda, eso sí, como último argumento inapelable, lo atractivo de su precio. La relación calidad-precio de la edición de Planeta es imbatible y hace más que recomendable su compra.

Enlace: la opinión de Rafa Marín

Vida y muerte de los blogs

Ya lo habréis leído, supongo, pero el cierre de Reflexiones de un bot, el mejor blog sobre manga que existia en España obliga a reflexionar un poco sobre esto de la blogosfera comiquera, volviendo a recordar la endeble naturaleza de los weblogs. Dependen de una persona, a lo sumo un pequeño grupo de personas, que dedican parte de su tiempo a su afición, detrayéndolo de sus tiempos de trabajo, estudio, ocio o familia. No se recibe ni un duro a cambio, tan sólo el apoyo de la gente, que se convierte en el principal combustible del que lo hace.
Tras la apertura de Tebelogs! hemos vivido una eclosión de weblogs, llegándose a listar casi trescientos en el fundamental servicio mantenido por Nacho Carmona. El fenómeno de la “blogosfera comiquera” tiene una fuerza innegable, pero personalmente creo que la tiene en su aspecto colectivo.
Me explico: individualmente, cada weblog es endeble y sujeto a variaciones imprevisibles. Hoy la Cárcel o Zona Negativa tienen miles de visitas, pero mañana puedo tener problemas personales que me impidan seguir con la página o los chicos de Zona Negativa tener una revelación que les lleve a dedicarse a la cría del calamar.
¿Qué pasaría entonces?
Nada, absolutamente nada. Porque estoy convencido de que en el conjunto de la blogosfera comiquera, otros tomarían los puestos dejados, tirando de ese carro conjunto. La falta de información profesional en el mundo del tebeo ha creado un gigantesco monstruo compuesto de miles de pequeñas individualidades, a modo de cuento de Clive Barker, en el que lo importante es el esfuerzo colectivo de todos ellos. A poco que uno mire un poco la evolución de los weblogs listados en Tebelogs, comprobará que apenas un centenar se encuentran activos, y de ellos, poco más de 50 son los que mantienen una actividad diaria. Es cierto que hay ya veteranos, con más de dos años de vida, como esta misma página, pero poco importa ya que el dinamismo de la blogosfera es el que dicta realmente las normas.
La labor de Kyosuke al frente de Reflexiones de un bot ha sido excelente y su pérdida es lamentable, pero es seguro que mañana, pasado o la semana que viene, aparecerá otro weblog que cubrirá su labor con grandes resultados. Y si mañana cerrase La Cárcel (que no, tranquilos, hay para rato), ya vendrá una Jaula de Papel que la sustituya, manteniendo viva la pasión que todos tenemos por los tebeos.
Pero para que funcione ese movimiento colectivo, es fundamental el trabajo de Nacho Carmona al frente de Tebelogs!, la columna vertebral de este movimiento blogosférico que nunca será lo suficientemente reconocida.

Un gedankenexperiment sobre portaditas y distribución

Anda media blogosfera, o más, revolucionada con el tema de las portadas alternativas de Panini. Para los que no sepan de qué va la cosa, que supongo serán pocos, resulta que esta editorial ha decidido hacer dos ediciones diferenciadas de los tebeos Marvel, una para quioscos y otra para librerías especializadas, denominada “edición especial”.
El caso es que si ya en su día el anuncio generó polémica entre los aficionados, no es menos la que se ha armado al llegar al momento de ver esas ediciones en las librerías. En teoría, la tirada de estas ediciones especiales es limitada y, por tanto, sujeta a ciertas reglas a la hora de su distribución a librerías especializadas, a saber: imposibilidad de devolver sobrantes, prelación en el orden de pedido y aparición en las librerías previa a los quiscos. A la hora de la realidad, parece que nada de esto se ha dado, que entre las librerías se han generado auténticos problemas porque a determinadas librerías han llegado más números que a otras o que, sencillamente, no ha llegado ningún número; que en algunas ciudades las ediciones normales no han aparecido todavía… un guirigay de mucho cuidado.
Un problema que tiene dos culpables: el aficionado y la distribución.
El aficionado es un culpable, en parte, por esa histeria de tener el tebeo nada más salga y ser incapaz de esperar un día para que lo tengan en su librería especializada favorita. Es capaz de peregrinar durante horas para poder tener su ración de soma antes que nadie, una actitud que no entiendo demasiado, pero que es así desde que los tebeos existen. Las librerías saben perfectamente que la personalidad de sus compradores y que si un tebeo está en otra librería antes, esa venta se habrá perdido. Una situación que se agrava en aquellas ciudades, como Madrid, donde existen concentraciones importantes de librerías en zonas relativamente pequeñas.
Sin embargo, no hace falta llevar mucho en el mundillo para darse cuenta que todo el problema que se ha generado radica en los problemas de distribución del tebeo en España. Dudo mucho que la decisión de Panini tenga razones de fomentar un tipo de coleccionismo distinto o vender más. O mucho me equivoco, o las razones de esta diferenciación entre ediciones vienen derivadas de los contratos de distribución con diferentes empresas para el mercado de quioscos y el de librerías especializadas. Mientras que el primero es controlado casi monopolísticamente por Logista (y su red de subdistribuidoras locales), el segundo ha sido contratado en exclusiva con SD. Según se sabía, las condiciones del contrato especificaban que debía existir un retraso en la distribución a librerías especializadas, de forma que Logista distribuía primero a quioscos y unos días después llegaría la edición a las librerías especializadas. Sin embargo, ha sido evidente que ambas ediciones estaban el mismo día en ambos canales de distribución, es más antes en las librerías especializadas en algunas comunidades como Madrid, donde la distribución de Logista está atomizada entre muchas subdistribuidoras.
¿Qué puede estar pasando? Apliquemos la práctica del gedankenexperiment
AVISO IMPORTANTE: TODO LO QUE SIGUE AHORA ES ESPECULACIÓN
Con esos mimbres, y sabiendo que la venta en quioscos de los tebeos Marvel estaba funcionando viento en popa, supongamos que Logista haya impuesto condiciones draconianas a Panini, que le obligarían casi a rescindir el contrato con SD. Si esto ha sido así, la única opción que le quedaba a la editorial para cumplir el contrato firmado con la distribuidora es proporcionarle un producto definido, “distinto” del que llega a los quioscos, con el fin de que Logista no pueda poner ningún tipo de pegas a que SD también distribuya los tebeos Marvel.
Y en el caso que esta hipótesis tuviese visos de credibilidad ¿qué importancia tiene quién distribuya?
Pues mucha, primero porque como comenté antes, en algunas ciudades (por ejemplo, en Madrid) la distribución por Logista podría implicar que hubiese diferencias en la aparición de un tebeo de hasta dos semanas, dependiendo de qué subdistribuidora es la elegida. Y la segunda, porque la condiciones que se dan a las librerías son muy diferentes entre ambas distribuidoras. Logista es un monstruo de la distribución que aplica condiciones muy exigentes, que van desde el pago de elevados depósitos a márgenes comerciales mucho más reducidos que los que da SD. Una situación que algunas librerías, sencillamente, no pueden afrontar.
Conclusión: que por un problema empresarial se habría creado una pinza entre aficionados y distribuidoras que tiene a los libreros cogidos, literalmente, por los huevos. Y muy cabreados con Panini, todo sea dicho, a la que se culpa de todos los males, cuando me temo que es una víctima más de unos contratos no demasiado definidos…

Repito que todo esto es una especulación y, a lo mejor, me equivoco, pero es un gendankenexperiment que deja claro la extraña situación de la distribución del tebeo en España, dividida entre muchas y muy diferentes empresas, con filosofías muy distintas. Una situación que genera al final un gran damnificado: las librerías especializadas.

Repaso al 2005 (III): Las ediciones de clásicos

El año de las ediciones de clásicos. No creo equivocarme si digo que ése podría haber sido el subtítulo del año que nos dejó. Salvados los movimientos empresariales y centrándonos en lo que aparecía en las estanterías de las librerías, ha sido sin duda el año de las reediciones (y no sólo reediciones) de clásicos. Una política que ha encabezado claramente Planeta DeAgostini, que activaba una espléndida colección de clásicos de prensa americanos con Rip Kirby, Terry y los Piratas y Carlitos y Snoopy como los grandes títulos del año. Colecciones fundamentales que se sumaban a las ya comenzadas de reedición de clásicos de la EC y que se han visto potenciadas por la de clásicos de la DC y europeos como Spirou, Iznogoud o Lucky Luke. Con todos los peros que se le pueda poner a la calidad de edición (que son muchos, sobre todo en la obra de Caniff), lo cierto es que la iniciativa merece todo tipo de loas. Es fundamental que estos clásicos estén presentes en el mercado español, aunque más lo es que lo estén de forma permanente, accesibles siempre a los nuevos lectores.
Pero si loable es esta tarea, más me parece en el caso de la editorial Glenat, que afronta en solitario la reivindicación de toda una generación de autores españoles. A la recuperación de toda la obra de Carlos Giménez se le han ido sumando paulatinamente las de Jordi Bernet, Alfonso Font, Fernando Fernández, Luís García y Purita Campos, estando ya en el horizonte las de Víctor de La Fuente y Adolfo Usero. Ediciones de extraordinaria calidad, que hacen justicia a una de las mejores generaciones de autores españoles de todos los tiempos. Las ediciones de Nova-2, Las Crónicas del Sin Nombre, Zora o la exitosa Gina de Purita Campos son noticias extraordinarias, que permiten al lector de hoy comprobar la calidad de estos autores. Tampoco se puede olvidar que esta editorial ha iniciado también una línea de clásicos de manga, editando con todo lujo obras tan imprescindibles como Maison Ikkoku o Lamu (ampliando la somera edición que en su día apareció en España), de Rumiko Takahashi, y continuando la de Astroboy de Tezuka.
Por su parte, Norma ha continuado también con la edición de clásicos, con Los Archivos de Spirit a la cabeza (y con un inteligente cambio en el orden de publicación), siguiendo con obras tan fundamentales como Los Escorpiones del desierto, Partida de Caza o Ici Meme y con anuncios tan suculentos como el de la próxima edición del Valerian de Meziéres y Christin.
Pero, afortunadamente, casi todas las editoriales han contribuido con su granito de arena a esta recuperación de clásicos de la historieta: La Cúpula con las obras de los Hernández (Palomar y Rio veneno) y Crumb, Dibbuks con la preciosa La diosa sumergida de Calatayud, Sins Entido con el Manuel no está sólo de Rodrigo, Ponent con el Arf de Micharmut, Astiberri con el Totentanz de Battaglia… sin olvidar la labor de Ediciones B con la sistemática edición de las obras de Mora y Ambros o con el delicioso volumen de Clásicos del TBO recientemente editado.
Parece evidente que existe una voluntad de recuperar los clásicos del tebeo que nunca se debieron haber perdido, esperemos que no sea sólo una moda editorial.

En cualquier caso, es muy difícil hacer un “ranking” de estas ediciones como hace poco se me pedía. Y lo he intentado, que conste, pero me resulta imposible. Todas son obras fundamentales del tebeo, imprescindibles. Cada cual que elija según sus gustos, pero todas deberían estar en la biblioteca de un buen aficionado al tebeo. Si acaso, y sólo como indicativo, expresar mi sorpresa por dos obras: el descubrimiento de Rumiko Takahashi, una autora a la que no le había dedicado el interés que se merecía y la continua validez de las propuestas narrativas de Milton Caniff, que demuestra que Terry y los piratas sigue teniendo, casi setenta años después, una fuerza irrefrenable.

Repaso al 2005 (II): Lo acontecido

Acababa yo mi resumen del años pasado vaticinando que “Al final, lo único realmente cierto es que el 2005 será un año fundamental y apasionante para el tebeo español”.
No tengo muy claro si lo ha sido, pero es evidente que éste ha sido el año de los barros que han venido tras las tormentas del 2004.
Un año que ha venido marcado por los cambios editoriales que se anunciaron en el 2004, el cambio de Marvel a Panini y de DC a Planeta, que ha tenido como resultado que éste año 2005 haya sido un periodo de transición, en el que las principales editoras de tebeos de este país reformulaban sus estrategias. Mientras Panini afrontaba la publicación de Marvel, la batalla por los derechos de DC mantuvo en vilo a todo el panorama comiquero hasta la confirmación de su paso a Planeta DeAgostini, generando una situación previsible de equilibrio entre la oferta de Marvel y DC como hacía mucho tiempo no se daba en el mercado español. Evidentemente, en esta batalla de gigantes, muchos han sido los damnificados, con Norma Editorial a la cabeza, que ha tenido que recomponer de forma radical su oferta de tebeo americano, cómodamente encabezada hasta el momento por la línea Vertigo de DC, así como potenciar tanto el manga como el europeo.
Lo que no está claro a día de hoy es si esta lucha a muerte entre las grandes compañías ha tenido efectos beneficiosos o perjudiciales para el mercado español del tebeo. Por un lado, es evidente que la oferta se ha multiplicado de forma espectacular. La entrada en liza de Panini ha aportado una nueva editorial, potente, con más de 40 salidas mensuales, que ha sido contestada tanto por Planeta como por Norma con un aumento considerable de sus novedades, convirtiendo al 2005 al año con más novedades editoriales de la historia, que superará con creces los 2000 títulos editados. Una cifra mareante para el limitado mercado español, que ha repercutido con creces en el gran damnificado de esta jugada empresarial: las librerías. En un mercado donde todavía el centro final de venta mayoritario sigue siendo la librería especializada, el sustancial aumento del número de novedades (sobre todo durante salones y navidad) ha impactado directamente en la línea de flotación de unos negocios en general muy pequeños, que difícilmente pueden afrontar la inversión que supone el total de novedades que aparecen. Pese a que todo indica que existe un incremento del número de lectores, parece que éste no es suficiente para absorber la oferta de las editoriales, repercutiendo en las librerías, que deben recuperar su inversión en un periodo más largo. Una situación compleja, que pone en la picota al eslabón más importante, pero más débil, de la cadena de distribución, que repercutirá a su vez en las editoriales a menos que el aumento de lectores se dé en otras opciones de distribución, como los quioscos y las grandes superficies.
Paradójicamente, todo parece indicar que ese aumento de lectores de tebeos no se está dando en el “mainstream” americano, sino en el manga y el tebeo “independiente”. Sólo hace falta echar un vistazo a los anaqueles de las librerías especializadas para comprobar la pujanza del manga durante este año, que con seguridad, y a falta de hacer números, superará con creces el 30% de títulos editados y se acercará al 40% de cuota de mercado. Un número indicativo, pese a que no sea el de cifras finales de ventas, que sólo por oferta y disponibilidad deja a las claras el éxito de este tebeo en España. En guarismos sensiblemente inferiores se mueven los tebeos que están editando Astiberri, Sinsentido o Ponent, pero las sucesivas reediciones (en algunos casos en apenas unos meses) y la presencia continuada en medios de comunicación está logrando que sus ventas aumenten progresivamente. Se tendrá que analizar este fenómeno con mayor tranquilidad, pero no me extrañaría que el aumento de lectores estuviese relacionado con el aumento de la oferta y, sobre todo, con su mayor diversificación, con productos que pueden atraer a cualquier público. Un vistazo rápido a las novedades de Diciembre nos indica que el género de superhéroes, monolítico en otros años, es ahora tan sólo un 25% de la oferta total de tebeos, estableciendo una situación de variedad mucho más lógica y acorde con el mercado.
Tras unos primeros meses erráticos, parece que las tres grandes editoriales ya han asentado las líneas principales de sus futuras políticas de edición, sin que ninguna de las apocalípticas predicciones que se dieron durante el 2004 se hayan cumplido.
Pero el 2005 también ha sido el año de la información sobre tebeos en España. El año comenzaba con la mala nueva de la desaparición de TRAMA, dejando a Dolmen como la única revista de información sobre tebeos de publicación periódica (habida cuenta de la aperiodicidad de Nemo o DDLV), que se potenció con un aumento importante del número de páginas de la revista y la incorporación del color (aunque se siga manteniendo una maquetación estilo “horror vacui”). Sin embargo, la noticia del año en este campo ha sido, sin duda alguna, la proliferación de weblogs y, sobre todo, la aparición de Tebelogs!, una herramienta de consulta creada por Nacho Carmona que permite al usuario acceder a los titulares de todos los weblogs sobre tebeos. En apenas un año, se han multiplicado por diez las páginas que tratan, de una forma u otra sobre la historieta. Con un porcentaje importante de páginas dedicadas al mainstream americano (entre las que destaca con fuerza propia ZonaNegativa.com, posiblemente hoy en día la web más visitada de España), los weblogs se han convertido en muy poco tiempo en la gran fuente de información sobre tebeos. Pese a todos los peros que se le pueda poner al formato (falta de rigurosidad o de contrastación de noticias, aprofesionalidad de las páginas, etc), la única realidad es que el formato ha arrasado, convirtiendo a Tebelogs! en una herramienta indispensable para el aficionado al tebeo en nuestro país (y parte del extranjero). A poco que uno inspeccione las estadísticas de la mayoría de las páginas, el portal de weblogs de Dreamers se ha convertido en el principal punto de entrada de todas las visitas, llegando en algunas webs a que más del 50% del tráfico provenga de Tebelogs!, con un promedio superior al 25%. Unos números que confirman a este portal como el gran dinamizador del la opinión/información/divulgación del tebeo en internet.
No es sorprendente que estos dos grandes centros de atención del 2005 estén relacionados: el aumento de oferta por parte de las editoriales está generando una mayor necesidad de información por parte del lector, que acude a más fuentes para poder decidir su compra. Pese a que la introducción de internet en España es todavía testimonial (apenas el 30% de la población accede a ella), parece lógico pensar que su impacto sea mayor en el público más joven, precisamente el que más interés tiene por el tebeo, sobre todo mainstream y manga, por lo que es de esperar que, en unos años, la influencia de internet en los hábitos de compra del lector de cómics en España puede ser decisiva. Afortunadamente, esta efervescencia informadora está contagiándose a otros medios, siendo cada vez más normal encontrar reseñas o secciones de tebeos en medios generalistas.
No es descabellado pensar que estamos ante una situación ideal para el despegue del tebeo en España: oferta variada, aumento de presencia en los medios… sólo falta un empujón. Y todo indica que las editoriales quieren que Ficomic sea el actor de ese esfuerzo. Los cambios en la directiva de la organización, que han puesto al periodista Carles Santamaría al frente, buscan un cambio de rumbo que le dé más protagonismo a Ficomic, mucho más allá de la organización de los dos salones tradicionales. Se busca, evidentemente, que Ficomic actúe de catalizador de la promoción de los tebeos, canalizando las diferentes acciones de las editoriales y buscando una sinergia (no sólo entre editoriales) que hasta ahora es inexistente. No es tarea fácil, ya que lo primero que deberá abordarse es que la representatividad real de toda la industria, incorporando a su ejecutiva a todas las editoriales del panorama español, desde las grandes a las pequeñas. Una discusión que será compleja, pero fundamental para ese salto que se le exige.

El 2006 está llamado a ser el año de las sorpresas en el mundo del tebeo. Es de esperar que éste sea el año del asentamiento tras los convulsos dos años anteriores, por lo que el protagonismo debe volver a recaer, más que nunca, en los tebeos.

Ya veremos.

Repaso al 2005 (I): Lo mejor del año

Comenzamos el tradicional repaso a lo que ha dado este año con mi selección de “lo mejor del año”. Una lista que este año ha sido especialmente compleja de elaborar, habida cuenta de la gran cantidad de novedades, reediciones, etc que, además, han tenido un nivel medio envidiable. Por eso, he intentado quitar de la lista aquellas series que no hayan concluido todavía, como la excelente 20th Century Boys (que entrará con seguridad en la lista del año que viene), así como todas las reediciones. Pese a todo, la tradicional docenita se ha visto ampliada a una selección de 25 obras extranjeras y 10 nacionales.
Sin más, lo mejor del año según La Cárcel de Papel:

TEBEO EXTRANJERO
1. Agujero Negro, de Charles Burns (La Cúpula).
2. Munro, de Jules Feiffer (Astiberri)
3. Gregory, de Mark Hempel (Planeta)
4. El Libro, de Muñoz y Sampayo (Planeta)
5. El fotógrafo, de Emmanuel Guibetr y Didier Lefreve (Glenat).
6. Alack Sinner 6. El final de un viaje, de Muñoz y Sampayo (Planeta)
7. El señor Jean 4. Vivíamos felices sin parecerlo, de Dupuy y Berberian (Norma)
8. Clásicos de la Ciencia Ficción de la EC. (Planeta)
9. El gato del rabino 3. El Éxodo, de Joann Sfar (Norma).
10. You are here, de Kyle Baker (Planeta)
11. Kane, de Paul Grist (Dolmen)
12. Isaac el Pirata 3. Olga, de Christophe Blain (Norma)
13. Madre, vuelve a casa, de Paul Hornshenmeir (Astiberri)
14. La línea de fuego, de Manu Larcenet (Norma)
15. Los combates cotidianos 2, de Manu Larcenet (Norma)
16. Los buscadores de tesoros 1. La sombra de Dios, de David B (Sins Entido)
17. Rubia de verano, de Adrian Tomine (La Cúpula)
18. Lupus, de Frederick Peeters (Astiberri)
19. Monsieur Jean: La teoría de los solteros, de Dupuy y Berberian (Bang)
20. Dust. Blueberry 45, de Jean Giraud (Norma)
21. X-Statix, de Peter Milligan y Mike Allred
22. Jack Staff. Todo solía ser en blanco y negro, de Paul Grist (Recerca)
23. Berlin, de Jason Lutes (Astiberri)
24. Exterior Noche, de Gipi (sins entido)
25. Pollo con ciruelas, de Marjane Satrapi (Norma)

Una lista que deja fuera maravillas como Enigma (Milligan y Fegredo), Espera.. (Jason), Uzumaki (Ito), Pyongyang (Delisle), Sahrazad (Toppi), Totentanz (Battaglia), La Mazmorra (Sfar, Trondheim, Nine), La peor banda del mundo presenta: La oficina de desechos postales (Fernándes), El cuarto Mundo (Jack Kirby), MW (Tezuka), Hermoso Mar de la China (Loustal) o la inclasificable La última obra maestra de Aaron Sloboj (Fernandez), por citar algunas.

Aunque tampoco se queda atrás la lista de tebeo español:

TEBEO ESPAÑOL
1. Carlitos Fax, de Albert Monteys (El Jueves)
2. Barrio 2, de Carlos Giménez (Glenat)
3. Capital de provincias del dolor. Las aventuras del Capitán Torrezno, de Santiago Valenzuela (Ponent).
4. Cuerda de presas, de Jorge García y Fidel Martínez (Astiberri)
5. La torre blanca, de Pablo Auladell (Ponent)
6. Caballero de espadas, de Luis Durán (Planeta)
7. El vals del gulag, de Pellejero y Lapiere (Glenat)
8. El circo del desaliento, de David Rubín (Astiberri)
9. Nuestro verdadero nombre, de Luis Durán (Ponent)
11. Bluesman, de Pedro G. Callejo y Rob Vollmar (Ponent)
12. Tato. Buen chico y mejor persona, de Albert Monteys (El Jueves)
10. Omar el navegate, de Pedro Rodríguez (Ariadna)
Una serie de obras excelentes, de las que por mérito propio incluiría sin dudar a las cuatro primeras en la lista de 25 del año de no separar españoles de extranjeros. Sin duda, aunque la cosecha de obras españolas ha sido claramente inferior en cantidad, su calidad ha sido muy superior en promedio a las del año pasado.

Pero, sin duda, éste ha sido el año de las reediciones. A las ya conocidas de grandes clásicos como The Spirit o Spirou y Fantasio se han sumado las de Snoopy y Carlitos, Terry y los piratas, Rip Kirby . Obras maestras de la historia del tebeo que era necesario que estuvieran a disposición del lector español. Sin embargo, si importante ha sido esta lista, no lo es menos la de tebeos más modernos como Los Escorpiones del desierto, Skin Deep, Maison Ikkokku, Lamu, Partida de Caza, Palomar, Ici Meme, Historias del Bar… Reediciones de obras fundamentales a las que no se han visto ajenas importantes obras del tebeo español como ARF, La Diosa Sumergida, Rodrigo, Las Crónicas del Sin Nombre, Sabor a Menta o los Cuentos de la estrella legumbre.
Un gran año, desde luego, quizás sin obras que podamos calificar de “maestras”, pero con un nivel altísimo.

Tres añitos

Tres años ya… Empiezo a entender vagamente qué es lo que pasaba por mi cabeza en esos momentos: una intoxicación turrónica. Es la única explicación coherente para justificar que una persona en sus cabales se lance a montar una cosa como “La Cárcel de Papel”. La ingesta brutal de cantidades incontables de turrón, junto con todo tipo de cuchipandas varias (¡ay! esas competiciones entre madre y suegra a ver quién es capaz de conseguir introducir más comida en el cuerpo de su hijo/yerno al grito de “¿Cómo que no te lo vas a acabar?”), unido a la acción efervescente de la mezcla de sustancias químicas como la sal de frutas, el bicarbonato y el almax, provoca un enturbiamiento del conocimiento que da como resultado acciones de las que no se es responsable.
Como montarse un weblog sobre tebeos.
Y luego, claro, la “responsabilidad”, ya sabéis, ese orgullo malentendido de “ya que lo he montado, no me lo voy a dejar”, y se comienza a alimentar a la bestia. Porque lo que nadie, absolutamente nadie se podía esperar, es que aquella paginita con diez visitas diarias terminara con casi cien mil al mes.
La verdad es que, tres años después, no tengo claro si “La Cárcel” es la página que yo quería. No voy a negar que estoy muy cómodo haciéndola, pero es verdad que en muchos aspectos la página me supera. Se me asignan responsabilidades que no he buscado (no, lo de “todo poder, etc, etc”, no me vale), tengo un protagonismo que no me agrada, se me exige muchas veces una labor “profesional” cuando esto es completamente amateur, tengo que lidiar con trolls que no entienden lo que significa la palabra respeto… Incluso se me achaca que busco las visitas a cualquier precio, cuando cualquiera que haya seguido la evolución de la página habrá visto que desde la aparición de otras páginas sobre tebeos he disminuido drásticamente el número de noticias (antes hacía repaso a las noticias de Newsarama, de Lying in the gutters, etc), limitándolas sólo a lo que me interesa (de hecho, creo que La Cárcel es la única página que ha perdido visitas desde que apareció Tebelogs, un efecto buscado, todo sea dicho).
Muchas cosas que harían que cerrar la página fuese lo más lógico. Es cierto.
Pero la verdad es que he encontrado algo que suple con creces todos los problemas: la gente. Gente que me envía mails y me habla de lo bien que se lo ha pasado leyendo una recomendación mía, o que se han vuelto a enganchar a los tebeos gracias a esta página. Mails, comentarios… amigos anónimos que me suponen la mayor de las alegrías porque, al final, parece que se cumple el objetivo único de La Cárcel, el que siempre he tenido claro: hacer proselitismo del tebeo.
Tres años después, muchas cosas han cambiado, pero sigue intacto esa tarea autoimpuesta de intentar contagiar lo bien que me lo paso leyendo tebeos.
Y eso es lo único que me importa.
Gracias a todos.
Sigo con lo mío. En breve, un porrón de lecturas. :)