Una de esas compras inexcusables: la editorial mexicana RM ha distribuido estas navidades su nueva versión de El eternauta, la obra maestra de H.G.Oesterheld y Solano López. Una cuidada edición que mejora, sin duda, todas las anteriores, desde ese exterior de cuidado diseño (preciosa la portada con troquelado de Jorge Alderete) a los artÃculos de Juan Sasturain y Mariano Chinelli y, sobre todo, la recuperación de la obra de Oesterheld y Solano tal cual fue publicada originalmente en Hora Cero, sin remontajes de ningún tipo, con las planchas tal cual fueron vistas por los lectores de la obra en 1957, con su diseño original, desde los encabezados con los resúmenes de las entregas anteriores hasta la publicidad de la época. La reproducción, tan buena como puede ser con unos materiales de partida como los utilizados.
LeÃdo asÃ, El eternauta gana una nueva dimensión: la de la lectura por entregas. La tensión continua, semana a semana, dota a la creación de Oesterheld y Solano de un nuevo tempo narrativo, a la par que la entronca definitivamente como un acontecimiento único dentro de la cultura popular. Aunque es indudable la sorprendente coherencia integral de la obra pese a su publicación seriada, las anteriores ediciones robaban al lector las profundas raÃces que El eternauta hundÃa en las estructuras del folletÃn clásico, usadas con habilidad por Oesterheld como mecanismo que le permitiera desarrollar un inteligente relato de género a la par que un profunda e insuperable reflexión sobre la naturaleza humana.
Siempre vale la pena volver a El eternauta. Con esta nueva edición, más todavÃa.
Os dejo una reseña que hice hace tres años de la obra de Oesterheld y Solano López para Babelia:
El pasado 9 de julio (de 2007) nevaba en Buenos Aires por primera vez en casi 90 años. Una anécdota simpática y jovial que, paradójicamente, provocaba un escalofrÃo involuntario en un buen número de ciudadanos porteños, que vieron con temor cómo esos copos reproducÃan la imagen de la misteriosa y mortal nevada con la que se iniciaba El Eternauta, el clásico que el guionista H.G. Oesterheld y el dibujante Francisco Solano López crearan para las páginas de la revista Hora Cero en 1957. Afortunadamente, la nieve no tuvo más consecuencias que los alegres juegos infantiles y algún que otro resbalón doloroso, pero es difÃcil pensar en mejor celebración para el cincuenta aniversario de una de las obras más importantes del cómic mundial, una historia publicada por entregas que contaba la dura lucha de la humanidad contra la invasión de una desconocida raza extraterrestre. Un tópico del género que originalmente debÃa ser una reescritura del Robinson Crusoe de Defoe, pero que Oesterheld fue transformando poco a poco, rompiendo con el tradicional protagonismo del héroe épico para centrarse en una fábula coral donde el heroÃsmo es un concepto grupal, colectivo, que abandona los escenarios exóticos usuales de la fantasÃa y ciencia ficción para renacer en cotidiano y próximo, favoreciendo la identificación del lector con unos personajes tan ricos y profundos como reconocibles. Pero el gran guionista argentino consiguió mucho más, logró una obra de infinitos matices y relecturas, una narración que iba creciendo a cada entrega y que permitÃa desde interpretaciones que lo relacionaban con la convulsa vida polÃtica del paÃs a parábolas sobre la guerra y sus consecuencias, pasando por sutiles retratos de la eterna lucha social entre clases. Desaparecido durante el espeluznante â€proceso de reorganización nacional†de Videla, Oesterheld dejó en El Eternauta un completo testamento vital de su apuesta progresista por una sociedad que reivindica su papel frente a las tiranÃas y el incierto futuro que se vivÃa en esa época.


ach35r
4ooqob
znc94f